TEXTO DE APOYO Y
TRABAJO PRACTICO UNIDAD 3 PARTE B
Los textos de Offe
y Tarrow son dos de las contribuciones
más influyentes para el estudio de los movimientos sociales en los países de
capitalismo avanzado. En el caso de Offe tratando de explicar la especificidad
de los “nuevos movimientos sociales” (NMS: feminismo, ecologismo, pacifismo,
contracultura) de cara a la crisis del estado de bienestar keynesiano (EBK) y
al sistema político basado en el dispositivo electoral y los partidos políticos
electoralistas. Offe es el primero en conceptualizar de modo categórico
procesos como la “mercantilización de la política” entendida como conquista del
voto, y sus relaciones con la “politización de la economía” exigida por la
colusión entre el EBK y los grandes monopolios privados. De manera diagonal los
NMS buscan meter una cuña entre ambos procesos en tanto “politización de la
sociedad civil” que se hace a expensas del estado y los partidos políticos y se
opone a las consecuencias de la mercantilización y del imperio de los
monopolios. Así los NMS introducen una ruptura respecto de un principio
fundamental de la política democrática desde la Rev. Francesa: la separación de
lo público y lo privado. La politización de la vida privada es un leit motive
de todos estos movimientos. “Lo personal es político” proclamaban las
feministas. Las formas de vivir, sentir, etc. son objeto de las acciones y
discursos de los NMS que no se preocupan de los conflictos de primer orden
relativos a la distribución, la seguridad, el crecimiento, sino de los
conflictos de 2do. Orden que los hacen posibles: contaminación, carrera
armamentista, alienación, consumismo que transfieren los costos a la población
civil. Otro punto importante señalado por Offe es el de los resultados o
rendimientos (exitos substancia, procesal o político) de este tipo de lucha no
convencional que ensayan los movimientos y los mecanismos de neutralización que
se ensayan desde el poder político (vaciamiento y cooptación).
"El poder en
movimiento" es un texto clásico de la sociología contemporánea de los
movimientos sociales. Muy influído por los trabajos históricos de Tilly, Tarrow
intenta una sistematización del enfoque de la movilización de recursos.
Comienza rescatando los aportes del marxismo: Marx por lo insoslayable del
conflicto estructural; Lenin por el papel de la organización y su combate a las
concepciones espontaneístas; y Gramsci por la necesidad de un marco de
significados y sentidos que aglutinen, permitan pesuadir audiencias y sumarlas
a la lucha. Según el planteo de Tarrow los movimientos sociales son formaciones
colectivas no convencionales que pretenden llevar adelante luchas mediante la
movilización de recursos externos preexistentes y mediante la movilización del
consenso de sectores amplios de la población hacia determinadas demandas de
transformación.
Este patrón de
movilización social y cognitivo da lugar a lo que se llama repertorio modular
de la acción colectiva en la modernidad (petición pública, general, indirecta,
interpelando sectores sociales o estados y no personas, boicots, petitorios,
mitines, barricadas) que se diferencia claramente del repertorio convencional
premoderno (motines de granos, la petición privada, revueltas campesinas,
religiosas, etc.).
Uno de los aportes más
importantes es el Cap. 6 sobre los elementos analíticos de la acción colectiva
desafiante. Estos se pueden ordenar por pares que entran en relaciones
contradictorias entre sí lo que le da al análisis un interesante dinamismo.
El primer elemento es
el desafío: toda acción no convencional de carácter contencioso tiene la
pretensión de desafiar a los poderes superiores. Estas acciones ponen en
cuestión de maneras más o menos indirectas dicho poder.
Para inquietar al
poder se usan dósis no de violencia directa sino de amenaza o insinuación de
violencia que podría generalizarse. Este tipo de violencia gestual es un arte
de manejo dificil que busca no dejar pretextos para la represión y que busca
sobre todo preservar la llegada del mensaje de los movilizados a otros sectores
sociales más amplios.
Pero para ello deben
arriesgar otro elemento importante de los movimientos: la solidaridad. Si los
desafíos son muy manifiestos, los públicos que deben ser conquistados
(“movilizar el consenso”) para fortalecer la lucha pueden retraerse o colocarse
en contra de los movilizados. Sin solidaridades masivas los movimientos tienden
a ser derrotados. El leit motive de los movimientos sociales es conseguir la
movilización del consenso. Para ello la administración homoeopática de la violencia
y los gestos de amenaza y generalización en la movilización, debe producir un
efecto fundamental para el éxito: la incertidumbre. Las formas esquivas,
indirectas de administración del desafío y la violencia constituyen “formas
disruptivas” mediante las cuales las elites quedan maniatadas: todo lo que
hagan es peor; si reprimen es peor y si negocian también es peor. Los efectos
disruptivos son perseguidos a través de unas tácticas de innovación en los
repertorios, se toma un repertorio ya lo suficientemente aceptado como para que
no sea aislable y reprimible y se le hacen modificaciones de las que se espera
aumente su potencial desafiante y surjan los efectos de incertidumbre. Todo movimiento social debe enfrentar los
dilemas de la acción colectiva: si quiere generar incertidumbre, amenazar con
ampliar apoyos, con radicalizar sus capacidades de perturbación del orden
público, suscitar amplia solidaridad y aislar a los oponentes, extender en el
tiempo y el espacio la confrontación, etc. debe sacrificar en medidas exactas
el recurso a los repertorios convencionales de lucha, evitar elevar los niveles
de desafío que pongan en riesgo los niveles de solidaridad y cohesión
alcanzados, innovar e introducir elementos disruptivos sin generar deserciones
ni desconfianza, etc. Mahatma Gandhi y Martin Luther King han sido los maestros
precursores de este tipo de lucha que tiñe hoy día al conjunto de los
movimientos sociales. Otro autor, Cohen, ha denominado “principio del
radicalismo autolimitante” a este tipo de posturas estratégicas que incluso
pueden verse también en las luchas del zapatismo mexicano.
La incerteza acerca si
el apoyo que la sociedad brinda al movimiento es alta o baja, de si las elites
son capaces o no de reprimir y si reprimen la violencia y la movilización serán
mayores, y si no reprimen y negocian el movimiento crecerá, etc. es el alimento
político que hace crecer los movimientos. Esto es importante, porque ningún
movimiento social busca una victoria mediante un acontecimiento decisivo de
rendición de sus oponentes, sino una lucha de desgaste donde el éxito en
alcanzar las reivindicaciones “cae de maduro” en algún momento por la
movilización del consenso.
Otro patrón específico
de la dinámica de lucha mediante la acción colectiva disruptiva es evitar la
polarización del conflicto y el aislamiento. Un conflicto muy agudo que no
permita movilizar consensos más amplios tiende a hacer valer los mayores
recursos de poder de los dominantes. Si se pierde la potencial solidaridad de
conjuntos sociales amplios con los movilizados, estos llevarán las de perder.
La radicalización y la violencia suelen conllevar estos riesgos:
aislamiento y predecibilidad que impide
alcanzar el efecto de incertidumbre.
Finalmente, es
necesario entender esta dinámica para caracterizar los ciclos de protesta: los
movimientos suelen activarse y desactivarse cíclicamente y masivamente. El
fenómeno de superposición de movilización/desmovilización de grupos que no
tienen mucho que ver entre sí (ciclo ascendente/ descendente) obedece a que las
movilizaciones de unos grupos pueden generar oportunidades favorables para
otros grupos. La multiplicidad de movilizaciones tiene un típico efecto de
indertidumbre. Pero al mismo tiempo que las movilizaciones se multiplican y
repiten, agotando su arsenal innovador, se van convencionalizando y con ello va
reduciéndose su potencial disruptivo, por lo que sus efectos son decrecientes.
Cuando ello ocurre en algún momento comienza a desincentivarse la solidaridad o
la capacidad de movilizar y el ciclo se revierte. En definitiva como en tantas
otras cosas también el éxito de los movimientos que lleva a convencionalizar el
repertorio de acción y generalizar la solidaridad, explica a la postre su
ocaso.
Por último, pero no
menos importante, el texto de Amparán ofrece una versión sucinta de uno de los
desarrollos más sofisticados de la teoría de la acción colectiva como
“movilización del consenso”: la teoría de los marcos interpretativos.
El Marco es el conjunto de creencias y
significados orientados a la acción y alude al papel de elementos culturales e
ideológicos en los fenómenos de transformación de la acción colectiva a
movimiento social. Es decir, a qué elementos de los sistemas cognitivos y
culturales apelan los movilizados para conquistar el consenso de audiencias y
públicos masivos y movilizarlo. El análisis de procesos de enmarcado entonces
apunta a la lucha en torno a la definición de problemas, soluciones y acciones
estratégicas que proponen los movimientos con el cual buscan “persuadir” o moldear
las formas de percepción social sobre determinados asuntos.
Las funciones de los
enmarcados que proponen los MS son: a) puntualizan, señalan, ordenan, captan,
descifran; b) atribuyen, imputan, acentúan, direccionan, conciben salidas o
metas; c) articulan, unifican acciones y experiencias. Es decir condensan y
simplifican “el mundo que está ahí”.
Los movilizados pugnan por el “Alineamiento de
Marcos” con los grupos, o audiencias que les interesan conquistar. El
alineamiento son los esfuerzos de acercar, sintonizar o poner en
correspondencia y congruencia ideas, valores, creencias, intereses,
definiciones de situación de los MS y sus impulsores con los de un grupo o
conjunto de individuos “potenciales” militantes, simpatizantes o apoyos.
Hay 4 procesos de alineamiento de acuerdo a la
distancia inicial entre los marcos de los movilizados y los marcos de los
destinatarios.
a)
Puente: enlaces o conexiones entre
dos marcos altamente congruentes pero hasta ese momento separados. Apela a un
inmediato compartir de injusticias o agravios. Sensibilización y reacción
inmediata que permite métodos de difusión masivos y con elevado anonimato:
redes, correo, firmas, listas.
b)
Amplificación: resaltar o
sobrecargar importancia de valores o creencias ya instaladas. Alterar
jerarquías o prioridades de públicos destinatarios: - de valores (olvidados, o
reprimidos). Persigue la concientización; - de creencias claves interpeladas
mediante slogans: de gravedad, de causalidad, de estereotipos de adversarios,
de posibilidad de cambio, de necesidad y conveniencia de la movilización de
protesta. Persiguen “optimismo” y “esquematización” o “sencillez” de
comprensión.c) Extensión: cuando hay desacople o distancia entre los movimientos y los públicos destinatarios, nuevos públicos a los que se quiere sumar, etc. se apela a ideas, intereses, motivos secundarios para el movimiento pero importantes para los potenciales adherentes. Introduce temas “gancho”.
d) Transformación: cambio o resignificación, innovación cognitiva, relectura y reinterpretación de la realidad. Sobre todo superar el paso de “lo aceptado como normal” al “rechazo por injusticia”. Atribuciones causales, culpables, enemigos.
a)Diagnóstico:
define problema, injusticia, agravio;
b) Pronóstico: anticipa consecuencias
favorables de la intervención;
c) Motivación: alicientes, esperanzas y
satisfacciones, aliento a la acción, la protesta, la organización y la lucha. Este último es muy importante y parte del
principio de la insuficiencia de la justificación intelectual como única
motivación para la acción, que incluso puede entorpecer si se aleja de los
esquemas cognitivos del público.
a) Credibilidad
empírica (evidencia y argumentación accesible);
b) Conmensurabilidad de la
experiencia (depende a su vez del grado de afectación o lejanía con los
problemas definidos);
c) Fidelidad narrativa a una herencia cultural
compartida. En este punto se ve la importancia gramsciana del sentido común,
tradiciones, folclore, creencias y sentir populares.
En mi texto (Artículo Gómez Enmarcamientos clasistas de la protesta) Uds.
pueden ver un repaso histórico de las formas de enmarcar la protesta social
desde la década del ’90 hasta el conflicto con el campo. Aquí lo que se ve es
el contrapunto entre los enmarcamientos propuestos por los medios de
comunicación y los que van ensayando los movimientos de bases populares.
“Estallidos sociales”/”puebladas”; “piqueteros”/”desocupados”;
“clientelismo”/”organización”; e incluso “piqueteros”/”cartoneros”, etc. van
desfilando en una dialectica que muchas veces hace concesiones simbólicas y
préstamos: el caso de los piqueteros es típico ya que es una identidad
atribuida por los medios de comunicación que es retomada e intenta ser
resignificada por los medios. Es importante el eje fundamental de todos los
enmarcamientos que procuran establecer los medios masivos: la privación de
agencia de las clases populares, especialmente de capacidad de agencia
política. Las clases populares son investidas de legitimidad en tanto sujetos
de necesidad, y en algunos casos de derecho, pero nunca como sujetos de
voluntad política. Siempre tienen que aparecer como manipulados, engañados,
sojuzgados, cautivos, etc. Siempre tiene que crearse el espacio simbólico para
que alguien los ilustre, los libere, los redima, etc.
TRABAJO PRACTICO
Elija por lo menos dos
textos. Cualquiera de las consignas puede reemplazarse por un intento de
aplicación de los conceptos
(especialmente en Tarrow y Amparán) a sus respectivos temas de trabajo final.
TEXTO OFFE: Elija una de estas consignas.
1) Si uno intentara trazar un paralelo entre
el Estado de Bienestar Keynesiano (EBK) y el peronismo en la Argentina
¿resultan aplicables los análisis de Offe respecto de la “desmercantilización
del interés de clase” y la “progresiva ciudadanización” de la clase obrera?
2) ¿Coincide el marco valorativo de los NMS con
los nuestros? escasez-interés-distribución VS identidad-alienación-autonomía.
3) Enumere los tipos de logros que analiza
Offe (actitudinales, institucionales, etc.) e intente ejemplificar con logros
de Piqueteros, Fabricas Recuperadas y Asambleas.
4) Offe detalla dos tipos de respuestas
estratégicas del Estado a los Movimientos: vaciamiento y cooptación. Analice
según esto el caso argentino.
TEXTO TARROW
Elija una.
a) ¿Cómo puede
analizarse la relación entre desafío, solidaridad e incertidumbre en el
movimiento piquetero?
b) ¿Cómo analizaría el
elemento disruptivo y el papel de la violencia en las acciones de los sectores
agrarios en el conflicto por las retenciones móviles del 2008?
c) ¿Cómo analizar el
"escrache" a los políticos y funcionarios que se generalizó durante
el año 2002 según el esquema de Tarrow?
d) En su tema de
monografía ¿cómo podrían pensarse las cuestiones de
convención/desafío/disrupción/ incertidumbre?
AMPARAN Y GOMEZ
Elija una.
a) Busque un ejemplo
por cada uno de estos procesos de alineamiento de marcos: puente, ampliación,
extensión y transformación.
b) Seleccione un Mov.
Social y piense qué marcos de diagnóstico, pronóstico, y motivación
construyeron.
c) La eficacia de los
marcos, su resonancia política y cultural, depende de tres cosas: credibilidad
empírica, conmensurabilidad con la experiencia de los convocados y fidelidad
narrativa o cultural. Seleccione un caso de mov. Social contemporáneo exitoso y
caracterice cómo han logrado cada una de estas tres cosas.
d) En su tema de
monografía cómo podrían analizarse los discursos, slógans y consignas de los
movimientos desde el punto de vista de la teoría de los marcos.
-¿Cómo analizaría el elemento disruptivo y el papel de la violencia en las acciones de los sectores agrarios en el conflicto por las retenciones móviles del 2008?
ResponderEliminar-La eficacia de los marcos, su resonancia política y cultural, depende de tres cosas: credibilidad empírica, conmensurabilidad con la experiencia de los convocados y fidelidad narrativa o cultural. Seleccione un caso de mov. Social contemporáneo exitoso y caracterice cómo han logrado cada una de estas tres cosas.
Respondo ambas consignas en un solo texto:
Al texto de Tarrow podemos arrancarle una definición de “disrupción” planteándola como aquello que “obstruye las actividades rutinarias de los oponentes, los observadores o las autoridades”, poniendo de manifiesto la existencia de un grupo y cierto grado de solidaridad interna. Las acciones disruptivas (cortes con agudeza progresiva, incurriendo posteriormente en el desabastecimiento) de los ruralistas fueron fundamentalmente no violentas, dejando que la misma fuera una respuesta obligada pero repudiable por parte de la elite política, lo cual señala Tarrow que es utilizado estratégicamente. No obstante, más allá de algún episodio aislado (como la noche en que se cruzaron ambos grupos contendientes en la Plaza) la respuesta gubernamental también fue no violenta, lo que explica la persistencia de los sectores medios movilizados. Tal como señala Tarrow, la perspectiva de ser reprimido contribuye con la dificultad de ampliar los apoyos de un movimiento. Cabría preguntarse qué habría pasado si el gobierno hubiese decidido reprimir en serio (como más de una vez se hace con grupos que no salen en la tele). La incertidumbre fue bien administrada por parte de los ruralistas, utilizando la violencia para deslegitimar a su oponente y montar así nuevas bases de legitimidad (recién en una etapa tardía del conflicto y habiendo conquistado amplios apoyos es que se largan a hacer algo como impedir la entrada de algunos alimentos a las ciudades, lo que en otra circunstancia y por parte de cualquier otro actor sería considerado criminal). No obstante, creo que Tarrow trata con demasiada ligereza el concepto de “violencia”. Acierta en identificarla como una clave en la construcción (y derrumbamiento) de apoyos, pero no parece ofrecer herramientas conceptuales para pensar de qué manera se monopoliza su significado (por qué la presencia de militantes K en la plaza se considera patota y el desabastecimiento de productos alimenticios básicos se considera medida legítima de lucha): lograr que te filmen tirando leche en la ruta y que piensen que no es tu culpa no es -en principio- tarea sencilla.
Podemos decir que se trata de lucha entre estrategias de alineamientos de marcos, cuyo éxito depende de su credibilidad empírica, afinidad con la experiencia y fidelidad narrativa. A mi entender, resulta más provechoso el esquema si se intenta articular las tres dimensiones (que según el autor están relacionadas) y relacionarlas con las estrategias de otros actores en pugna. En el caso que nos ocupa, la credibilidad empírica del planteo de los ruralistas se montó en la falta de credibilidad empírica de aquel del gobierno: ante el argumento de que se trataba de terratenientes típicos de fines del siglo XIX, los ruralistas le opusieron a un dirigente provisionalmente semi-desdentado (de Angeli) y una pregonería y estética chacarera, haciendo caer también el relato “oligarquía-pueblo”. Además, ningún contendiente mostró estadísticas para robustecer su posición (está en un texto de Aronskind), el gobierno insistió en su argumento desoído sin intentar afinar o transformar su estrategia de alineamiento, mientras que el relato ruralista resultó exitoso en tanto se alineó con una creencia asentada respecto del Estado como caja patrimonialista, etc. Finalmente, el éxito de las mencionadas dimensiones de la estrategia de alineación de marcos redundó en que la proximidad de la experiencia (lograda, a mi entender, por el desabastecimiento que quebró la ajenización de los sectores urbanos respecto del conflicto) coincidió con la alineación intentada por los ruralistas, cuando podría no haber sido así (típicamente en una protesta el que corta, desabastece, etc. es el malvado, como se ve con todo tipo de piqueteros).
ResponderEliminarFernán Gaillardou
Texto de Marcelo Gómez
ResponderEliminard) En su tema de monografía cómo podrían analizarse los discursos, slogans y consignas de los movimientos desde el punto de vista de la teoría de los marcos
En el marco del trabajo sobre política y juventud clase media, seleccionamos a la agrupación La Campora recortando a una de sus expresiones en una de las comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Con el alto grado de mediatización de la política que se da en este contexto, los discursos y consignas que se enarbolan acerca de esta agrupación son de un número considerable, pero me centrare en una diferenciación dicotómica entre los ejecutores de las consignas. Si tomamos a las representaciones que se tienen y ejecutan de dicha agrupación desde el espectro de medios audiovisuales que tienen una claro corte opositor al gobierno nacional, vemos que como las constantes repeticiones de consignas como “los camporistas” o “la militancia gerencial” cuentan con una signifacion cargada de negatividad hacia el accionar de la organización y de sus miembros. La construcción de una imagen ligada a las arcas del estado como fuente de finanzas para el manejo turbio de las actividades políticas tiene el efecto de formación discurso que en su fondo trastoca el lugar de la política e incluso de las políticas publicas frente a las distintas áreas de la economía. Un ejemplo es el programa de Jorge Lanata y sus informes acerca de la línea aérea de bandera. En este se veia cargada de frases como “los altos funcionarios de la empresa ( muchos militantes de La Campora) o “los abultados sueldos que reciben todos estos militantes, los cuales no superan los cuarenta años”, las cuales darán un marco de referencia construido en el que la oposición a determinado proyecto se encarna en la elaboración de un discurso sobre esta organización, la cual, si la ponemos dentro del espectro del peronismo, a diferencia de otras consignas tan devaluadotas como “vienen por el pancho y la coca”, las descalificaciones ahora vienen orientadas en tópicos mas referidos al despilfarro, la corrupción y la inexperiencia.
Por otro lado si tomamos a la construcción de imagen que se elabora desde los espacios “oficialista” podemos tener una primera impresión que el lugar o margen con que cuentan dentro de las emisiones es bastante mas bajo que el espacio que le otorgan desde los actores menos adherentes al gobierno nacional. Si vemos 678 o el noticiero del canal estatal podemos llegar a ver a miembros de dichas organización en alguna de las emisiones o columna, sin embargo las cantidades de espacios dedicados a hablar de manera proselitista acerca de la organización o sus miembros en si mismo es notablemente menor. Quizás tenga que ver con que la construcción de agencia por parte de dicha organización este mas orientada hacia el interior de la propia organización, ya que si tenemos en cuenta que uno de los miembros de la mesa nacional de la dicha organización es gerente general del canal estatal, los lugares para hacerlo podrían ser mucho mayores. En el punto de la asignación de agencia, una primera intuición pareciese ser que la construcción de imagen de la militancia por parte de la organización para sus militantes tiene que ver con una total identificación con la década kirchnerista en clave de ruptura con el neoliberalismo. En este otorgamiento de significación a sus acciones puede pensarse que el discurso que se genera desde la propia organización acerca de sus tópicos ideológicos tienen una impronta mucho más fuerte de kirchnerismo (“con la jefa”) que de peronismo (“la vida por Perón”). Aunque un paralelismo se podrían hacer entre las cargas de significación negativa que se les asignaba desde los núcleos duros conservadores por medio de distintos espacio a los militantes o adherentes al peronismo en su momento y actualmente al kirchnerismo. El “grasita” o “descamisado” era adjetivos descalificativos que se les daba a los peronistas, hoy puede traducirse en los “pingüinos”, siendo la reconfiguración y resignificación que desde estos se les dio para generas una imagen y discurso de afirmación.
ResponderEliminarTexto de Offe
ResponderEliminar4) 4) Offe detalla dos tipos de respuestas estratégicas del Estado a los Movimientos: vaciamiento y cooptación. Analice según esto el caso argentino.
En el texto de Offe se ensaya sobre dos estrategias del Estado para neutralizar los movimientos sociales, ellas son la cooptación y el vaciamiento.
Analizando el caso argentino esto se puede asociar el periodo del 2003 en adelante donde diferentes movimientos sociales son cooptados. En esta situación podemos referirnos al movimiento piquetero donde diferentes organizaciones son cooptadas desde el Estado a través de darle diferentes reivindicaciones o también cargos dentro del mismo estado. Un Ejemplo son los cargos ministeriales o de otros rangos dados por el gobierno a algunas organizaciones piqueteras. Otro caso es la de las organizaciones de derechos humanos como las madres y abuelas de plaza de mayo que también son cooptadas por el Estado. Cuando se baja el cuadro de los militares de la ESMA y se realiza algunos (muy limitados) juicios algunos militares de la dictadura las organizaciones de derechos humanos son cooptadas por el gobierno. Esto se expresa abiertamente cuando diferentes dirigentes de ese movimiento aparecen apoyando entre sus listas al gobierno nacional.
El vaciamiento como estrategia del Estado, también se puede evidenciar en el caso argentino en los movimientos sociales como fueron las asambleas barriales donde luego de que se va superando la crisis del 2001, esos movimientos se van vaciando y van perdiendo peso en la realidad o directamente van desapareciendo. El vaciamiento de estos movimientos en algunos casos también puede estar precedido por también la cooptación del Estado. En el movimiento piquetero también se puede reconocer casos de vaciamiento que se expresan por el ingreso de muchos de esos trabajadores desocupados al trabajo (aunque en su mayoría sea trabajo tercerizado, precarizado o en negro).
Texto de Tarrow
1) a) ¿Cómo puede analizarse la relación entre desafío, solidaridad e incertidumbre en el movimiento piquetero?
El movimiento piquetero luego de 1999 con las asambleas nacionales de trabajadores y luego las asambleas piqueteras empiezan a tener un gran apoyo dentro de la sociedad producto de una situación muy sentida dentro de los sectores populares, que era la lucha contra la desocupación que afectaba en ese momento en el país a más del 35% de la población, habiendo ciudades donde se superaba esa cifra en más de 50%. Por el desafío que tenía el movimiento piquetero en la lucha contra la desocupación en una primera instancia pero que después se colocó en una lucha contra el gobierno, hasta votando una reivindicación que era la renuncia del presidente y el ministro de Economía. En esa lucha fue ganando solidaridades de otros sectores. En el 2001 se puede expresar en el apoyo de todo un sector de los pequeños ahorristas que frente al corralito se terminan sumando a sus reclamos y se unen en la lucha contra el gobierno. Es ahí el famoso cantito “piquete y cacerola, la lucha es una sola”. Este consenso que se logró en este periodo supero con la incertidumbre de poder atraer a nuevos sectores al reclamo del movimiento. Pero esto fue producto de la situación que se vivía en el país. Este proceso permitió evitar el aislamiento y logran ganar el mayor consenso al reclamo del movimiento, limitando la represión del poder político.
Aunque en el país haya bajado la desocupación este movimiento se puede decir que es un movimiento que ha perdurado en el tiempo y aunque su solidaridad de otros sectores ha bajado eso no implico la perdida de generar incertidumbre, porque sus reclamos siguen siendo parte de la agenda de los sectores populares y el movimiento sigue siendo parte de la conciencia popular. Un ejemplo es como el método piquetero de corte de calles y asamblea fue también adoptado por otros sectores, el caso de las asambleístas ambientales en la lucha contra las pasteras contaminantes es un ejemplo.
¿Cómo puede analizarse la relación entre desafío, solidaridad e incertidumbre en el movimiento piquetero?
ResponderEliminarLa irrupción callejera del movimiento piquetero implicó un desafío no solo a la autoridad y al orden establecido, sino en lo que hace a la disputa por la legitimidad del uso de la violencia. El surgimiento del movimiento piquetero implicó una ruptura en relación a las formas más tradicionales de acción colectiva ya que supuso un nuevo repertorio de protesta en nuestro país: cortes de ruta o de calle, piquetes en los accesos a las principales ciudades, columnas de autodefensas con personas encapuchadas y palos -como principales métodos-, cuya irrupción masiva puso en jaque la gobernabilidad del régimen en momentos de profunda crisis estructural.
La incertidumbre que una acción colectiva genera está relacionada para este autor, con el desconocimiento respecto a la duración de la protesta (en este caso de los piquetes), con la indeterminación de su coste y con la posibilidad que la misma se extienda a otros sectores, es decir, de alcanzar cierto grado de consenso. Lo que sucede con las acciones colectivas, donde las acciones del movimiento piquetero no constituyen una excepción, es que de ser prácticas disruptivas devienen en convencionales, producto no solo de la reiteración en el tiempo sino por la forma en que operan tanto dentro del sistema político como de los medios de comunicación, mediante una doble estrategia: por un lado las despoja de sentido, de racionalidad, niegan esta acción como acción política, y por otro lado, las estigmatiza. A fines de los noventa, y hasta el 2001/2002 la incertidumbre del piquete como acción colectiva era mayor, lo que no puede estar desligado de la coyuntura política y social de dicho momento histórico.
Por último, respecto a la solidaridad, la misma tuvo su cenit en el 2001, cuando se produjo una unidad en acción con fracciones de la clase media empobrecidas –dadas las consecuencias legadas por el neoliberalismo-, ampliando los márgenes de apoyo y solidaridad. En la posibilidad de que otros se incorporen a la lucha o al consenso respecto a las batallas que se están dando, como así también de la imprevisibilidad del resultado, desembocaba el poder del movimiento piquetero. En el 2001 se logró ampliar la base de movilización por consenso, consenso que comenzó a fracturarse poco tiempo después, y actualemtne estos mismos sectores que ayer apoyaban hoy deslegitiman, descalifican y estigmatizan los repertorios de protesta del movimiento piquetero.
Seleccione un Mov. Social y piense qué marcos de diagnóstico, pronóstico, y motivación construyeron.
ResponderEliminarTomaremos el caso de los movimientos de asambleístas contra la megamineria (Esquel, Andalgalá, Famatina y en los pueblos cordilleranos). En primer lugar, hacen un diagnóstico acerca los problemas que trae la explotación de la megamineria a cielo abierto, en materia de pasivos ambientales, contaminación, saqueo, escasez de agua, por mencionar algunos de los agravios que genera no solo la explotación sino la forma de extractivista que asume. A su vez, planifican distintas acciones para llevar a cabo, que logren impedir o sabotear la explotación de la cordillera en nuestro país. El caso de Esquel fue emblemático dado que lograron la realización de un plebiscito para que el pueblo exprese su opinión. El pronóstico respecto a este plebiscito giraba en torno a la posibilidad que la clase política escuche el reclamo de un pueblo entero que le dijo que no a la megamineria. Lo mismo en Catamarca o La Rioja, donde las asambleas elaboraban distintas acciones, con el fin de impedir el acceso de los camiones de las empresas a las zonas de explotación. La motivación que orientaba (y orienta) a las asambleas de vecinos contra la megamineria, obedecen principalmente a razones socioambientales: la megamineria a cielo abierto tiene impactos altamente negativos para las poblaciones, debido al carácter depredatorio que la misma asume. La utilización de cianuro por ejemplo, o el derroche de miles de litros de agua por día para garantizar la extracción de minerales, operan como detonantes para la organización y la acción de los vecinos.
Alina Ricci
ResponderEliminarb) ¿Cómo analizaría el elemento disruptivo y el papel de la violencia en las acciones de los sectores agrarios en el conflicto por las retenciones móviles del 2008?
Según Tarrow las acciones colecticas disruptivas se caracterizan por ser, “en primer lugar, (…) expresión concreta del grado de determinación de un movimiento. Al sentarse, levantarse o caminar juntos en un espacio público, los manifestantes ponen de manifiesto su existencia y refuerzan su solidaridad. En segundo lugar, la disrupción obstruye las actividades rutinarias de los oponentes, los observadores o las autoridades. Por último, la disrupción amplia el círculo conflicto. Al bloquear el tráfico o interrumpir actividades públicas los manifestantes incomodan a los ciudadanos, representan un peligro para la ley y llevan al Estado a un enfrentamiento.” (1994:192). Dentro de esta definición, se puede afirmar que las acciones llevadas a cabo por los sectores agrarios a partir de marzo del 2008 forman parte de acciones tipo disruptivas con acción directa no violenta –si se entiende la violencia de forma restringida-.
En cuanto a las a las propiedades de la acción, el desafío por parte de los sectores agrarios fue incrementándose a lo largo de toda la protesta. Ello se puede observar con la ampliación del paro y los cortes de ruta. El papel de la violencia, excepto hechos puntuales en cortes de ruta o movilizaciones a plaza de mayo, se sostuvo en un plano más simbólico, ya que la violencia se manifestó en la confrontación de fuerzas de ambos sectores. Aun así es posible afirmar que en este plano, la violencia generó “(…) un efecto polarizador sobre los sistemas de alianzas y de enfrentamiento. Hace que las relaciones entre los descontentos y la autoridades pasen de ser un juego confuso de muchas bandas a un enfrentamiento bipolar en que la gente se ve obligada a tomar partido (…)” (1994:185).
En mi opinión, el esquema propuesto por el autor resulta útil para la clasificación de la acción, pero resulta insuficiente para dar cuenta de la complejidad del fenómeno.
b) Seleccione un Mov. Social y piense qué marcos de diagnóstico, pronóstico, y motivación construyeron.
El movimiento social fomentado por Blumberg en abril de 2004 tuvo como marco diagnóstico la problemática de la inseguridad, a causa del secuestro y asesinato de su hijo. En este sentido, “(…) la atribución de la responsabilidad o de la culpa” (2006:88) para Blumberg fue en primer término de la fiscalía, sumado a el marco legal vigente. En cuanto al enmarcado del pronóstico, tuvo como objetivo la modificación de algunas leyes del código penal, y como estrategia y táctica la firma de un petitorio que lo avalen ante las autoridades nacionales, acompañado por marchas multitudinarias.
El enmarcado de motivos tuvo como eje la convocatoria a la participación con discursos emotivos en los cuales incluyó frases tales como: "Axel me ilumina para exigir cosas que son de toda la sociedad. Gracias por acompañar esta convocatoria."; "Hay jueces que están mucho más cerca de los delincuentes y de los asesinos que de la sociedad."; La fuerza de los ciudadanos obligará a los funcionarios a proteger a la sociedad." (En http://edant.clarin.com/diario/2004/04/02/g-735372.htm)
Marina Marchesi
ResponderEliminarSeleccione un Movimiento social y piense que marcos de diagnóstico, pronóstico y motivación construyeron.
Propongo pensar desde la perspectiva de Amparán a la “Asociación de hombres por la igualdad de género (AHIGE)”. El marco de diagnóstico a partir del cual surge la Asociación es la de una sociedad definida como patriarcal, en la cual las mujeres son víctimas de situaciones de opresión y discriminación, al igual que otras identidades sexuales no hegemónicas.
Frente a este escenario de desigualdad de género se puede identificar como marco de pronóstico de la asociación, la propuesta de intentar irrumpir este proceso de vulneración de los derechos de las mujeres asumiendo responsabilidades individuales y colectivas que favorezcan el cambio hacia posiciones no discriminatorias y crecientemente igualitarias, considerando también necesaria la construcción de estructuras organizativas que contribuyan en esa dirección.
Como marco de movilización, la asociación propone organizarse, apoyar públicamente y movilizar en conjunto con organizaciones feministas que reclamen por la ampliación de derechos de género, intervenir en Instituciones públicas, generar espacios de investigación y apoyar en su lucha a diversos colectivos que den la lucha por la igualdad. `
¿Cómo analizaría el elemento disruptivo y el papel de la violencia en las acciones de los sectores agrarios en el conflicto por las retenciones móviles en 2008?
La conceptos propuestos por Tarrow pueden se útiles para pensar el conflicto en torno a Resolución Nº 125 del Ministerio de Economía que ponía en marcha el sistema de retenciones móviles en el año 2008. Al día siguiente de que se anunciara la medida se conformó la “mesa de enlace” denominada así por las cuatro entidades agropecuarias más importantes, quienes declararon un paro de 48 hs con el propósito de obligar al gobierno a volver al sistema de retenciones fijas. Será la primera etapa de un conflicto que duró alrededor de cuatro meses y que estuvo signado por cortes de ruta que interrumpían la comunicación en la región pampeana, también se utilizó como medida de fuerza el desabastecimiento de alimentos en centros urbanos. Y también se procedió a la quema de pastizales en la zona del Delta, lo cual afectó gravemente el transporte. Estos elementos pueden considerarse evidentemente disruptivos siguiendo la definición de Tarrow ya que “obstruye las actividades rutinarias de los oponentes, observadores y autoridades” pero también porque, siguiendo la definición, se logró ampliar el círculo de conflicto, de forma tal que el conflicto del campo fue acompañada por los “cacerolazos” de los sectores medios y una creciente polarización en torno a la posición en ese conflicto.
Por otro lado, me parece interesante el planteo de Tarrow sobre la acción violenta y su limitación como arma política ya que una vez desatada opera reduciendo la incertidumbre y habilitando la represión; creo que éste conflicto fue particularmente violento (aunque no en el sentido que entiendo que lo plantea Tarrow) por tratarse de una ofensiva de la burguesía agraria que tuvo como una de sus formas de lucha el desabastecimiento de alimentos pero que a la vez logró muchísima legitimidad sobre todo en las clases medias lo cual difícilmente hubiera podido ser reprimido por el Gobierno quién sufrió una importante derrota institucional. En el sentido propuesto por el autor: “mientras que la violencia siga siendo una posibilidad de acción de los disidentes, reina la incertidumbre y los actores colectivos ganan fuerza psicológica frente a sus oponentes” la operación política llevada adelante por el sector agrario fue tremendamente eficaz.
Marina Marchesi