BIEN DIFICIL PERO SEGURO QUE Uds. pueden. Nos vemos el pròximo lunes.
¿Cómo interpretaría un weberiano como Parkin o un marxista como Nicolaus (elija uno y solo uno), las reacciones de buena parte de las clases medias urbanas durante el conflicto por las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias?
Nicolaus es un marxista poco habitual. Se distancia del marxismo ortodoxo, haciendo una lectura íntegra del trabajo de Marx, sin estancarse en ninguna de sus etapas (el llamado “joven Marx”, o “Marx viejo”). Nicolaus afirma la existencia de la clase media en la teoría marxista. Postula que, si bien Marx inicialmente formuló su tesis de las clases antagónicas (según Nicolaus, debido a un idealismo juvenil por la teoría hegeliana), a lo largo de su vida y de su trabajo teórico abrió un lugar importante para las llamadas clases medias, aunque no desarrolló estas ideas con demasiado detalle. La cuestión consiste en que el acrecentamiento de la productividad necesita que esta clase media exista, para recibir el producto excedente en aumento. Lo que Nicolaus denominó “clase del excedente”, está conformada por trabajadores “no productivos”, y vive de la renta que generan los capitalistas: viven del excedente y consumen sin producir. Bien, planteemos el escenario del conflicto agrario de 2008, sus protagonistas los productores rurales y el gobierno ( Justamente, venía yo hablando acerca de la “manía” de los marxistas ortodoxos por aferrarse al par antagónico “proletarios/capitalistas”, y de allí a la revolución un paso. Hablamos ahora de otro par de opuestos, “campo/gobierno”, reducción simbólica construida en gran parte por los medios de comunicación durante la coyuntura del conflicto agrario. A mi criterio, se trata de reducciones propias del sentido común, que no debieran ser parte del trabajo académico de los cientistas sociales). Destaquemos el papel protagónico que desempeñaron las clases medias urbanas, brindando fuerte apoyo al sector rural (cacerolazo incluido). Las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias pautaban gravar a los productores según el volumen a exportar. Los productores rurales, como buenos capitalistas (en este caso “el campo”: grandes productores rurales, pools de siembra, etc), no querían ver afectado su excedente mediante las retenciones móviles. Ahora bien, si esa clase media no productiva, vive de la renta capitalista y consume sin producir, es claro que prestará su apoyo a aquella clase capitalista que le permite existir y seguir viviendo del trabajo excedente. Nicolaus los llama “sirvientes” de la clase capitalista. Es una manera de explicar el fuerte apoyo que las clases medias urbanas brindaron al “campo” durante el conflicto por las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias.
ResponderEliminarcomentario de arriba hecho por LAURA NOBILE.saludos!
ResponderEliminarJulia Lombardi Mayan
ResponderEliminarTP4
Parkin comienza por analizar la profesionalización y el empleo de las titulaciones como una forma de cierre social de carácter excluyente, donde se acumula capital cultural y actúa como formador de clases.
El concepto de propiedad que utiliza el autor es en sentido amplio, es decir, como capital productivo y capital cultural, definiendo de esta forma a quienes monopolizan los títulos y la propiedad productiva como parte de la misma clase explotadora. La clase dominante o excluyente del capitalismo moderno es una fusión de ambos elementos.
También plantea que al pertenecer a la misma clase comparten posiciones políticas e ideológicas comunes. Ambas suponen el uso de reglas excluyentes que conceden privilegios y beneficios a unos pocos. Son grupos legalmente privilegiados, donde el Estado sostiene sus prácticas excluyentes.
Desde esta perspectiva se puede pensar a las reacciones de las clases medias urbanas durante el conflicto por las retenciones móviles desde este lugar: la clase media como parte de la clase explotadora, y en función de ello reacciona frente a la posibilidad de pérdida del monopolio de la legalidad (aunque sea desde lo simbólico). Como reacción frente a la sola idea que el Estado ya no sostiene estas practicas excluyentes, que ya no se tiene el reconocimiento del Estado. Se pierde la protección legal. Se podría pensar que fue tomado como un ataque a su clase.
Es interesante ver los discursos que aparecen en estos momentos: “nosotros no somos piqueteros, somos gente buena”, “nosotros, como dice D´Elía somos piqueteros blancos”, (en relación al gobierno) “son un grupo de mafiosos, son unos negros villeros”, “que gobiernen para nosotros, no para los negros de la Matanza”.
El texto de Parkin sirve para pensar en este caso puntual, ya que podríamos analizar que si la discusión hubiera sido solamente en términos de propiedad productiva o rentabilidad, no habría pasado de un conflicto sectorial, sin embargo parecería que lo que se discutía era en términos de poder, de legitimidad y reconocimiento como clase, frente al Estado.
Leila Fridman- TP4 Nicolaus
ResponderEliminarNicolaus a lo largo de su obra realiza una genealogía del término de clase desarrollado por Marx. Con ese fin, distingue al jóven Marx (influenciado por la ideología hegeliana) del viejo Marx.
El jóven Marx predijo la polarización inevitable de la sociedad capitalista en dos clases antagónicas, una constituida por quienes poseen los medios de producción y la otra conformada por quienes no los poseen. Sin embargo, M. Nicolaus argumenta en su texto que ha sido el mismo Marx quien elaboró los principios teóricos que rechazarían el cumplimiento de su predicción recién señalada. Asimismo, Nicolaus considera a la teoría del valor trabajo, la teoría de la plusvalía y la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (principales aportes de Marx al análisis del capitalismo) como el puntapié inicial para explicar el surgimiento de una nueva clase media, la cual será llamada “clase del excedente”. Los integrantes de la clase media son trabajadores no productivos cuya función reside en distribuir, comercializar, investigar, financiar, etc., y su consumo está directamente relacionado con el excedente que se apropian del trabajo de los obreros.
Considero que en lo recientemente expuesto queda claro el por qué del apoyo de la clase media urbana al sector del campo en el conflicto por las retenciones móviles a las exportaciones. Son los productores rurales, los capitalistas, los que dejan abierta a la clase media la posibilidad de continuar ejerciendo sus funciones antes mencionadas, su trabajo no productivo y la apropiación del excedente producto del trabajo obrero. Las clases medias urbanas y los productores rurales son de alguna manera “aliados”, los últimos –como recién mencioné- permiten a las primeras continuar consumiendo sin producir, y por otro lado estas clases medias son en palabras de Nicolaus, “sirvientes” de la clase capitalista.-
Nicolaus interpreta que Marx predijo la ampliacion de la clases no productivas o clases medias a partir de la incoporacion de tecnología. La tecnologizacion del trabajo lleva a la reduccion de la plusvalía ya que lo unico que crea valor es el trabajo humano, esto es explicado por la ley decreciente de la tasa de ganancia.
ResponderEliminarPero la incorporacion de maquinaria conlleva un aumento de la productividad, al aumentar esta tambien es mayor la cantidad de trabajadores no productivos necesarios para el servicio y mantenimiento del capital en aumento. Otra razon por la que la clase excedente como la llama Nicolaus crezca es que al aumentar el producto excedente debe haber alguien con capacidad de consumirlo. Estos argumentos son ¨la ley de la clase excedente¨ para Nicolaus.
En el caso del conflicto entre las patronales agrarias y el Estado por la resolucion 125 hubo una puja por la apropiacion de una parte de la renta extraordinaria producida por los altos precios internacionales. En esa pelea las clases medias rurales y urbanas jugaron un papel decisivo para derogar el decreto de las retenciones moviles.
La primera condicion de la ¨ley de clase excedente¨ la incorporacion de tecnología en el trabajo agrario se produjo en la decada del 90 con la importación de bienes de capital facilitada por el tipo de cambio, la biotecnología en agroquimicos y semillas transgenicas y podriamos agregar a la creciente industria nacional de maquinaria agricola. A partir de alli Nicolaus podria decir que el hubo un aumento del trabajo no productivo en ambitos rurales, la clase media rural dependiente del excedente del producido claramente toma partido por aquel que la sostiene. En el caso de las clases medias urbanas se podria sostener que hay tambien toda una estructura de servicios, finacieros, de comercializacion y distribución afincado en las ciudades que dependen y son necesarios para consumir el excedente de obtenido por los capitalistas agrarios lo que explica la postura asumida por la mayor parte de la clase media en este conflicto. Claro que que habria que analizar para explicar la situación exhaustivamente la identidad social de las clase medias en la argentina, y el papel central que jugaron los medios masivos de comunicación con importantes intereses involucrados, el signo politico del gobierno.
Haydee Viviana Yovine
ResponderEliminarSiguiendo a Frank Parkin, quien toma de Weber el concepto de cierre social aplicándolo al mismo a las profesiones. El mismo dice, que la propiedad es sólo una forma de cierre social, la cual puede ser monopolizada por una minoría y utilizada para ejercer el poder sobre otros grupos. El cierre social implica un proceso donde ciertos grupos tratan de mantener el control exclusivo sobre los recursos y por lo tanto limitan el acceso a los mismos.
Lo que podemos llegar a encontrar en Argentina con el conflicto del campo producido en 2008 es que un gran número de gente de clase media salió a apoyar a los sectores agropecuarios más concentrados en cierta forma logrando cierta identificación con los mismos, ya que podríamos decir, son los mismos sectores que invierten en la educación de sus hijos con miras a que los mismos accedan y se ubiquen en dichas posiciones de poder o prestigio social, por así llamarlo. Por lo tanto, desde esta perspectiva la clase media forma parte de la clase explotadora y de esta forma se entiende la postura de apoyo e identificación que se produjo por aquellos días entre estos sectores de la sociedad.
Si bien las corporaciones agropecuarias en nuestro país históricamente estuvieron integradas por un puñado de familias dueñas de grandes extensiones de tierras o ligadas más recientemente a grandes negociados como lo son los pools de siembra de soja, la misma práctica excluyente está sostenida o legitimada si se quiere desde el mismo estado. Es la conservación del monopolio de este privilegio lo que hace que las clases medias urbanas que aspiran a ocupar, y por ello se identifican; dicha posición asuman una postura unánime con dichos sectores monopólicos. Mucha mayor es la identificación si pensamos que por aquellos días se produjo desde los medios (y hasta desde el mismo gobierno en cierta forma) una falsa dicotomía entre gobierno vs campo. Como si es gobierno no fuera quien representa al estado en ese momento, como si el campo fuera un todo homogéneo con los mismos intereses y por ende con una práctica en común. Este cierre social implico por una parte marcar una separación del “otro” caracterizado por un estado que no respondía a sus intereses, que no protegía su propiedad en términos reales y simbólicos. Una clase media urbana que se identifica con el reclamo de las corporaciones agropecuarias entorno a un discurso que en última instancia no llega a cuestionar un cambio de modelo de producción ni una reforma integral, pero que tiende a representarse como un ataque a la propiedad privada en las clases medias y por ende genera un temor a no poder alcanzar aquellos privilegios de los cuales también se creen merecedores.
Peñalba, Raúl.
ResponderEliminarTexto de Nicolaus:
El apoyo de las clases urbanas a la Mesa de Enlace, se lo puede interpretar, desde la tesis de Nicolaus, como una reacción lógica de las clases urbanas: porque sí la clase media, surgió y creció como resultado de la tendencia creciente de la plusvalía y el capitalismo necesita de una clase de “sirvientes improductivos” que consuman el creciente excedente que se genera por el aumento de la productividad, no resulta extraño la legitimidad que la clase urbana otorgo al reclamo de los capitalistas agrarios argentinos. Una investigación empírica puede echar luz sobre el aumento del capital constante y la disminución del capital variable en la producción sojera y otros cereales y de la necesidad del capitalismo agrario de científicos, comerciantes, banqueros, financistas y de pequeños rentistas que viven del creciente excedente sojero y asimismo podemos interpretar la conducta dócil y no antagónica del, actor revolucionario que debería estar representado por los peones del campo. La polarización no se dio entre capitalismo y fuerza de trabajo sino entre capital y el Estado
El Estado que supuestamente quería quedarse con parte de la plusvalía para distribuirla en forma de asistencia social entre los “parados crónicos” excluidos absolutos de la sociedad capitalista argentina.- Una primera lectura de los hechos y de la postura de las clases urbanas argentina confirmarían la tesis de Nicolau de “…que la teoría del valor trabajo, la teoría de la plusvalía, la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, constituyen un cuerpo teórico a partir del cual se pueden predecir y explicar con precisión la falta de polarización en la sociedad capitalista, el auge de una nueva clase media y el declive de la militancia del proletariado industrial…•.-
Frank Parkin desde un enfoque neoweberiano, sostiene que determinados círculos sociales inician un proceso de cierre social de tipo excluyente con el fin de de maximizar beneficios, restringiendo el acceso de oportunidades a un limitado circulo de elegibles. Este tipo de cierre social obedece a la forma de exclusión. En la sociedad capitalista moderna los dos dispositivos principales de exclusión que la burguesía emplea para formarse y mantenerse como clase son, primero, las instituciones que rodean a la propiedad y, segundo, las calificaciones y méritos académicos o profesionales.
ResponderEliminarLa otra gran forma de cierre social es teorizada como usurpación, la cual tiene como objetivo “el apoderarse de una parte de los beneficios y recursos propios de los grupos dominantes de la sociedad (…) apropiación que va desde la redistribución marginal hasta la completa expropiación” (Parkin, 1984: 109). Parkin describe a la usurpación bajo el ejemplo de las conquistas obreras institucionalizadas bajo los sindicatos corporativos, lo cual no apunta a transformar por completo el orden social.
Es necesario aclarar que las formas de cierre social de exclusión y de usurpación operan como dos sistemas contradictorios de justicia distributiva.
Desde la óptica de Parkin, para la comprensión de las reacciones de las clases medias urbanas es necesario remitirse a como las mismas interpretaron las retenciones móviles a la luz del concepto de propiedad. En cómo la clase media percibió al Estado (el cual promueve y es el asegurador de las leyes y el sistema de propiedad) como la institución que atentaba sobre el pilar fundamental del sistema de cierre social, y sobre él que la misma clase se ampara: el derecho a la propiedad.
Creo que Parkin encontraría aquí el punto de encuentro entre las grandes corporaciones que defienden los intereses del sector agrícola, incluyendo a los grandes monopolios comunicativos y las clases medias urbanas (a las cuales las políticas de las retenciones móviles no incidían negativamente como un actor principal) donde la principal demanda por parte de estos sectores de la clase media era hacia la condena de los tonos oratorios y soberbios de la presidenta. Lo interesante del fenómeno fue cómo se lograron encadenar ciertas demandas conllevando a la desaprobación por parte de las clases medias a partir del sentimiento de avallasamiento del Estado sobre los derechos económicos de las personas, donde el Estado fue percibido, paradójicamente, como la institución que buscó usurpar los bienes económicos, y privados de las empresas.
Héctor Klimberg
ResponderEliminarT.P. 4
Nicolaus luego de analizar la obra de Marx, basándose en la teorías del valor del trabajo, de la plusvalía (absoluta y relativa) y la tendencia decreciente de la tasa de ganancias, aporta el concepto de clase excedente, es decir el auge de una nueva clase media, producto del desarrollo capitalista, constituida por trabajadores no productivos con capacidad de consumo de la producción excedente.
Para analizar, acorde a esto, el comportamiento de algunos sectores de las clases medias, en el conflicto de las patronales agropecuarias con el gobierno, debemos contemplar la compleja trama de intereses que hay en torno a la soja y que trasciende a los propietarios y productores puramente agrarios: comercializadoras, sector financiero, rentistas, industria ligada a la maquinaria, etc., desarrollados al calor de las transformaciones que cambiaron el escenario del sector agropecuario (el cambio tecnológico, la introducción de la soja transgénica y la siembra directa y el surgimiento de los pools de siembra.) produciendo gran cantidad de puestos laborales no productivos que contribuyó al aumento de la clase excedente mencionada por Nicolaus.
La movilización de las clases medias rurales arrastran también a sectores medios urbanos, alianza que se explica por una parte por las aspiraciones de ascenso social en las clases medias y pequeño burguesas al calor del ciclo expansivo de la economía, y por otra, a la influencia cultural ejercida por los medios de comunicación.
El discurso mediático instala en sectores de las clases medias la idea del carácter confiscatorio de las retenciones y el cuestionamiento del destino final de los recursos, logrando que amplios y heterogéneos sectores, apoyen a un “campo” vaciado de toda connotación negativa, identificado como “honesto, trabajador y emprendedor” frente a un gobierno “autoritario” y “corrupto”.Esto explica la adhesión de algunos sectores de las clases medias urbanas mas allá de sus intereses concretos actuales, dado que en las ciudades es mínima la porción de clase excedente ligada a la actividad del agro y sus servicios derivados, pero percibiéndose amenazados en el futuro, en sus capacidades para consumir la producción excedente, lo que atentaría contra sus proyectos de ascenso social.
La disputa por las retenciones móviles a los granos, especialmente a la soja, adquiere un carácter clasista enmarcada por la apropiación y administración del excedente de la renta del sector, favorecida por el incremento de los precios internacionales. Este sector agropecuario tiene importancia estratégica, dado que las divisas que ingresan por exportaciones, son esenciales para la expansión de la industria, generadora de puestos de trabajos productivos y no productivos, contribuyendo a la recuperación del ingreso.
Trabajo practico nº4 (parte 1)
ResponderEliminarJuan Kovalivker
Nicolaus plantea que determinados elementos del análisis marxista permiten explicar la falta de polarización absoluta entre capital y trabajo en las sociedades capitalistas avanzadas. En este sentido el autor critica al “manifiesto comunista” ya que lo considera “abstracto” y “vago” en sus conclusiones acerca del desarrollo capitalista, en el sentido que la polarización entre capital y trabajo iba a generar una gran masa de proletarios frente a cada vez menos capitalistas (cada vez mas ricos) lo que generaría una revolución proletaria “automática” (mecánica). Nicolaus dice que este análisis erróneo de Marx se debe a su falta de investigación empírica sobre el funcionamiento del capitalismo (en esta etapa) y que luego con el estudio a fondo de ciertos conceptos claves del desarrollo capitalista se pueden observar conclusiones que permiten explicar la formación y “auge” de las clases medias.
El texto enfatiza el concepto de la “tendencia decreciente de la tasa de ganancia” como fundamental para explicar este fenómeno ya que aunque la plusvalía se obtenga únicamente mediante a la apropiación de tiempo de trabajo excedente, la ganancia se computa sobre la base de inversión cada vez mayor en maquinaria. Esto genera varias consecuencias: por un lado el aumento de las fuerzas productivas y por el otro el que la tasa de ganancia no se explica únicamente por la cantidad de obreros que el capital explota (cuantitativamente), sino también por el grado de explotación (cualitativo) de los trabajadores. Es por esto que el aumento de productividad no se relaciona a el aumento de obreros en el conjunto de la sociedad sino que, por el contario, aumenta la clase de desocupados permanentes, como también la clase “no productiva” que vive del excedente capitalista (clase media).
Trabajo practico nº4 (parte 2)
ResponderEliminarJuan Kovalivker
La clase media aumenta y se desarrolla por dos motivos: con el aumento de la productividad debe aumentar a la vez trabajadores no productivos necesarios para el servicio y mantenimiento del capital, como también la necesidad de que estos sectores consuman el producto excedente que deriva del aumento de las fuerzas productivas.
La propia posición de la clase media en el proceso productivo genera una situación contradictoria: por un lado se puede considerar que una gran parte de esta clase se encuentra en la fila de los asalariados, lo que implicaría posiciones en conjunto con la clase obrera. Por el otro es una clase que no produce y que vive del excedente del capitalista, lo que genera un distanciamiento con la clase obrera y un acercamiento a los intereses de la burguesía (ya que también en muchos casos el deber de los trabajadores no productivos es controlar y vigilar a los productivos lo que genera un “conflicto de intereses” entre ambas clases).
Llevando esta problemática al conflicto de las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias podemos decir que la clase media urbana no pudo tener una posición homogénea frente a este conflicto, esto se debe a que la propia estructura de la clase media implica confrontaciones y acercamientos con determinados sectores de la burguesía. En este sentido también hay que comprender la posición de una parte de estas clases medias urbanas que al considerar que esta medida no afectaba sus intereses directamente o se posicionaban a favor del gobierno (considerando las retenciones móviles como una medida redistributiva) o mantenían una posición indiferente al conflicto (como una disputa ajena a sus intereses, entre dos sectores de la burguesía).
Se puede analizar a los sectores de clase media urbana que se movilizaron a favor de la burguesía agraria como sectores que dependen de la renta agraria como de los excedentes producidos por ella. También se podría comprender esta movilización con el concepto que plantea Nicolaus acerca de la clase del excedente como sirviente de la burguesía y que por ende desarrolla un imaginario afín a estas patronales, que en su discurso expresaban el ascenso social a través del “trabajo duro” y que el estado buscaba robarles este trabajo por motivos de “caja”.
Azul Olmeda
ResponderEliminarFrank Parkin parte de un enfoque que difieren del marxismo ortodoxo. Toma el concepto de Weber de cierre social. Plantea que ciertos círculos sociales inician un proceso de cierre social y que, de este modo restringen el acceso de oportunidades. La profesionalización y el empleo de las titulaciones actúan como un modo de cierre social de carácter excluyente, aquí entran en juego la apropiación y la acumulación de capital cultural por ciertos sectores de la sociedad (clases medias). Este tipo de cierre social deviene en una forma de exclusión. También plantea que al pertenecer a la misma clase comparten posiciones políticas e ideológicas comunes.
Plantea que en las sociedades capitalistas la burguesía utiliza para mantenerse y perpetuarse como clase a las instituciones que rodean a la propiedad y las calificaciones y méritos académicos o profesionales.
También realiza el concepto de cierre social como “usurpación” por el apoderamiento de beneficios de las clases dominantes.
Las conquistas obreras institucionalizadas que no intenta cambiar por completo el orden social son una forma de usurpación según el autor.
Desde esta mirada se puede pensar a las reacciones de las clases medias urbanas durante el conflicto por las retenciones móviles.
La clase media y su relación con el estado, que es la institución que garantiza y promueve sistema de cierre social, y sobre él que la misma clase se apoyo, en el derecho a la propiedad. Desde este lugar la clase media Argentina que la mayoría de los gobiernos liberales priorizo como beneficiaria reacciona cuando se ve afectado su monopolio. El estado es el encargado de algún modo de sostener dichas prácticas excluyentes. De este modo, se pierde la protección legal que las clases medias viven como un ataque a su posición y su clase.
Parkin para ejemplificar esto tomaría el caso de las grandes empresas multinacionales y corporaciones representativas del sector agropecuario durante el denominado conflicto del campo ocurrido en el año 2009, como también las clases medias urbanas que defendieron estos intereses y los medios de comunicación en los cuales se apoyaron para llevara delante la protesta. Las clases medias urbanas se quejaban de la forma en la cual la presidenta (según ellos soberbia en su retórica) llevaba adelante el conflicto. Y estas se quejaban sin ser un actor perjudicado. A lo largo de este conflicto se polarizaron por un lado el campo, que siendo un sector heterogéneo esta denominación confundía un poco y el gobierno por otro lado. Las clases medias se quejaban del abuso de poder del Estado sobre los derechos económicos de las personas, y el estado es percibido por estas clases, como el que quiso sobrepasar las libertades capitalistas en manos privadas. De este modo se monto un circo, con dos escenarios antagónicos en los cuales emergieron discursos diversos.
Oscar Bermúdez
ResponderEliminarPara Parkin, la clase dominante en una sociedad consiste en aquellos grupos sociales cuya obtención de recursos se basa principalmente, pero no siempre, en el empleo de medios excluyentes. El cierre excluyente se suele acompañar, pero tampoco siempre, con una estrategia legalista. Pero es posible cualquier combinatoria. Por otro lado, como todas las formas de acción colectiva están relacionadas lógicamente con factores materiales previos, por lo que éstos asumen el mayor foco teórico de interés para explicar lo emergente, se tendrán en cuenta esos antecedentes.
Durante los ’90 se había desplazado a los gremios agrarios tradicionales como actores principales en los procesos de negociación con el Estado -proceso secular-, se había concentrado la estructura agraria y se había producido un vertiginoso endeudamiento y expulsión de los pequeños y medianos productores. La arena del conflicto se había desplazado al ‘mercado’, con nuevos actores económicos concentrados. Las corporaciones tradicionales tuvieron que mutar para mantener su fuente de legitimidad, y su mediación no será ya con el estado sino con los grupos de poder, y sus nuevas metas institucionales será la de proveer servicios a sus afiliados, factor clave que les permite mantener apenas su actividad gremial pero con acelerada reingeniería institucional.
Pero estas reglas de juego se rompen drásticamente en el 2002 con la crisis financiera, la ruptura de la convertibilidad y el cuestionamiento masivo del sistema de representación política. El sector agropecuario será beneficiado con la solución devaluatoria y el alza de los precios internacionales. Es en este lapso donde cristalizan con frescura inusitada las demandas, discursos y acciones gremiales propias de una dirigencia legitimada, resignificada y que actúa ‘en conjunto’ y en redes por producto e integraciones verticales y abigarradas en el modelo del agro-bussines. La solidaridad propia de una racionalidad en relación a fines, es con el vasto conjunto de actores rurales y urbanos (pampeanos) usufructuarios de esta coyuntura, moldeada ahora sobre nuevas ‘redes’ de intereses en la que es posible un ‘derrame’ generalizado que también afecta al dinamismo de los pueblos y ciudades pampeanas.
Es esto lo que se pone en juego en el 2008 por los sectores de poder que actúan en solidaridad con las clases medias urbanas de los pueblos y ciudades de la pampa húmeda. Es este el clima y su mística, vehiculizadas por los medios hegemónicos y otros sectores de poder que utilizan los ‘medios excluyentes’ con estrategias ‘legalistas’ (que no les retengan) -o no tanto- en una solidaridad de facto en donde se sintieron partícipes muchos grupos sociales en demanda contra el estado. El gobierno era deficitario de una lectura correcta, polarizó mal el conflicto, y agudizó la contundencia del cierre social.
Propuesta tema Irigoyen, Audisio
ResponderEliminarNos proponemos indagar acerca del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha (MML), un movimiento que surge a mediados de la década de los 90, cuando un grupo de mujeres propietarias de pequeñas y medianas explotaciones rurales intentan impedir su remate. Esta acción se va extendiendo hasta conformarse en un movimiento con reivindicaciones y propuestas concretas, el cual iniciado en un pueblo de La Pampa, se va extendiendo territorialmente a otras regiones del país. Respecto del MML, queremos atender a cuestiones referidas al origen del movimiento, su extensión territorial progresiva, sus diferencias internas, la inserción política o relación con partidos políticos y otros movimientos sociales, la composición social del MML, el impacto del movimiento en el llamado “mundo rural” y en función de esto si existe una conformación o no de una identidad de género, el papel del MML en el conflicto agrario del 2008.
¿Cuáles son las características de este movimiento?, ¿Es un movimiento con nuevas características, respecto la naturaleza de otros movimientos reivindicativos del sector agropecuario?, ¿Cuáles son sus posturas respecto a debates nacionales más amplios? ¿Tiene un carácter autonomista el MML respecto los partidos políticos y sindicatos?