domingo, 8 de junio de 2014

Devolución TP 2 A


1) Sobre el posicionamiento de cada uno frente a la incorporación personal a la lucha colectiva, Camila por ejemplo dice que rechaza las tres opciones pero de hecho claramente no es oportunista, no es kantiana y dice que es importante alcanzar la organización popular y la conciencia para posibilitar la victoria. En el esquema de Elster esto se aproxima mucho a una posición liberal justiciera: uno se suma cuando más allá de la conveniencia personal cree que están dadas las condiciones para que la lucha arroje beneficios aunque sea para la mitad más uno. A Miguel, Guadalupe y a Maximiliano les pasa algo parecido con su respuesta de kantiano con cabeza utilitarista: hay que evaluar las posibilidades reales de éxito antes de sumarse, con ideas solamente no se gana ni se consigue la masividad necesaria para ganar, etc.  Guido plantea algo interesante y en el fondo en abierta oposición a sus compañeros: la acción colectiva puede ser necesario mantenerla aunque las mayorías se vean perjudicadas. En este sentido es claramente kantiano. Karina sin mayores explicaciones dice algo así como que es kantiana y se la banca… “mi defecto es la humildad” decía Groucho, creo. Pablo tiene razón que todos tenemos un poco de los tres y que varía con las circunstancias concretas. También en que el modelo es abstracto y carece de premisas explicativas más allá del sujeto racional.
2 2) Sobre las soluciones al dilema del free rider Camila dice que en la militancia territorial la apelación comunitaria es muy común para evitar el desánimo, pero OJO: la pregunta es cómo los colectivos evitan los aprovechadores, no cómo evitan el desánimo. Es decir, cómo evitan que cualquiera que se vaya a beneficiar con los resultados de la acción lo haga sin aportar ni participar. Es decir, cómo lograr que todos los posibles beneficiarios asuman los costos de la lucha. Quizás hay que releer más Elster y Lichbach. El ejemplo de Miguel de una lucha por la tierra es excelente!!!: cómo los colectivos tienen que trabajar criterios de distribución de beneficios necesariamente relacionados con los costos de la lucha, lo contrario significa favorecer a los que no aportan colectivamente con lo que se genera incentivo a la no participación.  También son buenos los ejemplos de las organizaciones armadas revolucionarias sobre soluciones jerárquicas y soluciones comunitarias de apelar a ideología o valores comunes. En el mismo sentido va Guido con la combinación de criterios jerárquicos y comunitarios para los colectivos territoriales. Maximiliano llama la atención sobre algo importante: cuanto más institucionalizado es un grupo más interviene la solución jerárquica, si no la más frecuente es la comunitaria. Pero obsérvese que la apelación a lo comunitario diferencia de lo planteado por Miguel, donde la expectativa material asociada a la participación en la lucha es necesaria. Las apelaciones comunitarias y jerarquizantes tienden naturalmente a interpelar a la gente como “kantiana” lo cual es un riesgo y un desgaste que no se puede sostener fácilmente en el tiempo, “los estímulos morales” del Che sirven en circunstancias muy puntuales. También es excelente el ejemplo que da Carina sobre FATSINPAT donde se muestra la complejidad que es lograr cooperación para la acción mancomunada.El ejemplo de Pablo de las Asambleas barriales y de incrementar la competencia entre enemigos, francamente no lo entiendo, requiere más explicación.Tampoco entiendo lo de Guadalupe sobre que las empresas dan incentivos de mercado para lograr la participación en la lucha  colectiva???? Acá hay una confusión seguro.

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