La teoría de la movilización de recursos
La Teoría de la movilización de recursos es el desarrollo teórico más instalado en el mundo académico de los paìses centrales. Surge con los trabajos historiográficos de Charles Tilly y parte del postulado elemental de que el quid de la movilización no está en las demandas o los intereses y agravios ya que demandas, intereses y perjuicios son omnipresentes en todo tiempo y lugar y en cambio son pocos los grupos o sectores que se movilizan y logran desarrollar una acción colectiva. Así, la movilización hay que explicarla estrictamente no por los motivos de los agentes que la impulsan sino por los recursos y situaciones que los agentes logran hacer poner al servicio de su acción.
El artículo plantea entonces que la organización del grupo es el factor determinante del potencial de movilización y de sus pautas y comienza con el debate planteado a partir de las diferencias entre teoría de la movilización de recursos y las tradicionales o teorías del comportamiento colectivo basados en las motivaciones de los grupos.
Las tradicionales incluyen “cualquier conjunto de actuaciones colectivas no institucionalizadas dirigidas concientemente hacia el cambio social (o en oposición) y que cuenta con un mínimo de organización” (Wilkinson, Turner y Killian) . Tradicionalmente se ve a los movimientos sociales como el desarrollo de formas elementales de comportamiento colectivo susceptibles de integrar tanto movimientos de cambio personal, como aquellos que apuntan a cambios de orden institucional.
La teoría de la movilización de recursos considera a los movimientos sociales “como una prolongación del actuar institucional y analizan los movimientos que postulan un cambio institucional y que pretendan alterar elementos de la estructura social”. (Mc Carthy y Zald 1977) que aspiran a organizar grupos que actúan en contra de las elites institucionales y que estaban previamente organizados.
Las explicaciones tradicionales sobre la formación de los movimientos sociales ponen énfasis en “incrementos repentinos de los agravios a corto plazo, motivados por tensiones estructurales propias de un rápido cambio social (Gusfield, 1968)
Los teóricos de la movilización de recursos argumentan que los agravios son un factor secundario y que derivan de conflictos de intereses de orden estructural articulados en las instituciones sociales y que los movimientos surgen a partir de cambios a largo plazo, en los recursos del grupo, de su organización y en las oportunidades de desarrollar formas de acción colectiva.(Trilly 1978, Jenkins y Perrow ,1977)
Mc Carthy y Zald toman una posición diferenciada dentro de la movilización de recursos planteando una teoría "empresarial" de la formación de los movimientos en la que el factor principal es la accesibilidad de los recursos especialmente de cuadros y de facilidades de organización. Según esto, aquellos grupos que carecen de capacidades o recursos de liderazgo, materiales o simbólicos, suelen iniciarse a partir de la intervención de figuras con reconocimiento público previo (intelectuales, científicos, artistas, religiosos, etc.) que ponen dichos recursos al servicio de la organización y la movilización del grupo en cuestión. El movimiento ecologista en EEUU fue impulsado en sus comienzos por intelectuales y científicos.
El proceso de movilización
La movilización es el proceso mediante el cual un grupo se asegura el control colectivo sobre los recursos necesarios para la acción colectiva. Es decir se plantea como importante el control de los recursos previo a los esfuerzos de movilización. En este sentido Rogers (1974) diferencia los recursos instrumentales y Jenkins los de poder que proporcionan los medios de control de las acciones que llevan a los objetivos y los recursos de movilización como facilidades que proporcionan de cara a la movilización de los recursos de poder.
Mc Carthy y Zald argumentan que los movimientos de los años sesenta y setenta implicaron una “comunidad consciente” que formaba parte de una emergente clase media que incorporó recursos de fundaciones privadas, medios de comunicación de masas etc. Los movimientos sociales han pasado de las concepciones clásicas de la organización de movimientos sociales (OMS) con liderazgo autóctono, afiliación extensiva a las organizaciones profesionales (OMS profesionales) con liderazgo externo, personal remunerado afiliación reducida o inexistente y acciones que hablan en nombre del grupo agraviado sin requerir su participación.
La organización de los movimientos sociales
En este sentido el debate está dado entre quienes plantean un modelo burocrático centralizado (Gamson , 1975; Mc Carthy y Zald, 1973/1977) y quienes se inclinan por un movimiento informal descentralizado (Gerlach y Hine, 1970).
Los primeros sostienen que una estructura formalizada con una división del trabajo maximiza la movilización y que una estructura centralizada de toma de decisiones aumenta la capacidad de intervención inmediata al reducir los conflictos internos.
La segunda postura sostiene que los movimientos descentralizados con una mínima división del trabajo e integrados por redes informales y por una ideología de amplio espectro son mas efectivos.
Zald y Ash(1966) sostienen que los movimientos adoptan diferentes formas dependiendo de sus objetivos. Los movimientos de cambio personal tienden a adoptar estructuras descentralizadas y reglas de afiliación exclusivas, mientras que los movimientos de cambio institucional son centralizados e inclusivos.
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