El próximo lunes la clase es virtual.
El Trabajo Práctico 5
Vea los textos de Przeworski y de Poulantzas. Elija uno y plantee cómo verían ellos a la clase media en la Argentina (elija algún aspecto específico de las clases medias (su formación, la relación entre lo económico, lo político y lo ideológico) o algún momento histórico particular (la inmigración, el radicalismo, el peronismo, los '70, los cacerolazos, etc.)
Maria Bielli
ResponderEliminarEl analisis de la clase media argentina responde a una mirada concreta de clases sociales. A nivel abstracto existen, en terminos marxistas,dos clases sociales antagonicas,proletariado y capitalista. Para incluir a la clase media debemos realizar un analisis que obedezca a las determinaciones propias de una formacion social concreta y una coyuntura politica dada. Siguiendo el texto de Harnecker, entiendo se puede hacer un correlato entre la clase media argentina y lo que el autor llama la pequeña burguesia, como ejemplo de clase de transicion. En terminos economicos, la clase media es tambien una clase explotada y subsumida al sistema capitalista dominante. Desde el punto de vista ideologico, se encuentra en una doble posicion, esto es, su posicion intermedia lo lleva a fluctuar entre los intereses de la burguesia y el proletariado. Esto tiene un correlato claro en dos situaciones historicas concretas.La clase media fue participe de los hechos del 2001, cuando vio que sus intereses economicos estaban siendo amenazados. Asi es como se produce un alianza, aunque fugaz, de la clase media con los sectores mas bajos.
Años mas tarde, durante el conflicto que protagonizaron el gobierno nacional y el sector agrario, fracciones pertenecientes a la clase media, que no vieron afectados sus intereses economicos directamente, apoyaron a los sectores patronales. Esta filiacion, la explica claramente Harnecker y aqui hay otro correlaro con nuestra clase media, esta es la clase mas permeable a la ideologia dominante.
Pierri veronica
ResponderEliminarVea los textos de Przeworski y de Poulantzas. Elija uno y plantee cómo verían ellos a la clase media en la Argentina (elija algún aspecto específico de las clases medias (su formación, la relación entre lo económico, lo político y lo ideológico) o algún momento histórico particular (la inmigración, el radicalismo, el peronismo, los '70, los cacerolazos, etc.)
Señala Przeworsky que el problema de la identidad de clase de los empleados no manuales nos obliga a repensar toda la problemática de la formación de clases. Las clases no están dadas exclusivamente por ninguna posición objetiva porque son efectos de luchas y estas luchas no están determinadas exclusivamente por las relaciones de producción. Las luchas de clases están estructuradas por la totalidad de las relaciones políticas, económicas e ideológicas.
Por otro lado, las clases son resultado de prácticas cuyo objetivo es la organización de esas clases.
Si analizamos la situación de la clase media en la argentina me parece que siguiendo a Przeworsky podemos decir que no se puede considerarla solo desde el punto de vista de las relaciones de producción. Algunos historiadores plantean que se puede hablar de clase media en argentina a partir de la década del 40 con la llegada al gobierno del peronismo cuando algunos sectores comienzan a identificarse como clase media en oposición al “pueblo” que apoyaba al peronismo. La formación de una clase se da a partir de la confrontación con otros sectores sociales.
Julia Lombardi Mayan
ResponderEliminarEl texto de Przeworski es interesante para pensar los vaivenes de la clase media, tomando como ejemplo los cacerolazos del 2001, y siete años después, la defensa de la clase dominante a través de la llamada “125”.
Resulta contradictorio pero a la vez interesante, pensar como se pasa de las consignas “piquete y cacerola la lucha es una sola” en alusión a la defensa de la clase media pero también de los desocupados y pobres, a la defensa de la clase dominante, a través de la misma forma de protesta (“cacerolazo”).
En primer lugar Przeworski plantea a la clase en tanto relación y no como un conjunto de individuos. Para el autor las clases no están dadas exclusivamente por ninguna posición objetiva, son efectos continuos de la totalidad de las luchas, luchas estas que toman una forma u otra según la organización de las relaciones económicas, ideológicas y políticas, no están determinadas exclusivamente por las relaciones de producción y tienen un efecto autónomo sobre el proceso de formación de clases.
Podríamos pensar que la situación económica, ideológica y política de la clase media en estos dos periodos históricos son bien distintas. Seria interesante ver en este periodo cuanto y como se fortalece la clase media en estos aspectos, y cuanto de esto influye en las pretensiones de pertenecer a esa clase dominante.
Continua el autor diciendo que las clases son objetivas solo porque validan o invalidan las practicas de formación de clase, porque hacen o no históricamente realizables determinados proyectos. Y aquí el mecanismo de determinación no es exclusivo, en una determinada coyuntura pueden ser factibles varios proyectos.
Con lo cual podríamos pensar esta clase media, y estos dos momentos históricos particulares según la coyuntura, los proyectos y según las relaciones económicas, políticas e ideológicas.
En el 2001 se puede pensar la unión de la clase media con desocupados y pobres en tanto que luchaban contra un mismo sector, y esto hace posible determinado proyecto conjunto, aquí la cuestión económica y política es muy fuerte.
En el 2008, puede pensarse una “alianza” de corte mas ideológica y política, en defensa de los intereses de la clase dominante, y quien fuera el aliado político del 2001, expresado en las organizaciones sociales, se vuelve el enemigo.
Juan Irigoyen
ResponderEliminarLos marxistas estructuralistas, como Poulantzas, diferencian entre modo de producción “puro” y formación social. En el primero, las relaciones de producción dividen a la sociedad en dos clases antagónicas; la de los capitalistas, y la de los obreros explotados. Allí lo económico tiene un papel primordial. En cambio, si se analizan las clases en el interior de una formación social se descubren toda una serie de efectos secundarios que son el resultado de la combinación concreta y siempre original de los diversos modos de producción que constituyen aquella formación. Allí nacen a una serie de fenómenos de fraccionamiento de clases, de disolución de clases, de fusión de clases, en definitiva de sobredeterminación o de subdeterminacion de clases; la constitución de fuerzas sociales de una formación; que no podrían aparecer en el análisis de los modos puros de producción.
Por ende, la constitución de las clases no se relaciona únicamente con el nivel económico, sino que consiste en un efecto del conjunto de los niveles de una formación social. La organización de las instancias en los niveles económico, político, ideológico se refleja, en las relaciones sociales, en la práctica económica, política e ideológica de clases y en la luchas de las prácticas de las diferentes clases. Para poder descifrar la existencia de una clase o de una fracción de clase como fuerza social en una formación social determinada. Se debe analizar si las relaciones de producción, el lugar en el proceso productivo, se refleja en los otros niveles por efectos pertinentes. Estos últimos, pueden descubrirse tanto en las estructuras políticas e ideológicas como en las relaciones sociales políticas e ideológicas de clase.
Haciendo un análisis de la formación social concreta de la Argentina en el año 2001, puntualmente la crisis política-económica de aquel año. Allí se puede ver como ante esta coyuntura, clases distintas constituyen una fuerza social a través de una acción abierta, a través de “la participación efectiva en la lucha”.Esto se vio en la rebelión argentina, situación que dio lugar a una fuerza social constituida por la clase media argentina y los sectores bajos de la población. Esta situación en la que la clase media argentina vio amenazada su situación económica, genero los efectos pertinentes sobre las estructuras políticas e ideológicas de la misma, dando lugar a la rebelión argentina de 2001.
Leila Fridman
ResponderEliminarTP5- Przeworski
Przeworski, en su texto, establece que las clases no están dadas exclusivamente por una posición objetiva, ya que son el resultado de luchas que no necesariamente están determinadas por las relaciones de producción. Estas luchas están estructuradas según las relaciones políticas, económicas e ideológicas desarrolladas en cada momento histórico.
De esta forma, podemos entender los cacerolazos como resultado de la coyuntura vivida en año 2001 (de las particulares situaciones políticas, económicas, ideológicas, sociales, etc. de aquel entonces). En diciembre del 2001, las clases medias han visto oportuno, por la profunda crisis vivida en el país, aliarse a las clases bajas. Sin embargo, podemos pensar, y de hecho corroborar, que es factible una alianza de esta misma clase media con las clases altas bajo otra situación concreta.
Así es como se adapta lo señalado por Przeworski a los hechos concretos y reales, todo depende de la coyuntura en cuestión.-
Para Poulantzas la definición de clases parte en primera instancia de las relaciones de producción que determinan la posición de las clases sociales. Pero indica, al mismo tiempo, que esas posiciones no son las que precisan las clases sociales como tal, sino son las prácticas comunes a las clases, las prácticas políticas son las que ejercen y caracterizan el funcionamiento concreto de las clases y eso hace que se distingan en clases o fracciones autónomas constituyendo “fuerzas sociales”. Si bien la relación conflictiva de las prácticas de las diferentes clases se da como consecuencia de relaciones estructurales, éstas se comprueban en relaciones sociales. Por eso las clases no pueden ser reducidas a las relaciones estructurales, por el contrario, son definidas por las prácticas, por las mismas relaciones y luchas entre grupos. La lucha de clases permitiría decodificar las relaciones estructurales, cuando se produce una doble articulación entre efectos económicos y políticos e ideológicos. La distribución de los agentes si es producto de las condiciones estructurales pero no por sí sola se la puede definir las clases, la lucha de clases existe si es lucha política al mismo tiempo.
ResponderEliminarLas clases medias estarían definidas por esa doble articulación entre lo económico y lo político, se confirman en la coyuntura, bajo estas características se podría rastrear y observar el surgimiento de las clases medias en Argentina. Ese momento histórico en particular está vinculada a los orígenes del radicalismo.
El radicalismo fue la primera fuerza política nacional importante en la Argentina, y uno de los primeros movimientos populistas latinoamericanos. El partido tuvo sus orígenes, en la década de 1890, en una minoría escindida de la élite, sólo después de iniciado del nuevo siglo desarrolló sus rasgos populistas, al convertirse en un movimiento de coalición entre el sector de la élite e importantes sectores de las clases medias.
Entre 1900 y 1914, Buenos Aires incremento su población en un 742 por ciento y alrededor de un 733 por ciento sus unidades de vivienda. El modelo agroexportador estaba en su apogeo y generaba un crecimiento en los sector terciarios, mayormente administrativos y comerciales, igualmente algunas empresas pequeñas y medianas vinculadas al modelo. Además coexistían los hijos de los inmigrantes que comenzaban a ser los primeros profesionales liberales, los chacareros del litoral, sectores minoritarios de la elite y la burguesía comercial que aspiraban democratizar la vida política mediante sufragio universal y secreto. Generaban los sectores medios. Estos sectores estaban en busca de participación política, en participación en poder del Estado, encontrando en el radicalismo una organización partidaria más abierta que la de sus adversarios porque buscaron incorporar estas nuevas formas de la población a la distribución del poder. Es así como radicalismos y clases medias se apoyaron en busca de crecimiento y participación estatal y política.
El trabajo anterior que dice Anónimo, es de Analía Cafardo.
ResponderEliminarEn base a los planteos y las lecturas de Adam Przeworski sobre el marxismo, creo que lo que el autor quiere dejar en claro es la no determinación exclusivamente económica de las clases. Puntualmente, resalta que lo que caracteriza a las clases medias, pensados desde los trabajadores no manuales, los empleados del sector servicios, burocráticos y las profesiones liberales, es su separación tanto de los medios de producción como de su obligación de vender su fuerza de trabajo (al igual que el proletariado). Sin embargo, si bien los empleos de las clases medias difieren de los de los obreros, los puntos de encuentro antes mencionados no conllevan hacia la coincidencia tanto en la conciencia como en la inclinación hacia la ideología proletaria.
ResponderEliminarEn consecuencia, pensando desde la contienda electoral, las clases medias forman un sector clave de interpelación para la victoria en las urnas; su descontento, como también que es lo que las seduce, y la defensa de sus intereses se expresan en las votaciones.
Caracterizándose por su volatilidad, su incierto accionar, inciden en la variación de las votos de acuerdo al contexto económico, político e ideológico. Principalmente, creo que es útil la demarcación de Przeworski (mucho más en las clases medias) de la incidencia de aspectos ideológicos en la conformación de las luchas de clase y del dictamen a la hora de las votaciones. Permitiéndome un ejemplo personal, durante el presente gobierno de Cristina Fernández he presenciado gente de clase media – alta argumentando que “si pienso con el bolsillo, la voto; si tengo que pensar con la cabeza, no”.
Más aun, creo que en este sentido luego del conflicto con el campo y la perdida de elecciones para la renovación de bancas por parte del kirchnerismo en el 2009, se vio un reacomodamiento, a través de diversas políticas, por parte del gobierno para obtener un futuro apoyo por parte de las clases medias.
Poulantzas analiza a las clases sociales como un concepto complejo que establece los efectos del conjunto de las estructuras del modo de producción sobre los agentes sociales, este conjunto de estructuras (económicas, políticas e ideológicas) determinan las relaciones sociales como relaciones de clase. La formación de las clases no se establece únicamente con el nivel económico, sino que se forma por el conjunto de los niveles del modo de producción, de esta manera la determinación de las relaciones de producción en el dominio de las relaciones sociales puede ser desplazado del papel predominante por otro nivel en la lucha de clases (como el político e ideológico).
ResponderEliminarEl autor le da importancia al concepto de “formación social” que consiste en una imbricación de varios modos de producción en los cuales uno detenta el papel predominante. Este concepto es importante para analizar la formación de las clases ya que permite verlas en movimiento, se pueden observar concretamente el fraccionamiento, disolución y fusión de las clases sociales. La existencia de una clase (o fracción de clase) no puede ser establecida únicamente en el nivel de las relaciones de producción, se refleja en los otros niveles mediante a los “efectos pertinentes”. Ese elemento permite transformar los límites y relaciones entre los niveles.
Poulantzas aporta otros elementos para la comprensión de las clases: las prácticas de clase y las oposiciones de clase. Las clases sociales son únicamente concebibles como practicas de clase, en este sentido el autor diferencia la estructura con las prácticas. La segunda premisa plantea que las clases solo se presentan en oposición a otras clases.
Tomando en cuenta estos elementos podemos ver que las clases medias en la Argentina de 2001 jugaron un rol como “formación social” en la cual su alianza política con los sectores desocupados y de la clase obrera se efectuó debido a una oposición de clase en contra los sectores dominantes de la burguesía.
Esta situación la podemos observar en los tres niveles que plantea Poulantzas: el contexto económico generaba la quiebra de los pequeños y medianos comerciantes, la desocupación y precarización de los sectores profesionales y la confiscación de los ahorros de la pequeña burguesía por las grandes entidades bancarias. Esto se tradujo a una practica política de la clase en el sentido de que se buscaban formas de movilización por sus reivindicaciones (por ej: cacerolazos) y a la vez estrategias de conjunto (como mencione anteriormente con desocupados y clase obrera) en oposición a los sectores dominantes esto se puede reflejar en la famosa frase que se decía en las movilizaciones “piquete y cacerola la lucha es una sola”. Los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre también se pueden mostrar cómo el momento culmine de un desprestigio tanto en el nivel ideológico como político de las autoridades gobernantes y los sectores dominantes. Las asambleas barriales que se realizaban en barrios típicamente de clase media mostraban esto de manera clara: se buscaba una salida desde “abajo”, desconfiando de la “política tradicional” y de todos los sectores que habían contribuido a generar la crisis.
Vea los textos de Przeworski y de Poulantzas. Elija uno y plantee cómo verían ellos a la clase media en la Argentina (elija algún aspecto específico de las clases medias (su formación, la relación entre lo económico, lo político y lo ideológico) o algún momento histórico particular (la inmigración, el radicalismo, el peronismo, los '70, los cacerolazos, etc.)
ResponderEliminarPrzeworski se inscribe en un debate respecto el vacío que parecería dejar la teoría marxista con la aparición, conforme el desarrollo capitalista, de trabajadores de “nuevo tipo”, no relacionados específicamente con el trabajo fabril o trabajo productivo, sino, el que podemos llamar trabajo improductivo también en términos marxistas, aquellos que se dedican a hacer posible que el sistema capitalista funcione ocupando determinados puestos que permiten la circulación de plusvalía. Estos son los trabajadores relacionados principalmente a los servicios, oficinistas, bancarios, etc. En este desarrollo se crea, según el autor, la aparición estructural de una nueva clase, la clase media. Esta distinción busca resolver entonces ese vacío de la teoría marxista que podría llegar a considerar por caso, a un gerente de una multinacional como un obrero por no poseer los medios de producción. Przeworski en función de esto se pregunta quienes son esas personas que crea el capitalismo, separadas de los medios de producción, obligadas a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, pero que ni trabajan, ni viven, ni piensan ni actúan como proletarios? La respuesta a esto la encuentra en la consideración de que las clases no se manifiestan en el papel igual que en la práctica, que son más consecuencia de luchas que posiciones determinadas por la posesión o no de los medios de producción. Mucha incidencia tiene en esta lucha de clases la totalidad de las relaciones políticas, económicas e ideológicas.
Respecto el caso concreto de la Argentina y rescatando la posición del autor al considerar la incidencia de factores económicos, políticos e ideológicos, pienso el tema de la inmigración y como en función de este fenómeno, el discurso político busca una estigmatización sobre los inmigrantes respecto de la alteración de factores económicos, sociales, etc. La visión, de lo que podemos llamar clase media respecto de inmigrantes (principalmente Bolivianos, Paraguayos, Peruanos, etc) fue conformada desde un discurso político ideológico el cual le atribuye gran parte de responsabilidad de la deficiencia de hospitales, de trabajo, etc., al fenómeno de inmigración. Esto sería un indicador de que las clases son efectos de luchas y estas luchas no están determinadas exclusivamente por las relaciones de producción. Existe una lucha simbólica por separar la “clase media” de los inmigrantes y buscar la estigmatización por parte de aquellos.
Przeworski afirma que las clases son resultado de prácticas cuyo objetivo es la organización de esas clases. Es entonces apelando a esta organización o si se quiere desorganización que el discurso político de la clase dominante busca ganar esa lucha simbólica imbrincándose relaciones políticas, ideológicas y económicas.
HECTOR KLIMBERG
ResponderEliminarT.P. 5
Adam Przeworski considera que la formación de la clase media se debe a la dinámica de la acumulación capitalista, que en su desarrollo reduce la necesidad de mano de obra generando un excedente de la misma, y determinando nuevas formas en la organización de clases. Este excedente de mano de obra se distribuye en espacios a ser ocupados cuyas formas de organización no esta determinada por las relaciones de producción sino como efecto directo de la lucha de clase, con dinámicas variables producto de las relaciones económicas, ideológicas y políticas
Esto se corrobora si consideramos los distintos alineamientos de la clase media argentina desde su nacimiento a fines del siglo XIX y comienzos del XX, época caracterizada por el crecimiento de la economía agro-exportadora, el arribo de vastos contingentes de inmigrantes europeos y, como consecuencia, una creciente organización de los sectores trabajadores. Las elites decidieron, entonces, que para asegurar la continuidad del proyecto debían diferenciar y dividir a esa gran masa conformada por los nuevos sujetos (inmigrantes y trabajadores) y comienzan a separar a profesionales, comerciantes, docentes, empleados, y pequeños empresarios y productores del resto de la masa obrera.
La llegada del peronismo en la década del 40 nos muestra una clase media cuyo modo de organización como clase esta más influenciada por factores ideológicos y políticos que económicos, ya que el patrón de acumulación capitalista de esos años los beneficiaba mayoritariamente.
Producto de la lucha de clases comienzan a construirse una identidad de clase que no responde de modo mecánico a condiciones económico-estructurales, donde se incluyen desde sectores trabajadores hasta ciertos grupos empresariales. En esta dinámica se fue alineando y apoyando a diversos sectores muchas veces contrarios a sus intereses económicos pero afirmando su identidad ideológica y política.
La clase media posibilitó la contrarrevolución de 1955. Fue la base social de los gobiernos de Lonardi, Aramburu y Rojas, Frondizi e Illia. Recién con el golpe de Onganía, y el desgaste del Ejército como poder polí¬tico cambia sus alianzas, acercándose a los trabajadores.
Raúl Peñalba
ResponderEliminarTexto de Przeworski: Según Marx (Manifiesto Comunista), en un proceso revolucionario sólo existen dos clases antagónicas –Los burgueses y los proletariados- separados por la propiedad o no de los medios de producción, y en el texto de Przeworski “clase” es el nombre que se da a una relación, no a un conjunto de individuos. Clase es la relación que hay entre ellos y en este sentido, la lucha de clases tiene que ver con la organización social de esas relaciones.
La clase media argentina, en el proceso histórico de formación, aunque los terratenientes según Marx no es una clase estrictamente de producción capitalista, surge en la lucha contra la oligarquía terrateniente, que no lograron insertarse como peones rurales ni pequeños propietarios; fueron los inmigrantes excedentes alojados en los centros urbanos; inmigrantes que en términos de Nicolau se conformaría como clase excedente que vive de la plusvalía producida por los peones rurales y obreros urbanos relacionados con la producción agropecuaria. Este autor, vería entonces, a la clase media como resultado de la organización política de esos individuos en torno al Radicalismo que expresa los intereses de esa clase en ascenso, cuyos intereses políticos son participar en las decisiones políticas (gobierno, instituciones), en la Universidad (Reforma Universitaria de 1918) pero ideológicamente más cercana a la oligarquía que a los obreros de ese momento. En 1930, frente al golpe de Estado, vemos a gran parte de esa clase media otrora afín al caudillo radical aliada a los intereses de la oligarquía aunque económicamente separada de ella.
Durante los cacerolazos, vería a la clase media organizada políticamente con los excluidos para forzar un cambio de gobierno aunque ideológica y económicamente con objetivos distintos. Resumiendo: en su formación polarizan el enfrentamiento con la oligarquía terrateniente conjuntamente con los obreros (lucha política) pero ideológicamente se diferencian de los anarquistas o sindicalistas revolucionarios (lucha ideológica). En el 2001, podríamos argumentar basándonos en Marx, que hay un excedente de mano de obra proveniente del proceso de desindustrialización de los ’90 y por lo tanto muchos obreros que se vuelcan a los servicios y evolucionan en la lucha como clase media que buscan apropiarse del excedente que generan la clase productiva en términos de Max y que por lo tanto también cambian su ideología.-
ResponderEliminarAzul Olmeda
ResponderEliminarPrzeworski pone énfasis en la no determinación meramente económica de las clases. Toma a las clases medias y resalta que al igual que el proletariado, están obligadas a vender su fuerza de trabajo. Dentro de las clases medias se encuentran trabajadores del servicios, profesionales, burocráticos, etc. Las clases medias ocupan puestos de trabajo no manuales pero a su vez están obligados a vender su fuerza de trabajo al igual que la clase obrera. Lo paradojico es quesin embargo estos no comparten la ideología proletaria. Las clases medias a la hora de votar, es decir en el momento de las elecciones, conforman un importante sector en relación a los resultados de las mismas. Estas con su impalpabilidad, tienen un accionar imprevisto y actúan según sus intereses, que varían impredeciblemente, acuerdo al contexto económico, Político e ideológico.
Przeworski trata de cristalizar el papel de las clases medias en las luchas de clase y el rol de esta a la hora del dictamen de las votaciones. El ejemplo de esto es mucha gente de clase media y clase alta del campo, que si bien están generando ingresos altísimos como pocas veces en la historia de nuestro país, dicen no querer votar a Cristina Fernández. De este modo, se m puede ver lo que el autor plantea en relación al peso de los ideológico en la decisión del voto de las clases medias.
Pzreworski plantea que las clases no se estructuran solo por las condiciones economicas ni por posiciones objetivas. Las clases se estructuran por las relaciones politicas, economicas e ideologicas pero sobre todo por la lucha. La lucha es la produce la clase pero en determinado coyuntura del desarrollo capitalista. Las clases se forma en el curso de la lucha y esa lucha esta estructurada por las condiciones economicas, politicas e ideologicas en que tiene lugar la lucha. Las clases no son anteriores a la lucha sino que la lucha de clases es tambien una lucha sobre las clases ademas de entre clases.
ResponderEliminarPara Pzreworski la funcion del analisis de clase debe ser la identificación de las condiciones objetivas de las luchas concretas, porque clase es la relacion (economica, politica e ideologica) y no un conjunto de individuos.
En el año 2001 las razones que llevaron a la caida del gobierno de De la Rua, podriamos decir que fueron condiciones objetivas economicas, politicas e ideologicas por las cuales se estructuro una lucha y forma de resolver el conflicto. La crisis economica, la crisis politica e ideologica hicieron que la clase media (sobre todo el corralito) se uniera a la clase baja en lucha por derribar al gobierno. En el año 2008 en el conflicto agropecuario esas condiciones objetivas (economica, politicas y economicas) cambiaron y el comportamiento de gran parte de la clase media fue asociarse a la burguesia capitalista. Es decir las clases se forman en el curso de la lucha y esa lucha esta estructurada por las condiciones economicas, politicas e ideologicas al cambiar estas la lucha es distinta.
Haydee Viviana Yovine
ResponderEliminarTP5
Tomando el texto de Nicos Poulantzas, el análisis que hace el autor refiere a que la constitución de las clases sociales no solo se referencia con el nivel económico, sino que se halla en relación con todos los niveles de un modo de producción o una formación social. Por lo tanto la organización de lo político, lo ideológico, lo económico se refleja en las prácticas, en las propias relaciones sociales. De modo que la lucha de clases se puede dar o expresarse en cualquiera de estos niveles o en todos, por lo que no depende en última instancia solo de una lucha en el mero campo económico.
Las estructuras se hallan articuladas a través de un modo de producción específico en la formación capitalista. En donde las clases están determinadas en primera instancia por el lugar público que ocupan los agentes de producción. Ahora bien, las posiciones en la relación de producción no son las que determinan a la clase como tal sino las practicas comunes que realicen la acción política concreta que realcen va a ser lo que caracterice a una clase y le permita distinguirse de las otras. Ello le permitirá constituirse en una fuerza social capaz de poner en cuestión a la formación social cuando se lugre amalgamar la lucha como lucha de clases en todos los niveles tanto económico, político como ideológico.
A partir de la década del 30, en un escenario de crisis mundial capitalista hace aparición en nuestro país de una nueva perspectiva de modelo industrializador frente al modelo agroexportador puesto en jaque por la crisis mundial. Ante este escenario, la oligarquía terrateniente nacional no tiene más opciones que aceptar de algún grado esta alternativa que se les presentaba. Si bien la industrialización seria de una economía no integrada y de industria liviana que operará manteniendo inalterable la estructura agraria, y que solo vendrá a cubrir el vacío dejado por la anterior importación tras la crisis del ’29. Dicha crisis afecto el lugar privilegiado de país agroexportador ante el creciente proteccionismo de las economías internacionales. Es entonces que el mercado interno tiene que empezar a jugar un rol más central.
Es en este escenario que en nuestro país se dan las condiciones para que surja un movimiento obrero de tipo industrial que buscará representación en diferentes formas de organizaciones políticas y sindicales o ambas. Hacia fines de la década del 30, principios de los 40, una figura va a captar muchos de los reclamos y reivindicaciones de este nuevo campo popular. En torno a la figura del entonces Coronel Perón se van a aglutinar las nuevas clases industriales que encontraran representación político y sindical en un nuevo movimiento que se irá generando en torno a una figura que sirve para hacer visible una reivindicación de aparición en la escena pública que hasta entonces les estaba vedada a dichos agentes, y es precisamente con sus prácticas que tomaran la escena pública y harán su aparición política en la escena nacional como fuerza social.
Desde ya que la aparición en la vida pública por parte de os trabajadores es anterior al peronismo, y con importantes huelgas y luchas importantes; pero es menester mencionar que el peronismo como lugar de articulación jugó un rol importantísimo en la conquista de viejas reivindicaciones económicas, políticas, sociales que determinó la historia de nuestro país en los años que siguieron.