AVISO: EN EL POSTEO DEL PROGRAMA DEBAJO DE LAS REFERENCIAS A LOS TEXTOS DE GIDDENS, BOBBIO Y KELLER HAY LINKS PARA BAJARLAS EN FORMATO DIGITAL.
POSTEAR ANTES DEL lunes 4/4 (LA CLASE ES VIRTUAL NO PRESENCIAL). AVISAR POR MAIL QUE COLGARON EL TP A LAS TRES DIRECCIONES DE LOS PROFESORES .
CONSIGNA
PIENSE EN UN MOVIMIENTO SOCIAL O ACCIÓN COLECTIVA QUE LE INTERESE INDAGAR PARA SU MONOGRAFÍA FINAL. Describa brevemente lo que le interesa y clasifiquelo en términos de qué tipo de movimiento social o acción colectiva es.
ADEMÁS CONTESTE UNA Y SOLO UNA DE ESTAS CONSIGNAS
1) Lean 675 en Giddens "Motines, masas y otras formas de acción colectiva" y piense un ejemplo de paso de interacción no focalizada a interacción focalizada dentro del tema que propone.
2) Lean Giddens y Light y Keller sobre las teorías de Neil Smelser y los determinantes de la acción colectiva. Describa el tema que propone en términos de tensión estructural, factores precipitantes, creencias generalizadas, conectividad estructural, reducción del control social, etc.
3) Lean Giddens y Light y Keller sobre las teorías de Ch. Tilly y los determinantes de los movimientos sociales. Describa el tema que propone en términos de intereses comunes, organización, movilización de recursos y oportunidad política.
4) Lea Bobbio y especifique qué tipo/s de desobediencia civil (omisiva/comisiva, pacífica/violenta, pública/clandestina, activa/pasiva, individual/colectiva) se presentan en el movimientos o acción colectiva que se propone estudiar.
Carlos Viceconte
ResponderEliminarTrabajo práctico Nº1.
Para comenzar aclaro que tomo la consigna N.º 1 que a tal efecto me sirve para dar el puntal inicial al movimiento que quiero analizar, comenzando a darle forma. Para esto voy a analizar brevemente el concepto de acción colectiva de Charles Tilly, que es resumidamente como “las personas que actúan conjuntamente para conseguir los intereses que comparten” (Tilly, 1978, pp. 7-10). Los movimientos sociales se desarrollan como medio de movilización de los recursos del grupo cuando estos carecen de instrumentos institucionales para ser escuchados o cuando sus necesidades son reprimidas por las autoridades políticas, siguiendo al mismo autor. Sin embargo, esta conceptualización de acción colectiva se complejiza dentro de los mismos límites con los que el autor referencia. A saber la acción colectiva tiene implicada la “toma de la calle” que a la vez actúa de escenario donde puede transformarse una mera “toma de calle” en una acción que contenga violencia, propio del enfrentamiento directo e indirecto de con las autoridades por los movimientos sociales, que como indica el autor se puede transformar en un “motín” y que generalmente la misma comienza por un grupo pequeño de estos o por las autoridades mismas que intentan aplacar la protesta.
Ahora bien la acción colectiva puede ser también una “actividad de masa” cuya interacción puede llamarse focalizada o no focalizada. La actividad de masa es básicamente mucha gente en un lugar determinado compartiendo una actividad. Esta puede tener un objetivo común o no, el autor los diferencia como focalizada o no focalizada respectivamente. Lo interesante de este concepto es que cuando la situación lo permite una acción no focalizada puede transformarse en focalizada gracias a algún hecho que lo genere. Ej: una manifestación de grupos bien diferenciados y las autoridades declaran un estado de sitio o comienzan a reprimir. El objetivo se unifica y todos los grupos responden al unísono.
Dicho esto lo que me interesaría ver son esos pequeños momentos que fueron transformando a los movimientos piqueteros argentinos a partir del año 2001, luego de los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre. No me interesan las asambleas populares ni las distinciones, sino que me interesan las conglomeraciones que fueron altamente cambiantes entre los diferentes grupos piqueteros. Ejemplos como la CTD Anibal Veron, que siendo un agrupamiento de lucha de variados grupos, es hoy algo muy atomizado. O bien los mismos Movimientos de Trabajadores Desocupados (MTD) o el Bloque piquetero Nacional que hasta el día de hoy siguen existiendo pero con historias bastante sinuosas. Me interesa ver y analizar los momentos de unión, los incentivos para la unión, los discursos y entender los momentos de ruptura. Todos estos muchas veces apelaron a unificaciones frente a sucesos específicos.
Esto que por el momento es bastante general es un proceso que intentaré dar forma a partir de ver la necesidad de unificación y los motivos de ruptura, creo que aportará al entendimiento hacia el interior de los movimientos sociales.
Federico Linari
ResponderEliminarMe interesa estudiar el desarrollo de la Unión de Músicos Independientes (UMI) a partir de fines del año 2001. A partir del marco teórico de los movimientos sociales creo que puede ser relevante indagar acerca de su formación como colectivo que nuclea a músicos de todo el país, su relación con otros organismos nacionales que intervienen en el rubro (SADAIC, CAPIF, AADI), y otras estructuras como sellos discográficos, editoriales, sindicatos, mutuales, etc. En este sentido, me propongo estudiar los orígenes de la acción colectiva, sus reivindicaciones y demandas en relación al reconocimiento de los derechos de los músicos, el surgimiento de elementos identitarios en torno al concepto de autogestión como modelo que representa al músico independiente, y su relación con el Estado argentino, particularmente en torno a la sanción e implementación de la Ley de la Música.
En relación a la clasificación de movimientos sociales que toma Bobbio de Melucci, la acción colectiva de la UMI se ubicaría en torno al conjunto de los movimientos reivindicativos, que tratan de “imponer cambios en las normas y en las funciones y procedimientos de asignación de los recursos”. Tomando la clasificación de Light y Keller, sería un movimiento de reforma en tanto su acción se configura en torno a la persecución de un cambio de carácter colectivo, pero se trata de un cambio parcial al interior del orden social vigente.
Charles Tilly propone una serie de condiciones que permiten el desarrollo de la acción colectiva: la organización, la movilización de recursos y la oportunidad política. Respecto a la primera condición, se trata de la capacidad de un grupo para actuar en función de los intereses comunes. En este sentido, la organización de los músicos independientes nucleada en la UMI permitió orientar la acción colectiva en torno a determinados objetivos. En relación a la movilización de recursos, podemos identificar la difusión de la organización, la búsqueda de nuevos asociados, mecanismos de financiamiento, y movilizaciones en torno a reivindicaciones específicas. Con respecto a la oportunidad política, cabe indagar en qué medida el conjunto de políticas culturales de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner favorecieron al desarrollo y visibilización de demandas en torno a la autogestión y los derechos de los músicos.
Luciana Belén Avellaneda
ResponderEliminarTP N° 1
La acción social que me interesaría estudiar es la movilización que se generó en contra del proyecto de ley que iba a tratar el Senado en el año 2008 relacionado al aumento de las retenciones móviles a las exportaciones de girasol y de soja, más conocida como “ley 125” por ser el número de resolución que llevaba la misma. Los distintos sectores del campo se manifestaron en contra de esta ley mediante un paro en la producción agropecuaria acompañado de movilizaciones organizadas por todo el país, centrándose las acciones en las zonas relacionadas a esta actividad productiva: las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos. El paro, organizado por las patronales de la actividad (Sociedad Rural Argentina, CONINAGRO, Federación Agraria Argentina y Confederaciones rurales argentinas) tenía como lemas “yo estoy con el campo” y “no a la 125”.
La ley y su debate representaron el quiebre de la estabilidad política del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner, ya que duró 129 días en los que la incertidumbre alimenticia por el paro en la producción y las presiones del sector del agro para generar la caída de la mandataria estuvieron presentes. Los medios de comunicación tuvieron gran incidencia en lo que fueron la organización de las movilizaciones y el final de las mismas luego de que el Senado resolviera no implementar la ley.
Poniendo este accionar social a la luz de la teoría de Charles Tilly sobre las movilizaciones sociales (respuesta a la consigna 3 del TP N°1) podemos notar cómo se aplican los cuatro componentes o condiciones principales de la acción colectiva que él identifica. Comenzando por lo que Tilly llama intereses comunes, que permiten el reconocimiento de las personas de un interés común por el cual sería benéfico unir sus fuerzas y estar comprometidas. En el caso del movimiento contra la proclamación de la ley 125 las distintas patronales agropecuarias entendían que todos los productores se iban a ver perjudicados por la implementación de las retenciones móviles que expresaba el proyecto de ley.
Luego de reconocer un interés común por el cual notaban una injusticia hacia ellos, las distintas sociedades del campo se unieron para realizar una acción colectiva y demostrar lo que querían defender. Tilly llama a esta condición organización. Un beneficio que tuvieron los productores agropecuarios fue que ya estaban organizados en instituciones reconocidas por la sociedad argentina por ser centenarias y por tener gran peso político y económico, lo cual facilita la legitimidad de su pedido frente al resto de la sociedad.
La movilización de recursos según Tilly se refiere a los recursos necesarios para realizar una acción colectiva y a la posibilidad del grupo de adquirirlos para ejecutar dicha acción. Esos recursos pueden ser el tiempo, el trabajo, el dinero, o lo que sea necesario para llevar a cabo los intereses comunes del grupo. En el caso de las organizaciones relacionadas al campo siempre han tenido acceso a dinero y a equipos como camionetas y autos para movilizarse a los distintos sectores del país, así como el reconocimiento social nombrado anteriormente. El recurso más importante que tienen estas organizaciones es ser los mayores productores de materia prima alimenticia y de elementos exportables del país. Tener el monopolio y control de estos dos grandes negocios de los cuales vive Argentina les permite manejar situaciones económicas y políticas negociando con el gobierno oficialista.Esto también significa aprovechar esa oportunidad para poder poner sus intereses en concreción de metas anheladas.
Luego de este breve análisis, noto que sería interesante indagar si los “intereses comunes” que tenían como bandera estas movilizaciones sociales eran realmente los de todas las agrupaciones agropecuarias involucradas, o eran intereses que sólo beneficiaban a una de esas organizaciones.
Pablo Martín Bordigoni.
ResponderEliminarTrabajo Práctico N° 1. Unidad I A.
Me interesa indagar en la organización La Alameda que lucha contra el trabajo esclavo, el trabajo infantil y la trata de personas. Ver sus orígenes como asamblea barrial en Parque Avellaneda en la crisis del 2001 hasta su dinámica actual haciendo hincapié en la dimensión clasista del análisis.
La Alameda es un movimiento social reformista, ya que, aspira a modificar sólo algunos aspectos del orden social existente y no a la sociedad en su conjunto.
Siguiendo las seis condiciones subyacentes a los movimientos sociales que plantea Neil Smelser podemos ver que, primero, en relación a la conductividad estructural, en el país están dadas las condiciones sociopolíticas, comunicacionales y legales para el desarrollo de la actividad de La Alameda. El movimiento de asamblea puede pasar a constituirse como una ONG reconocida, realizar diferentes manifestaciones y encabezar denuncias tanto en la justicia como así también mediante diferentes medios de comunicación. Segundo, en relación a las tensiones estructurales/sociales, el interés de las grandes empresas de utilizar el trabajo esclavo, infantil y la trata de personas como una fuente gratuita de mano de obra entra en total contradicción con las normas legales, culturales y morales del resto de la sociedad. Tercero, en relación a las creencias generalizadas, entran las normas legales, culturales y morales mencionadas en el punto anterior. Asimismo, en los orígenes como asamblea barrial, la creencia de la necesidad de organizarse ante la gran crisis. Cuarto, en relación a los acontecimientos precipitantes, en el origen de La Alameda se encuentra la crisis del 2001. También es importante dar cuenta de la gran cantidad de talleres clandestinos establecidos en la zona en donde tuvo origen. Quinto, en relación a un grupo coordinado que se movilice para actuar, actualmente La Alameda posee una organización como ONG, fundación y centro comunitario. Dirigida por Gustavo Vera, tiene los recursos materiales para constituirse como movimiento social. Sexto y último, en relación al control social, la actividad de La Alameda ha puesto en la agenda pública el tema de los talleres clandestinos y ha propiciado la respuesta de diferentes actores gubernamentales.
Entendiendo con Wilson (1973, p8) a un movimiento social como "un intento consciente, organizado y colectivo para efectuar o resistir el cambio en gran escala en el orden social por medios no institucionalizados", el tema que elijo es el movimiento de toma de tierras organizada, en particular en el caso de Pueblo Unido, en Glew, estableciendo un análisis comparativo con: otras dos tomas de tierras organizadas en la Argentina: Barrio Obrero de Cipoleti y Campo Verde de Jujuy; con concepciones generales sobre toma de tierras organizadas del MST de Brasil; y buscando paralelismos y rupturas con la toma de tierras no organizada del Barrio Papa Francisco de Lugano.
ResponderEliminarA través de medios no institucionalizados para acceder a la tierra y la vivienda, se busca modificar la distribución de las riquezas sociales dentro del orden social vigente, entendiendo a éste como “trabajable”; razón por la cual, se podría clasificar a este movimiento como reformista siguiendo a David Aberle (1966). Sin embargo, en estos casos concretos, la toma de tierras “organizada”, y en su carácter de tal, está enmarcada en un proyecto político más amplio e integral, que como intenta cambios de largo alcance en la sociedad “cataclísmicos, globlales y (…) violentos” (Giddens, 1992, p679), puede ser clasificado como un movimiento de transformación, o como un movimiento de reforma revolucionaria. A su vez, las mismas formas de comunitariedad promovidas por la organización buscan una transformación completa en lxs individuos partícipes de la toma de tierras mediante la “prefiguración” de formas de relacionarse y de organizarse; por lo que se podría entender a su vez a este movimiento de reforma revolucionaria, “redentor”.
Buscando “asegurar un objetivo compartido mediante la acción colectiva en el exterior de la esfera de las instituciones establecidas” (Giddens, 1992, p678), y entendiendo que este objetivo compartido consiste en la obtención de tierras para la creación de un barrio (y no la obtención de tierras para la construcción de la propia vivienda), el movimiento de toma de tierras organizada, consta como precondición, basarse en intereses comunes, en una organización vecinal sólida, con capacidad de movilizar recursos y con la oportunidad política para hacerse de un predio. Este conjunto de condiciones son el que, según Charles Tilly, posibilita la acción colectiva. La acción colectiva se trastoca en movimiento social por su duración y grado de organización, por ser “esfuerzos deliberados y sostenidos para producir o resistirse al cambio” (Light y Keller, p 608)
(Sigue en otro comentario...)
(viene de otro comentario...)
ResponderEliminarEn primer lugar, los intereses comunes surgen cuando vecinos y vecinas en situación de calle, de hacinamiento, de amenaza de desalojo o de imposibilidad de continuar pagando un alquiler, perciben que comparten una situación colectiva (que su problemática no es aislada, excepcional e individual), que “comparten ciertas opiniones sobre el mundo social” (Light y Keller, p 599): como podría ser, que la distribución de las tierras es injusta y que el acceso a la vivienda es un derecho que les es negado, y que “sería benéfico unir las fuerzas (…) (para) tener el poder para efectuar un cambio” (Light y Keller, p 599). Sin embargo para poder unirse y efectuar un cambio es necesario algún tipo de organización vecinal que permita al grupo actuar a favor de estos intereses colectivos. En los casos seleccionados de tomas de tierras organizadas, hay una organización previa a la que se establece para avanzar con la construcción del barrio, que es condición para realizar la acción de tomar un predio. Ésta organización previa consiste en asambleas vecinales regulares con algún tipo de estructuración interna: liderazgos, roles definidos, etc. En el meollo de las precondiciones que posibilitan una acción colectiva, está la movilización de recursos necesarios para poder plantear siquiera la posibilidad fáctica de emprender una acción efectiva de manera realista. Para ello “los grupo oprimidos deben movilizar los recursos para aumentar su poder limitado y, con ello, desafiar las disposiciones sociales que han establecido quienes controlan la sociedad” (Light y Keller, p 611). Éstos constan de habilidades humanas como de capitales tangibles: dinero, medios de comunicación, lugares físicos, liderazgos, prestigio, conocimientos sobre las características de lxs vecinxs, del predio, de la situación legal, política, económica, etc, tiempo y compromiso, entre otros. Por último, la oportunidad política, entiéndase esta como “episodios incidentales” (Giddens, 1992, p666), o como “oportunidades favorables en el ambiente social” (Light y Keller, p 612), es fundamental para que la acción colectiva sea efectiva.
Ésta acción colectiva, que como tal es un esfuerzo racional e intencional y no un comportamiento, según Tilly, se entiende como movimiento social al desarrollarse “como medio de movilización de los recursos del grupo, bien cuando las personas carecen de instrumentos institucionales para conseguir que sus voces se escuchen o cuando sus necesidades son reprimidas directamente por las autoridades estatales” (Giddens, 1992, p666). Esto es clave para comprender los métodos violentos, de confrontación abierta con las autoridades, no convencionales e ilegales, como puede ser una toma de tierras, que sólo logra tener efecto sobre las pautas de poder establecidas cuando la actividad es apoyada por grupos que se organizar sistemáticamente (Giddens, 1992, p666). De ahí la importancia de compararla con otras tomas de tierras que fueron desalojadas por ser espontáneas o no organizadas por un grupo de manera sistemática, basándose en intereses colectivos, sino por distintos punteros y/o organizaciones con intereses sectarios, individuales o contradictorios.
TP: Unidad 1ª
ResponderEliminarBellagamba Marcela
Consigna N º 2
Sigo indagando en tres sin definirme por algunos El movimiento de trabajadores de empresas recuperadas, el movimiento de mujeres afro argentino y el movimiento por la paz. Si bien, cada movimiento tiene su sello personal de demandas sociales y en contextos distintos, haciendo más compleja la toma de decisión.
Teoría de Smelser sobre la tensión social
El autor Smelser (1962/3) analiza el comportamiento colectivo mediante 6 condiciones, la conductividad estructural, la tensión social, una creencia generalizada, acontecimientos que se precipitan, la movilización de los participantes y una ruptura del control social.
Según el autor, las condiciones planteadas se desarrollan en forma secuencial cuando una de ellas se le añade a la otra
-La primera condición que señala Smelser es “La conductividad estructural”, refriere a las condiciones sociales generales que promueven o inhiben la formación de diferentes tipos de movimientos sociales. (Giddens; 1992; 680)
-La segunda condición es “La Tensión Social”. Puede reunir diferentes fuentes, pueden ser específicas o generales. Algunas de expresiones de tensión son incertidumbres, ansiedades. (Giddens; 1992; 680)
Un caso especifico seria un personaje mafioso viviendo en el country.
Un caso general seria según Smelser, “las desigualdades sostenidas entre grupos étnicos”
-La tercera condición es “La difusión de creencias generalizadas”. En ella se define la tensión, comprende la configuración de las “tensiones” por medio de ideologías definidas (Giddens; 1992; 681)
-La cuarta condición son “Los Acontecimientos precipitantes”, conforman una “acción directa por parte de los que participan en tal acción. Aunque, se remarca que tal “acción directa” no inciden al desarrollo de un movimiento social, seria necesario otros componentes, como, el liderazgo y un grupo coordinado. (Giddens; 1978; 681)
-La quinta condición “La Movilización de participantes”, refiere a dar sentido a una causa, “la gente empieza a actuar de acuerdo con sus creencias” (Keller, 1978; 599)
-Finalmente, “El funcionamiento la ruptura del control social”, da cuenta de ciertos grupos de “autoridades gobernantes intentan frenar el comportamiento colectivo” (Light, Keller; 1978; 599)
Se intenta intervenir en la tensión social mediante mecanismos de cohesión o represión.
Lo interesante de la teoría de Smelser (1962/3) es entender el desarrollo de un malestar de los movimientos sociales que se instala en la sociedad. Aunque se presentan problemas de fundamentación. En algún caso la tensión puede precipitarse sin desarrollarse y en otros casos puede desarrollarse sin precipitarse. También, seria conveniente entender mas acerca de los resultados deseados. (Elaboración personal)
Siguiendo a la teoría de Smelser (1962/3). Los determinantes de la acción colectiva serian la histeria masiva, rumores y contagio social
La primera es definida como “una expresión de terror incontrolable a nivel social”. En los rumores se define como “una narración no verificada que circula de persona a persona y se acepta como un hecho” Por ultimo, el contagio social, se relaciona con la difusión de un estado de animo o comportamiento de un individuo a otro” (Light, Keller; 1978; 601-602)
Trabajo Practico Unidad 1ª
ResponderEliminarAlumno: Diego Ezequiel Skenen
Utilizando conceptos del texto de Giddens de las actividades de masa mi ejemplo es el siguiente:
Pensé en una acción colectiva que se da en circunstancias de un partido de futbol donde una cantidad de personas se quedan afuera del estadio por diferentes motivos a saber: algunos no consiguieron entradas por encontrarse llena la capacidad de espectadores, otros se encuentran también en las afueras por querer entrar de algún modo ilícito, ya sea en una desatención de los controles o similar, también se encuentran residentes cercanos al estadio interesados en el espectáculo, pero no siendo ellos simpatizantes de algún equipo de los que ahí se miden. Estos individuos se encuentran en circunstancias de una interacción no focalizada, todos están movilizados en la consecución de un objetivo, están concientes de la presencia del otro persiguiendo intereses similares en pequeños grupos o de modo individual.
De repente y sin mediar un acuerdo, se escucha desde dentro del estadio una serie de gritos conjuntos que anunciarían un gol, quizás un penal o un acalorado reclamo al arbitro. Las personas de afuera del estadio se inquietan y comienzan a acercarse al vallado que separa los molinetes de entrada, en ese momento una de las vallas se vuelca por la presión que ejerce la gente y como éstas se encuentran agarradas unas a otras por ganchos, caen de manera estruendosamente simultánea. Así el ruido no ensordecedor pero suficiente, es el disparo de salida para la masa que se abalanza sobre los molinetes que casi no giran pues son atravesados por debajo, por arriba o por donde queda un resquicio donde entre un cuerpo humano. Nos encontramos en presencia de una interacción focalizada donde el objetivo se vuelve uno y todos son cómplices de la consecución de la labor. Una vez realizada la acción los que entran a las gradas o los que son detenidos por la seguridad del estadio por alguna caída inconveniente, no formarán ya de un objetivo en el que unos necesiten a otros de manera vital, pasarán a tener objetivos similares pero no uniformes.
Para trabajar en la monografía final me interesa el Ludismo que se caracterizó por la oposición a la introducción de maquinaria moderna en el proceso productivo .Se desarrolló éste alrededor de 1810 donde se sucedía y asentaba la Revolución Industrial.
Me interesa en gran manera la lucha que se da entre el hombre y la máquina, teniendo en cuenta la disputa del sujeto contra el objeto como una pelea contra el progreso, que amenaza inevitablemente al asalariado.
También me interesa estudiar la génesis del movimiento obrero, teniendo en cuenta que si bien las condiciones de los trabajadores respecto a su calidad de vida eran paupérrimas el foco se ubica en el potencial enemigo representado en la máquina.
Sería motivo de la investigación, pero si bien la clasificación de David Aberle no establece que un movimiento social se encuentre de modo puro, sino que comparta visos de otra forma lo veo como lo que él llama movimiento reformista.(Aberle,1966).
Se aspira a alcanzar algunos cambios específicos atacando las maquinas, que instauran la desigualdad temida de los despidos.
Romina Spitaleri
ResponderEliminarEl movimiento social que me interesa investigar en el presente taller es el colectivo La Poderosa – Resistencia Villera, haciendo especial énfasis en la revista La Garganta Poderosa, como recurso movilizado para sustentar la causa del movimiento, por un lado, y como acción colectiva en sí misma, por el otro. Me propongo, en una segunda instancia, rastrear las acciones realizadas por este movimiento social en relación a la identificación y enjuiciamiento de los responsables civiles de la dictadura, pensando este campo de la acción colectiva como un teterreno de lucha particular, ponderado y necesario dentro de las tensiones sociales de nuestro país en el contexto socio-histórico presente, pensándolo siempre en relación dialéctica con el objetivo amplio en torno al cual se organiza el colectivo La Poderosa que, definido en sus palabras, se podría sintetizar en la siguiente frase: “Buscamos la transformación social, de todas las capas, para que no haya más capas y para que no puedan seguir vendiéndonos superhéroes. Hacia ahí vamos.”
Un movimiento social se define, según Light y Keller en su libro Sociología, como comportamientos colectivos que perduran en el tiempo y tienen cierto grado de organización. En el caso del colectivo La Poderosa observamos un movimiento que tiene 12 años de permanencia, que se encuentra en expansión, diversificando sus acciones y el territorio en el que interviene y que ha ganado visibilidad sin, en este proceso, alejarse de las condiciones que delimitan a un movimiento social. Considero que este colectivo se encuentra a tal punto comprometido con realizar un esfuerzo deliberado por producir un cambio en el orden social vigente, que ya en el modo mismo de organización del movimiento, discute con el concepto de los autores que manifiestan que los movimientos sociales “frecuentemente comprenden organizaciones con estructuras jerárquicas formales y con vínculos precisos de unos con otros”. Frente al preconcepto de que el establecimiento de jerarquías en una organización es una condición de posibilidad para la durabilidad de una acción colectiva, La Poderosa propone construir desde el anonimato de los individuos con el fin de “proteger un trabajo que es netamente colectivo y social de cualquier usurpación personalista, partidaria, religiosa o económica”. Utiliza medios no institucionalizados de persuasión, se propone la construcción diaria adecuada a los intereses de transformación social que persigue. Así, prácticas como la asamblea vecinal, la comunicación comunitaria y la educación popular forman parte central de los recursos que movilizan.
Según las categorías de David Aberle, podríamos decir que el colectivo la Poderosa es un movimiento revolucionario, en tanto se propone un tipo de cambio social total. A su vez, el movimiento es consciente de que esto implica una transformación interna que se desarrolle en cada individuo y propone, a su vez, transformaciones parciales en el campo de lo social, en virtud de resolver situaciones de vulnerabilidades urgentes y concretas y en el camino de un proceso revolucionario que debe desarrollarse empoderando a los sujetos que tienden a volverse protagonistas de estos cambios.
Siguiendo a Bobbio, podemos decir que La Poderosa es un colectivo que surge dentro del movimiento villero, compuesto por individuos que se reconocen a sí mismos y forjan su identidad colectiva a partir de compartir la realidad de vivir en villas, conformando un movimiento de clase que si bien tiene como finalidad, en palabras de Bobbio, “poner de cabeza el orden social, transformar el modo de producción y las relaciones de clase”, no deja fuera de su ámbito de participación las demandas reivindicativas y políticas. (Sigue en sig. comentario)
Romina Spitaleri
ResponderEliminar(Viene de comentario anterior)
Rescatando una historia de luchas revolucionarias de América Latina (el nombre La Poderosa es el de la moto que utilizó el Che Guevara para recorrer Latinoamérica en su juventud), y personajes de la historia de estos países de quienes se proponen seguir sus huellas; en un contexto que el colectivo define de opresión sin respuesta por parte de los oprimidos, luego del exterminio de los militantes sociales de los ’70, el colectivo La Poderosa busca, desde el protagonismo de las capas oprimidas, volver a encontrar una voz y una herramienta de organización y transformación social. Al respecto dicen: “Arriba de La Poderosa, desde distintas tierras, nos lanzamos en 2004 a vivir la lucha de nuestros tiempos, la militancia comprometida, la batalla de ideas, la guerra al asistencialismo, la unidad del campo popular, el empoderamiento de nuestros pueblos, el aborto de la lógica punteril, la participación responsable, el internacionalismo solidario, la cultura latinoamericana, el ejemplo cubano.” El párrafo precedente considero que enuncia los intereses comunes que plantea Charles Tilly como condición para la acción colectiva, opiniones compartidas por los participantes de una acción colectiva. Subyace también la idea de que unirse en torno a estos intereses los acercará a lograr cambios concretos en este sentido. En relación a su organización, las asambleas vecinales ya mencionadas son una de las maneras en que se da este aspecto, también destacado por el autor. Los recursos que moviliza el colectivo para desarrollar sus diferentes acciones son múltiples y variados, como la revista (digital e impresa), difusión en medios masivos, como televisión, radio, redes sociales, y otro tipo de publicaciones propias publicaciones, participación en marchas (como ejemplo, el último 24 de marzo en cada esquina de Avenida de Mayo había instalaciones de La Poderosa haciendo referencia a los desaparecidos en la dictadura y en democracia), campamentos realizados donde se encuentran las asambleas de las villas de distintas partes del país, donaciones particulares, centros culturales, y otros. También ha recibido apoyo de una parte importante de la comunidad artística y deportiva (en las tapas de sus revistas se puede ver a Maradona, Riquelme, Chicha, el cantante de calle 13, por enumerar algunos). Lograron viajar varios de sus integrantes al mundial Brasil 2014, desarrollado en Latinoamérica después de 20 años. De acuerdo a las publicaciones del colectivo, podríamos decir que el mismo no identifica lo que Tilly denomina oportunidad, en torno a sus condiciones de surgimiento. Así, definen el contexto histórico social en el cual surgen de la siguiente manera: “Medios de producción, de educación y de comunicación confluían en la inseminación artificial de un patrón individualista; un patrón paralizante; un patrón terrorista; un patrón. Y era mejor olvidarse. Porque mejor no acordarse. Y era mejor aislarse. Porque pasó de moda juntarse. Y era mejor arrancarse, porque era duro plantarse. Y era mejor callarse. Porque daba asco escucharse. Y era mejor morirse, porque cómo nacerse”. A lo que como respuesta el colectivo enuncia: “Pues viendo cómo, nos dimos a luz”. Teniendo en cuenta que el Colectivo La Poderosa se constituye como tal en el año 2004, me parece interesante rastrear episodios incidentales que hayan influido en su creación, prestando especial atención a la crisis política que tuvo lugar en diciembre de 2001, pasando por un período de compleja definición como lo fue el subsiguiente hasta las elecciones de 2003 y la llegada a la presidencia de Néstor Kirchner.