ALGUNOS ELEMENTOS TEORICOS PARA ENTENDER EL ENFOQUE DE LA ELECCION RACIONAL EN LA ACCIÓN COLECTIVA
Los desarrollos más difundidos de la teoría sociológica en los ’90 pasan por lo que se ha denominado "individualismo metodológico". Contrariamente a lo que pueda pensarse estos enfoques han arraigado incluso en importantes autores neomarxistas como A. Przeworsky, E. Olin Wright y otros. Según este enfoque los conceptos "colectivos" pueden y deben ser reconstruidos en términos de elecciones adoptadas por sujetos diestros que evaluan alternativas y se atienen a algunas reglas de decisión. En estos enfoques se les reconoce a los sujetos "competencia estratégica", es decir, capacidad para orientarse de manera conveniente ante el comportamiento de los otros. En este sentido, el individualismo metodológico reconoce una matriz dentro de la economía neoclásica pero fundamentalmente dentro de la llamada "teoría de los juegos" que intenta predecir las estrategias más probables de un actor dada una situación y un comportamiento de otros actores.Así, por ej., Przeworsky analiza la racionalidad estratégica de la opción obrera por la socialdemocracia europea dadas las relaciones de poder y comportamientos de la burguesía. Un ejemplo de este mismo autor es el de la huelga obrera: es un hecho sin dudas colectivo pero no puede obviarse que a cada obrero en particular, a cada obrero en sí mismo, le conviene no hacer huelga y que los demás sí la hagan: de esta manera cobra el aumento si se consigue (los aumentos son "bienes públicos" que no discriminan entre quienes hicieron huelga y quienes no) y si no se consigue no corre los riesgos de la lucha (despidos, descuentos, etc. que sí son "privados" y no públicos). Por tanto, toda acción colectiva debe estar preparada para resolver este dilema y contrarrestar la propensión individual a la pasividad (teorema de Olson).En el conocido libro de Elster "Tuercas y Tornillos. Una introducción a los conceptos básicos de las ciencias sociales", Gedisa, Barcelona, 1993, se plantea el comportamiento social como una forma de arbitrar entre Deseos y Oportunidades: el sujeto evalúa la situación de acuerdo a sus deseos y eventualmente aprovecha las oportunidades que encuentra para realizarlos. Si no encuentra oportunidades busca reducir la frustración reduciendo sus apetencias o cambiando las preferencias.Pero es claro que deseos/oportunidades no son independientes sino interdependientes: los deseos pueden generar o inhibir oportunidades ausentes o disponibles, y las oportunidades generar deseos o inhibirlos. "Donde la naturaleza es demasiado pródiga no hay necesidad y donde es escasa no hay oportunidad"En el largo plazo, cuentan las oportunidades ya que ellas son producto y modelan los deseos. El deseo de aumentar las oportunidades no es obvio ni universal, y la autolimitación de oportunidades también es una conducta equilibradora que intenta evitar la frustración.Cuando las acciones entre dos sujetos están recíprocamente referidas, es decir, cuando uno intenta ajustar su acción a la acción del otro, la estrategia dominante o "mejor respuesta" a todos los movimientos del oponente, lleva al llamado dilema del prisionero en el que ambos esperan que el otro no coopere pues saben que para ambos la tentación de aprovechar el beneficio sin costo de la cooperación unilateral es más grande que el beneficio de una cooperación mancomunada. Ambos esperan aprovechar la cooperación unilateral del otro, o esperan que el otro coopere para no cooperar y alcanzar algún beneficio sin costos. Se produce así un resultado colectivamente desastroso pero el más racional desde el punto de vista individual al mismo tiempo. El riesgo de cooperar ante la incertidumbre del otro hace irracional la cooperación, mucho más cuando se sabe con certeza la racionalidad del otro que hace el mismo cálculo. El carácter paradójico de la acción cooperativa y sus racionalidades imposibles se multiplican: Elster dice que la pasión sirve mal a la pasión. La mejor manera de apartarse de la racionalidad es ser racional. Los esclavos sirven mejor si son algo autónomos, etc. Elster también encuentra que los sujetos pueden encontrar racionalidad en los perjuicios o a través de gratificaciones sustitutivas: la imposibilidad de pruebas que fundamenten decisiones tiende a eludirse reemplazándola por creencias míticas que me permiten seguir resistiendo a que las cosas no son como deseo (principio del placer o gratificación inmediata): cuando las pruebas van en contra, sigo buscando hasta que me den a favor. Así mis creencias pueden perjudicarme aunque me gratifiquen. Las creencias no son irracionales si producen placer, autoestima, etc. y no se puede decidir creer o como creer.Otra paradoja importante es la de la espontaneidad: si cedo a la espontaneidad disminuiré las oportunidades futuras de comportarme así. La valorización de lo espontáneo requiere preocupaciones no espontáneas. En realidad, estas paradojas ya habían sido establecidas por Platón y magistralmente formuladas por Hegel: "el hombre está condenado a ser libre haciéndose esclavo de la ley". Todo ello da lugar a una profunda necesidad de reflexionar sobre el concepto hoy muy en boga de "autonomía".El supuesto teórico fuerte y discutible por cierto es la Tesis de la inexistencia de la voluntad popular: el individuo puede saber qué quiere y la sociedad no. En el individuo entre la decisión y la ejecución no hay interferencia alguna salvo problemas neuromotores, etc. , la sociedad solo lo resuelve en la interacción entre individuos.Las paradojas de la acción colectiva están en la imagen de la bandera colectiva en la marcha del texto: los participantes no pueden gozarla más que destruyéndola.El Problema de la acción colectiva (AC) : es mejor que lo hagan muchos que que no lo haga nadie, pero es mejor para cada uno no hacerlo. Cooperar es actuar en contra del interés propio de manera que beneficie a muchos solamente si todos actúan de ese modo. Esta es la base de la perversa tendencia de la racionalidad individual a generar desastre colectivo. Si todos actúan mi contribución es innecesaria y la tendencia a capitalizar el esfuerzo de los demás, grande. Si nadie actúa, desde ya que no actúo.La curva de beneficios lineal basada en que cada contribución de cada cooperador añadido es igual en el tiempo, tiene pendientes paralelas ascendentes iguales y por tanto, nunca se tocan y siempre es conveniente esperar el esfuerzo de los demás.Sin embargo, puede haber contribuciones no lineales: los primeros y los últimos generalmente no tienen importancia, también puede que sean perjudiciales (represión a circunstantes) o que el exceso de cooperación más allá de un punto se convierte en caos perjudicial.En las soluciones al problema de la AC se impone el reforzamiento de soluciones (interés propio, normas, altruismo, etc.): la esperanza confirmada de reciprocidad, coopera en la primer ronda, coopera en la segunda solo si el resto cooperó en la primera, etc.Según Elster se pueden tipificar 3 figuras calculadoras frente a la acción colectiva: -los kantianos que obran de acuerdo a la máxima de lo mejor universal y por tanto no consideran ni los perjuicios que sufren ellos mismos ni los costos que puedan ocasionar a los demás; - los utilitarios que esperarán que los kantianos comiencen y que la cantidad de seguidores signifique que con su propia cooperación el umbral de beneficios para los cooperadores superara sus costos; - los que siguen la norma de justicia que esperarán que la cantidad de cooperantes posibilite un beneficio medio favorable aunque no todavía para los cooperantes.El utilitario participa cuando el beneficio esperado con su participación se vuelve positivo. El justiciero lo hace cuando el beneficio general se vuelve positivo. De acuerdo a las trayectorias esperadas de beneficios propios y colectivos, los kantianos pueden ser detonantes catalizadores de los justicieros y los utilitarios, y estos son multiplicadores de los kantianos. La "reacción en cadena" puede llegar a la cooperación universal aunque no sea conveniente. El texto de M. Lichbach busca encontrar dentro mismo de los supuestos del individualismo metodológico no la explicación de la pasividad, sino las formas de resolver o superar la parálisis a la que se someten los individuos merced el dilema del rebelde. Así encuentra que existen tanto soluciones de incentivos directos o indirectos, reducción de costos, etc. (soluciones de mercado) pero también soluciones de tipo contractual (basadas en el dilema de seguridad) o soluciones no maximizadoras basadas en identidades, creencias o convicciones (soluciones comunitaristas) o simplemente en obediencia y jerarquía (soluciones jerárquicas).
TRABAJO PRACTICO UNIDAD 3 Sobre textos de Elster, Lichbach, y Craig Jenkins - ENTREGA PARA EL 5/08
1) Cómo se comporta Ud. Ante una acción colectiva: como un kantiano, como un utilitario o como un liberal democrático justiciero (Elster).
2) Busque dos ejemplos de formas de solución predominantes de control de los free riders (colados, oportunistas) o soluciones del dilema del rebelde por parte de organizaciones sociales: 1) en su experiencia propia de participación en movimientos u organizaciones colectivas, 2) en ejemplos procesos de movilización o revoluciones estudiados en esta u otras materias.
3) Sobre el texto de Craig Jenkins (tome uno de 4)
A) En los procesos de movilización social en la Argentina ¿Quiénes podrían encajar con la figura de “empresario” social o político respecto de los movimientos sociales?.
B) Tome un movimientos social cualquiera (desde piqueteros hasta HIJOS) y analice todos los tipos de recursos tangibles / no tangibles, etc. movilizados y su importancia. ¿es igual o no a los casos mencionados por Jenkins en EEUU?
C) Mencione algunos factores políticos importantes que han favorecido la aparición de Mov. Sociales en los últimos años en nuestro país ¿Cuáles serían las oportunidades políticas que han aprovechado?.
D) Desde el punto de vista de la movilización de recursos elija algún proceso revolucionario que conozca y conteste ¿Qué recursos fueron movilizados durante ese proceso revolucionario?
María Noel Angarola
ResponderEliminar1) Desde la concepción de Elster, existen dos tipos de cooperación en la acción colectiva: una trata de actos individuales que favorecen a la cooperación, en alusión a las prácticas que benefician a los otros aún cuando nadie más participe; y la otra refiere a un conjunto de actos de intención recíproca, bajo la dimensión de una pauta de conducta cooperativa. Cuando trata de una acción cooperativa y sus resultados son efectivos, el autor indica dos problemas, a los cuales deben implementarse soluciones de modo centralizado, por medio de mecanismos básicos, o descentralizado a través de la negociación. Tanto para la primera, como para la segunda, la negociación es el método para lograr acuerdos; también puede ser válida para los casos de actos individuales de cooperación. Siguiendo, este análisis considero que frente a prácticas de acción colectiva me identifico con el modo “kantiano”, en el sentido de hacer “lo que sería mejor si todos lo hicieran”. Para graficar mi comportamiento, en la mayor de las oportunidades, rescato el ejemplo que brinda el autor en el texto referido a aquellas personas que pagan sus impuestos o colaboran con no ensuciar un parque, sin que por ello el resto realice lo mismo que uno. Con el transcurso del tiempo, mi modo de participación se inclinó hacia formas más indirectas que beneficien el bien común, en vez de optar por integrar o involucrarme en un tipo de acción pautada por una conducta colectiva.
2) El planteamiento del autor se basa en un análisis de variantes acerca de cómo se puede presentar “el dilema del rebelde”, que encarna a aquellos que no participan en una protesta o en una rebelión. El autor, preocupado por escasas respuestas de teóricos a problemas de acción colectiva, elaboró una serie de soluciones sustentadas en el mercado, el contrato, la comunidad o las jerarquías. En el marco de soluciones de Lichbach, se me ocurre el ejemplo de la Revolución Mexicana y la Ley Agraria, cuando Pancho Villa en la conquista de tierras mexicanas las repartió bajo el lema de “justicia social” (es necesario aclarar que se dio en el caso de que aquellos más fuertes se quedaron con más tierras o extensiones más grandes). Ésta última experiencia también puede ser reubicada en el tipo de solución de contrato, propuesto por el autor. En definitiva, resultan mecanismos efectivos donde la simetría del poder resuelve la desobediencia o el dilema del rebelde. Otro ejemplo puede ser el de Che Guevara y sus formas de adoctrinamiento con ajustes de prácticas y niveles de riesgo en el contexto de la Revolución cubana. No tuve experiencia directa con movimientos sociales, sólo los abordé desde el estudio de mis dos carreras.
3b) En el texto se propone un modelo multifactorial de la formación de los movimientos sociales, en el que se subraya la importancia de factores como: recursos, organización y oportunidades políticas en los grupos que, a su vez, se convierte en factor determinante del potencial de movilización y sus pautas. Bajo la teoría de la movilización de recursos, la acción colectiva es explicada por la accesibilidad de los descontentos a partir de la disposición de recursos. Se trata de oportunidades para reunirse, promoción, publicidad, participación de intelectuales, medios de comunicación. Estos elementos son los que van a contribuir a que la acción colectiva pueda desarrollarse en un descontento. La movilización es el proceso mediante el cual un grupo se asegura el control colectivo sobre los recursos necesarios para la acción colectiva. El autor también hace una distinción entre recursos tangibles e intangibles, como formas de ventajas, en donde el primero refiere a lo relacionado con dinero, locales o sistemas de comunicación; y el segundo a lo humano, como las habilidades para la organización o las cuestiones legales. Siguiendo su planteo, en HIJOS, se reconocen como recursos tangibles: su local en Capital Federal y 16 regionales distribuidas en el país, su espacio en la página web (www.hijos.org.ar) y la difusión de actividades en medios de comunicación y en la Universidad de las Madres. En cuanto a lo intangible, se ubica su capacidad de organización y de acción, en donde se observa una labor conjunta y empleada a través de 7 comisiones que trabajan en forma simultánea con la condición de establecer un diálogo horizontal. Es una organización de Derechos Humanos que tiene asesoramiento legal e integrantes intelectuales. Las diferencias que existen con los ejemplos de Estados Unidos tienen que ver con que ambos se producen en momentos históricos diferentes y por causas disímiles. Jenkins muestra que, a raíz de una masiva participación en cuestiones políticas en los años 1960-1974, se produjeron facilidades para la movilización profesionalizada. En cambio, HIJOS se formó como una agrupación de DDHH a partir de la desaparición de personas en la última dictadura militar. La explosión masiva de participar en política en Estados Unidos se distancia de HIJOS, ya que esta agrupación se constituye bajo un fin único de luchar contra la impunidad, por la reconstrucción de historias de vidas de hijos de desaparecidos y por la restitución de su identidad. Esto no altera el número de participantes en la agrupación ya que no necesariamente convoca al público en forma abierta, sino que se suma quien comparta mismos ideales, ni tampoco surge por un modismo político en la población, en todo caso por un fin preciso de reivindicación de derechos. En el tema de los recursos intangibles, se puede observar que tanto HIJOS, como la masiva participación política americana se corresponden en el aspecto de contar con una movilización profesionalizada y una capacidad de acción efectiva para llevar adelante cualquier tipo de acción colectiva.
ResponderEliminarPatricia Prado
ResponderEliminar1-Tomo estas categorías como “tipos ideales” que no se dan puros en la realidad y que sólo son construcciones, herramientas necesarias para estirar conceptos. Desde mi militancia política y gremial desde los años 80 creo que poseo algunas características de estos diferentes tipos a saber: me comporto como una kantiana desde lo que me dicta el partido; como utilitaria evaluando los recursos y los resultados de estos y, por último, actuando como liberal democrática justiciera cuando considero, por principios individuales, que la causa es justa. Todo esto sin olvidar el tiempo y el contexto en el cual se desarrolla la acción colectiva.
2-1-Desde la experiencia personal dentro de la mayoría de los partidos políticos, y los sindicatos, consideran las expectativas individuales de los free riders, ya que estas personas siempre necesitan algún reconocimiento subjetivo, personal, para adherirse a la construcción de un proyecto en colectivo que les es ajeno.
2-2-En las prácticas sindicales los free riders se hacen más visibles, debido a que la orientación de su afiliación al sindicato casi siempre está enfocada a la obtención de beneficios personales.
3- Unos de los referentes más emblemáticos de la actualidad de “empresario social político” es La Cámpora, agrupación peronista – kirchnerista que se fortaleció durante el paro agropecuario patronal en Argentina de 2008 y creció considerablemente a partir de la muerte de Néstor Kirchner y las subsiguientes demostraciones populares de duelo que la acompañaron, con manifestaciones caracterizadas por una activa presencia juvenil. La Cámpora milita territorialmente en todas las provincias, así como en universidades y colegios secundarios. El 16 de junio de 2012, lanzó un plan de acción para construir una nueva Federación Estudiantil Universitaria. Para todo esto juega con un factor esencial: el acceso a una enorme cantidad de recursos por ser una organización oficial que le permite construir una importante estructura militante. En relación a esta importancia organizativa es que ha podido redelinear y reconvertir los conflictos de base en la búsqueda de una hegemonía favorable al objetivo gubernamental de la Presidente de los argentinos.
Regina Vidart
ResponderEliminarP1.
Es muy dificultoso alinearse bajo alguna de estas formas características, ya que habría que considerar algunas cuestiones, como por ejemplo, el contexto en donde voy a definir mi acción individual, como puede ser por ejemplo una acción política o social. El momento, ya que todos los individuos si bien tenemos principios y valores que sustentan nuestra acción existieron y existen algunos momentos en cual fueron difíciles tomar determinadas actitudes. Considero que no se hallan esta tipología manera pura, coexisten con distintos matices de las tres que impulsan a la acción según el diseño estratégico, la ideología latente tanto desde una la participación individual como colectiva
P2.
Un ejemplo de oportunismo político seria el caso de Ricardo Alfonsín (h) con un escasa participación política, tras la muerte de su padre aprovecho la portación de apellido y su gran parecido físico para convertirse en un nuevo actor político . Careciendo de recursos económicos para llevar a cabo su campaña debió aliarse con De Narvaez que no poseía estructura partidaria, de estas mutuas carencias se forma la UDESO .lo que produjo grandes discordias al interior del partido Radical, el que tuvo que aportar todos su estructura partidaria y experiencia en los actos comisiales a cambio de recursos económicos.
P3.a
Como empresario social y politico Milagros Salas con su creación de la Asociación Barrial Túpac –amaru, juega un factor importante en la accesibilidad a los recursos y su capacidad de conducción, recibiendo del Gobierno Nacional, mediante mecanismos oficiales recursos económicos para la construcción de viviendas en la provincia de Jujuy y con extensión a otras provincias como Salta, Tucumán ,Santiago del Estero , Mendoza entre otras. El aspecto original de este movimiento es la única organización social que capta políticamente a tres comunidades indígenas : los guaraníes, los coyas y los mapuches, si bien cuesta con la simpatía del gobierno Nacional , por ser este un movimiento indigenista tiene como referente político al Pte. Evo Morales. Uno de los lemas de esta dirigente es que no compiten con el Estado sino que intervienen donde este falla. Milagros no solo logra movilizar recursos y apoyo del Kirchnerismo sino que también lo obtiene de ATE y parte de la CTA
TP Nº 3- Anaclara Mona
ResponderEliminar1. No existen en la realidad tipos puros como los tres descritos sino que en mi caso rescataría rasgos de los tres “modelos o tipos ideales” (kantianos, utilitarios y liberales justicieros. Creo que para pensar y decidir cómo comportarse ante una acción colectiva debería pensarse antes el contexto (político, institucional, social, cultural) en el cual esta se da, su móvil o “causa”, los medios con los que se cuenta y los medios que se quieren movilizar, los posibles resultados (entre tantas otras). A lo largo de un proceso o suceso de acción colectiva creo que pueden ir adoptándose diferentes rasgos o posturas, según las circunstancias y las posibilidades. No creo pueda adoptarse una única postura, de una vez y “para siempre”.
2. -2) Pienso en los movimientos actuales como el de los “indignados” o el “99%” iniciados en Europa y USA y extendido en más países, o el “132” en México o el movimiento estudiantil en Chile, por ejemplo. Las formas de protestas (artísticas- culturales, vía las nuevas tecnologías y redes sociales, etc.) y la diversidad de actores (estudiantes, profesionales, desocupados, trabajadores, etc.) que se organizaron y participaron de forma “espontánea” en un comienzo, y después (y aún) “autogestionaria” podríamos decir), por un “motivo general común” (sea el cambio de sistema y sus articulaciones- grandes monopolios mediáticos, financieros, culturales etc.) sea también haciéndolo desde motivaciones y experiencias personales, por múltiples y diferentes razones, muestra aspectos (entremezclados) que podrían encontrarse en algunas de las soluciones contractuales, comunitarias y también de mercado señaladas por Lichbach.
3.- Creo que, actualmente (e históricamente) han existido “empresarios sociales y/o políticos. En el contexto actual, con el apoyo y la simpatía (político, económico, organizativo, legislativo) del gobierno peronista-kirchnerista, las agrupaciones y organizaciones como la Cámpora, los participantes y producciones de 6, 7 ,8, entre otros pueden pensarse como empresario social y político, que disponen de recursos (económicos, organizativos y de movilización oficiales, que se extienden en todos niveles de la organización social y política. Esta idea puede extenderse, por otra parte, a las demás producciones (pro y en contra del gobierno).
Otras figuras podrían ser Hugo Moyano o Luis D´Elía.
También coincido con los ejemplos de Milagro Salas y la Cámpora.!
ResponderEliminarSaludos
Anaclara
Jessica Gavillon
ResponderEliminarRespuesta 1:
Personalmente soy una mezcla entre utilitario y liberal democrático justiciero. Deseando actuar por el bien común, sin aprovecharse de los compañeros pero si son poco no motiva a la participación. Por supuesto hay que considerar que tipo de acción sería y el lugar donde se ejecutaría. Son variables muy puras las que plantea el autor.
Respuesta 2:
En tanto a los free riders se me ocurrió el ejemplo de los centros vecinales como el de Boedo que realizaron varias protestas en contra del PRO por la venta del centro vecinal, como así campañas de juntas de firmas para salvarlo. Aquí se destacan fuertes relaciones sociales entre quienes participan y son una institución con renombre en su barrio, y tienen muchas acciones comunitarias.
Se me ocurrió sino la organización de HIJOS, que también se caracteriza por fuertes relaciones sociales y es una institución con renombre. Muchas acciones comunitarias para reclamar derechos y justicia fueron llevadas a cabo como así comparten un conocimiento común como sistema comunitario de creencias.
Respuesta 3 – C:
Yo no consideraría los agravios a como algo secundario, y creo q es la constancia misma de ellos los que hace que sean más importantes al momento de analizar. A la variable de los agravios cabría discriminarla según tiempo de agravio, y según violencia teniendo en cuenta la cantidad de gente afectada. Un movimiento social no se forma a partir de cualquier tipo de agravio, ni cualquier intensidad del mismo, los factores coyunturales, como crisis sociales o económicas, son también decisivos.
Además creo que para la planificación de los recursos para movilizar un grupo de gente, debe existir primero esa chispa del agravio para que una a los individuos con un objetivo común. La accesibilidad a los diferentes recursos es también importante ya que sin la capacidad de reclutar militantes tanto con publicidad (que hoy en día es más fácil a través de las redes sociales o cadenas de mails), o un espacio donde reunirse.
No estoy segura de haber entendido bien el texto…
Haydee Viviana Yovine
ResponderEliminar1- En líneas generales en momentos de acción colectiva me he encontrado frecuentemente en una situación de utilitario, entendidos estos como catalizados por los kantianos y teniendo en cuenta si mi participación en ese proceso produce un efecto positivo dentro de un contexto de objetivos concretos. De todas formas considero que depende del contexto y la situación particular, pero en líneas generales oscilaría entre una kantiana y una utilitaria.
2- Lichbach hace referencia a que hay más de dos docenas de soluciones para resolver el juego canónico de los bienes públicos y el dilema del prisionero. Dentro de esas soluciones se encuentra; “el incremento de la probabilidad de cambio”, en ese caso los potenciales disidentes se rebelaran si están convencidos de que su participación individual en el disenso colectivo contribuirá a la obtención del BP que desean. O sea que su participación de en la acción colectiva pasa por un tipo de eficacia individual. En el caso de las organizaciones sociales generalmente lo que se busca es entablar espacios de debate y reflexión crítica en pos de formar militantes comprometidos con respecto al desarrollo de las actividades ya que un FR cuando se ve obligado a tener que luchar constantemente por un movimiento y ve que el beneficio deja de ser “gratuito” termina dando un paso al costado.
3- A) El caso de Luis D´Elia podría pensarse de algún modo como el caso de un empresario político o empresario social, ya que apoyo y participó activamente en la década de los ’90 en la toma de tierras para formación de un barrio, lo cual luego devino en la formación y consolidación de la FTV liderada por el mismo en la actualidad. La FTV no solo logró estrechar lazos con diversas organizaciones barriales, sociales y sindicales, sino que además consiguió ligarse con el poder gubernamental durante el kirchnerismo lo cual permitió acceder a ciertos subsidios por parte del Estado Nacional.
Lucrecia Kasic
ResponderEliminar1) En mis experiencias en acciones colectivas me he comportado en ocasiones de modo kantiano, sin especular si participaba mucha o poca gente; y también he “elegido” más de una vez el mecanismo de reacción que Elster llama “esto por aquello”, disminuyendo mi participación si en las sucesivas acciones disminuía el interés de las demás personas. De este modo también he actuado de modo utilitario, y en sentido inverso, participando en una acción colectiva al comienzo, y luego, al ver que la cantidad de gente que se sumó es considerable, disminuir la participación propia.
2) Una de las maneras de solucionar el dilema del rebelde en la toma de la facultad dos años atrás, fue lo que Lichbach denomina Incremento de la probabilidad de victoria: los estudiantes que querían convocar a que se participe en las reuniones, en las clases públicas, etc, querían mostrar que se estaba muy cerca de conseguir el compromiso de las autoridades para terminar el “edificio único” y las reformas en la sede actual de Marcelo T. mientras ello ocurría.
El otro ejemplo, para controlar los free-riders, se enmarca dentro de lo que Lichbach menciona como El contrato, una forma de auto-gestión que crea y aplica reglas, se podría aplicar después de la crisis del 2001, cuando surgieron los “club del trueque”, que contaban con comisiones que regulaban los productos que se podían intercambiar (con las características de que fuesen caseros o hechos por la persona que los estaba “vendiendo”)
3) B) En el movimiento en contra de la minería en Esquel, los recursos más importantes movilizados, según el esquema de Freeman, han sido los recursos intangibles. A pesar de que han sido considerables los aportes en cuanto a organización (material), creo que la movilización y el compromiso de las personas con la causa fueron claves para la organización del movimiento y para su mantenimiento en el tiempo. Más allá del dinero que se puede haber necesitado, por ejemplo para producir los informes ambientales, ha sido la perseverancia de las marchas masivas en la ciudad lo que ha permitido hasta ahora evitar la explotación a cielo abierto. Trayendo a colación la figura de empresario político, si bien no es a nivel nacional (y en este momento no recuerdo el nombre), puedo poner el ejemplo de un abogado -reconocido a nivel local- que se ha dedicado a promover la causa por fuera de la ciudad, a hacerla conocida y ha enfocado por completo su trabajo a llevar adelante los aspectos legales, de este modo ha volcado su capital cultural y social en pos de la causa. Lo interesante es que no ha llegado a convertirse en una OMS profesional, ya que a pesar de que algunas personas aportan su trabajo en tareas especializadas, no reciben remuneración a cambio, y las decisiones se siguen tomando en asambleas en las que participa (o puede participar) toda la comunidad. Comparando con el ejemplo que da Jenkins sobre la central nuclear de Three Miles Island, tal vez se podría decir que en este caso ciertos personajes advirtieron sobre los riesgos de la minería al resto de la población, pero la diferencia es que no conformaban un grupo organizado de antemano.
M. Figal.
ResponderEliminar1) En el capítulo visto de Elster, el autor busca trabajar con las soluciones descentralizadas al problema de la acción colectiva (AC), a saber: es mejor para el grupo, ante la posibilidad de participar en una actividad, que algunos lo hagan a que no lo haga nadie, pero es mejor para cada uno no hacerlo. De hecho, señala el autor, existen casos en que una cantidad amplia de participación genera ya más costos que beneficios. Justamente, resolver el problema de la AC significa lograr una cooperación mutuamente benéfica. En el caso que la participación universal sea perjudicial, deben existir soluciones para determinar quién participa y quién no, las cuales pueden ser centralizadas o descentralizadas. Estas últimas son menos complejas ya que no requieren compromisos con una autoridad central, pero tienen cierta dificultad en torno de evitar la participación universal. Como señala el autor, tienden a producir demasiada o muy poca cooperación. Hay una variedad de motivaciones individuales que producen soluciones descentralizadas. Para el autor, la mayor parte de la cooperación se basa en motivaciones no egoístas, las cuales se van reforzando mutuamente. En este contexto se introduce la categorización que divide los motivos no egoístas en tres tipos: kantianos, utilitarios, y “justicieros”. Según el ejemplo otorgado por Elster, un kantiano actúa aún en los momentos en que la participación les genera más daño a sí mismos, que beneficios a los demás. Para entenderlo con más claridad, creo que un ejemplo cabal estaría dado por una manifestación, con una cantidad reducida de participantes, ubicada en un ámbito público, generando una distorsión en la utilización convencional de ese espacio (por ejemplo, corte de calle). Imagino en los desencadenantes de esta situación un componente de espontaneidad, es decir, una manifestación surgida por un hecho concreto que genera una respuesta inmediata, o una intención inicial, esto es, el deseo de poner en la palestra una disputa determinada (que puede comenzar con pocos participantes). En este caso, en mi escasa experiencia como participante de acciones colectivas, creo que ha habido situaciones en que he actuado de tal modo, sobre todo en lo que respecta a protestas en el marco de la Facultad de Sociales, cortando la calle MT de Alvear, o Córdoba, siendo una concurrencia escasa. Sin embargo, las más de las veces, ha habido casos en que mis participaciones fueron determinadas por los otros tipos de motivaciones, ya sea la utilitaria, por ejemplo en marchas políticas en el Club Atlético River Plate, en las que uno desea promover el bien común, pero lo hace sabiendo que habrá una determinada cantidad de gente, ya que participando de modo kantiano la demanda podría perder legitimidad; ya sea la motivada por la norma de justicia, como por ejemplo fue cierta toma de mi colegio secundario, en la que la reivindicación era la no expulsión de un compañero (uno no participaba sino había cierta cantidad, pero tampoco se quería aprovechar de la participación de los otros, ya que el objetivo era favorecer a una persona específica, siendo intangibles los beneficios para mi persona). Hay otro tipo de motivaciones que me cuesta encasillar. No se a cuál correspondería la intención de “hacer número”. Esto es, uno sabe que la marcha/movilización/acción colectiva en cuestión, llevará una cantidad interesante de participantes, pero uno aún así quiere concurrir, no sólo porque cree en la causa promovida, sino “por las dudas” de que sea necesario sumar más participantes. Sucede que estas motivaciones que brinda Elster parecen estar pensadas para el caso que la participación universal no es deseable, y en los ejemplos que se me ocurren para explicar lo anterior, veo que la participación universal (de la gran mayoría, aunque creo que está claro que no estamos refiriéndonos a la totalidad de los habitantes de la Capital Federal) no sería un impedimento.
M. Figal
ResponderEliminar2) El dilema del rebelde puede plantearse del siguiente modo: ¿por qué un individuo racional estaría dispuesto a participar en una rebelión social, cuando los costos de la participación pueden ser muy altos y en el reparto de beneficios no siempre es fácil discriminar entre quienes participaron o no? Para Lichbach, las soluciones al problema tienen una doble dimensión. Existe un carácter deliberativo, es decir, puede haber un orden planificado o no planificado. Y existe un carácter ontológico, esto es, las soluciones pueden resultar en un orden espontáneo o contingente. La combinación de estas variables genera los cuatro tipos de mecanismos que solucionan el dilema del rebelde: las soluciones de mercado (orden no planificado y espontáneo), de contrato (planificado y espontáneo), de comunidad (no planificado y contingente) y de jerarquía (planificado y contingente). Según el autor, cada una de estas soluciones tienen diversos tipos. De acuerdo a la consigna que refiere a comentar estas posibles soluciones en base a experiencias propias, se me ocurren intentos de convocatoria a marchar contra la presidencia de Daniel Passarella en River Plate. Teniendo en cuenta que considerarse “hincha” del club otorga lazos identitarios y sociales notorios, la diferencia entre socios y no socios desaparece en actos del tipo mencionado. Es muy posible considerar a los hinchas de River ( y para ser más precisos, aunque esto exige un debate que excede los marcos de este trabajo, a los que van asiduamente a la cancha) como un grupo comunitario caracterizado por fuertes relaciones sociales, lo que permite pensar en soluciones para lograr la participación desde el marco de la Comunidad. Desde este punto de vista, en las citadas convocatorias a marchar contra Passarella, se apela al tipo caracterizado como “valores comunes”. Estos van más allá del interés propio pecuniario. Se apela a la ética, a la conciencia de grupo, a incentivos sociales (“echando a este inoperante vamos a mejorar todos”). La valoración de la protesta, por lo que he podido observar, incluye elementos como los que menciona Lichbach, a saber, pueden ir desde la autorrealización, hasta a considerarla como un entretenimiento (gente que concurre a socializar, cantar, y tomar bebidas de contenido alcohólico). Con respecto a la segunda parte de la consigna, esto es, referirse a alguna movilización o revolución estudiada, me gustaría referirme a una solución que compete al mecanismo basado en la Jerarquía, en el marco de la Revolución Cubana. Así, el tipo denominado “imposición de medidas, control de deserciones y administración de los incentivos y desincentivos selectivos” explica cómo solucionó ciertos inconvenientes el Movimiento 26 de julio. Sabiendo de la existencia de líderes marcados con gran capacidad de mando, vemos que podían imponer medidas a los miembros, controlar a los desertores, y ofrecer incentivos y desincentivos. Por ejemplo, los desertores, o los que no respetaban los acuerdos de convivencia estipulados, eran castigados de diversos modos, incluyendo en casos severos el ajusticiamiento. Por su parte, quien se destacaba por su accionar en el combate, o en algún ámbito, podía verse recompensado por ascensos en el escalafón jerárquico.
M. Figal
ResponderEliminar3) A. La teoría empresarial es propuesta por McCarthy y Zald, y tiene como factor principal la accesibilidad de los recursos, especialmente de cuadros y de facilidades de organización. Es interesante que los agravios pueden ser, o bien constantes (esto es compartido con los principales autores de la teoría de movilización de recursos), o bien son reelaborados por los empresarios políticos en su esfuerzo movilizador. El reconocimiento que tienen estos en alguna dimensión de la sociedad es aprovechado para impulsar, agrandar, dar a conocer la movilización. Según postulan tales autores, la efectividad no está tanto en la introducción de nuevos agravios, sino en la redefinición de agravios antiguos en nuevos términos. Por ejemplo, podemos mencionar la situación política de Catamarca en los ’90, enmarcada por un dominio absoluto de la familia Saadi, que ejercían un control casi feudal de la provincia. En este marco, el asesinato de María Soledad Morales, que salpicó a reconocidos integrantes del poder político, fue una oportunidad para desenmascarar ciertos manejos y prácticas, y terminó en la intervención federal de la provincia. Las marchas de silencio que en múltiples ocasiones se realizaron en la capital de la provincia, contaron muchas veces con el liderazgo de una monja, Marta Pelloni, quien era rectora del colegio secundario al cual asistía María Soledad. Creo que es correcto catalogarla de “empresaria política”. Sin provenir de un ámbito político, el capital simbólico que poseía, producto del reconocimiento que tenía su labor en la comunidad, colaboró para que se multiplicaran los concurrentes a las marchas contra la impunidad y por justicia para María Soledad.
AGUSTIN
ResponderEliminar1)En el texto “Tuercas y Tornillos” Jon Elster identifica tres tipos de motivaciones no egoístas que impulsan a los sujetos a cooperar en acciones colectivas. Estas son: la de tipo kantiano; utilitario y justiciero. Por definición, los “Kantianos” no son sensibles a lo que otros hacen, y solo proceden en función de principios ideológicos y con prescindencia de los beneficios o costos individuales que la propia acción pueda acarrear. Por su parte, los utilitarios se suman a la AC en tanto los costos de su participación sean bajos y las expectativas de beneficios individuales sean altas. Por regla, se incorporan a la AC cuando ésta reúne a un número significativos de seguidores y su propia participación permite que los beneficios de la movilización superen sus costos. Por último, los justicieros no pretenden usufructuar la participación de otros, pero tampoco intervendrán cuando sean pocos quienes lo hagan. Este grupo, por su parte, es insensible a los resultados que devengan de la movilización. De acuerdo a mi propia experiencia, puedo afirmar que los criterios kantianos y justicieros han prevalecido a la hora de intervenir en diversas AC. Por ejemplo, procedo como un kantiano cada vez que intervengo en las movilizaciones que conmemoran un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976. Asisto a esas movilizaciones sin ninguna expectativa de beneficio propio y movilizado únicamente en función de principios. Por otro lado, en el marco de la Facultad de Ciencias Sociales he procedido como justiciero en tanto solo he prestado mi participación cuando muchos otros han prestado la suya. Es por ello que he participado en los grandes procesos de toma que han tenido lugar desde 2007 a la fecha, pero me he mantenido al margen de acontecimientos menores de escasa convocatoria.
AGUSTIN
ResponderEliminar2.) Para Mark Lichbach, la solución al problema de la AC, derivado del dilema del rebelde, presenta una doble dimensión. La primera de ellas refiere al carácter planificado o no que puedan asumir la respuesta al conflicto (aspecto deliberativo); y la segunda, a su carácter espontaneo o contingente (aspecto ontológico). De la combinación de los mencionados elementos provienen cuatro tipos de soluciones al problema de la AC (mercado; contrato; comunidad; jerarquía). A su vez, cada enfoque contiene diversas alternativas para la resolución del dilema del rebelde.
A) Enfoque de Mercado (no planificado; espontaneo): Incremento de beneficios; costes más bajos; incremento de los recursos; incremento de la probabilidad de victoria; etc.
B) Enfoque de Contrato (planificado; espontaneo): Autogobierno; acuerdos de toma y daca; acuerdos de intercambio mutuo.
C) Enfoque de Comunidad (no planificado; contingente): Conocimiento común; Valores comunes.
D) Enfoque de Jerarquía (planificado; contingente): Localizar agentes o empresarios, localizar principales o patrones; reorganización; aumento de la competencia entre aliados; etc
Durante el periodo conocido como islamismo político, que tuvo lugar en Medio Oriente a partir de fines de la década del `70, muchos jóvenes iraníes se plegaron masivamente para integrar los cuerpos “basiye” (orientadas al ejercicio del martirio). Aquí el dilema del rebelde se resuelve desde el enfoque de comunidad, bajo la solución de “valores comunes”. Las comunidades islámicas se caracterizan por relaciones sociales e instituciones sociales muy fuerte, con gran capacidad para engendrar creencias comunitarias, que a su vez, dan pie a la acción comunitaria.
Otro ejemplo podría hallarse en la movilización de estudiantes secundarios. Durante mis años de estudiante secundario se han llevado a cabo sucesivas protestas contra las autoridades de la institución. En este tipo de ocasiones el dilema del rebelde se resuelve a partir del bajo costo que supone la participación en la AC, puesto que las autoridades jamás contemplaron ningún tipo de sanción para los activistas. Incluso, en algunas circunstancias, la fomentaban implícitamente. Al mismo tiempo, la abstención en la participación podía llegar a suponer algún tipo de recriminación o reproche de sus pares. La solución de “costes más bajos” se encuadra dentro el enfoque de mercado.
AGUSTIN
ResponderEliminar3.) A diferencia de los enfoques tradicionales, que explican la formación de los movimientos sociales a partir de un incremento repentino de los agravios hacia determinados sectores, la teoría de movilización de recursos le atribuye un lugar preponderante a la accesibilidad de recursos, a la capacidad de organización y a las oportunidades. En el marco de esta corriente, la teoría empresarial de los Movimientos Sociales desarrollada por Mc Carthy y Zald otorga un lugar de privilegio a la existencia de cuadros y de facilidades de organización. Aquí, el “empresario político” cumple un rol fundamental en la constitución y organización de los movimientos. Estos son individuos con capital político, social y/o económico conseguido en otros ámbitos y que suministran a la movilización con el objeto de contribuir a su organización y/o visibilidad. La teoría empresarial le asigna una importancia crítica a los organizadores externos en la conformación de los movimientos. En muchas ocasiones, asumen la representación de colectividades amplias y desorganizadas, las cuales no parecieran ser susceptibles de movilizarse si no fuera a través de dichos empresarios políticos.
Hacia fines de 2005, en el contexto de la cuarta cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata y antes la visita del presidente norteamericano, George W. Bush, comenzó a gestarse una movilización paralela en repudio a su visita. Conocida como la Contra cumbre de Mar del Plata, dicha movilización tenía por objeto rechazar la vista del mandatario estadounidense y la incorporación de los países latinoamericanos al ALCA. Diego Armando Maradona opero aquí como un empresario político en tanto puso al servicio de la movilización el capital adquirido en su carrera deportiva. (Prestigio, reconocimiento). De esta forma contribuyó a legitimar y difundir la AC.