Teniendo en cuenta la lectura del texto “Origen, aplicación y límites de la teoría del encuadre (framing) en comunicación” de M. Teresa Sadaba Garraza, cuyo resumen puede leerlo a continuación, responda:
1- El tratamiento de la ley de despenalización del aborto en la Argentina, generó conflictos políticos y sociales. Distinga, cuáles fueron los usos políticos, articulados por los medios televisivos, cómo fueron definidos los actores sociales involucrados y cuáles fueron los marcos periodísticos, que estaban encaminados a combatir esta iniciativa legal o defenderla, ante la opinión pública. Tenga en cuenta el discurso tanto de periodistas como de los actores políticos y los marcos utilizados por diferentes organizaciones sociales. Describa los patrones de argumentación que subyacen en los frames o enmarcados periodísticos. Tenga en cuenta la circulación de imágenes, además del soporte argumentativo tanto de los diferentes partidos políticos y la Iglesia. Distinga rupturas y continuidades en el discurso político, colectivo y mediático, tras la primera muerte (de una mujer que practicó un aborto clandestino), días después de desestimada la ley en el Senado.
2- El enmarcado mediático y periodístico , en el tratamiento de la lucha del “colectivo de inquilinos” ¿impacta beneficiosamente en éstas organizaciones que demandan cambios?
Resumen : “Origen, aplicación y límites de la teoría del encuadre (framing) en comunicación. - M. Teresa Sadaba Garraza.- Elaborado por Lic. Vanesa Da Silva
La teoría del framing ha estado evolucionando desde los años 60’. En este sentido, como herramienta de análisis, se la utiliza en el estudio de los efectos de los medios de comunicación sobre los colectivos e individuos, cuyo punto de arranque destaca: un contexto cultural en dónde tanto emisor y receptor como el texto (información) obran como partes de una dinámica. El breve recorrido sobre el concepto de framing, nos sitúa inmediatamente con Irving Goffman que lo instala en el ámbito de la sociología. Este corpus teórico se maneja con conceptos de - “situación”: en tanto una realidad interpretada con consecuencias. En este sentido, antes de realizar acciones, las personas evalúan “una situación”, disponiendo de sus saberes y experiencias previos; y - una “interpretación” contenidas en normas sociales que repercuten en sus respuestas. Dentro de la rama de la sociología surgen tres escuelas con diferentes aportes que movilizarán a los autores del framing; a saber: el interaccionismo de la escuela de Chicago, aquí se destacan Albion Small, William Thomas, Robert Park y George Mead, tras la muerte de este último, surge el enfoque del Interaccionismo simbólico de la mano de Herbert Blumer. Para el interaccionismo simbólico, los significados de las acciones de los individuos surgen en el proceso de interacción, la narrativa social engloba (situación, acción e interacción), en síntesis, la idea subyacente es “cómo es interpretada la realidad social”, en donde relaciones y símbolos posibilitan la comunicación. Desde la fenomenología, la vida cotidiana se instaura como objeto de estudio, destacando “una actitud natural”, en el marco de fenómenos sociales, donde prima un “mundo natural” en el que se desenvuelven las personas y las lleva a realidades diversas contenidas de valores y normas. Con los postulados de la fenomenología y del interaccionismo, autores como Peter Berger y Thomas Luckmann (discípulos de Schutz), elaboran un enfoque constructivista, que sostiene que la realidad es una construcción de definiciones colectivas e individuales. Por otro lado, la etnometodología de Harold Garfinkel, centra su mirada en circunstancias que dan sentido a acontecimientos ordinarios, observando al lenguaje que describe tales circunstancias; el objeto de estudio es la interacción en torno al habla y la conversación; en este sentido, la realidad social es “la interpretación contextual e indéxica de signos y símbolos entre actores situados”. En síntesis, la sociología interpretativa estudia las significaciones de la realidad para las personas, tras un proceso interpretativo mediado por la interacción que persigue el objetivo de definir las situaciones de la vida cotidiana.
Con Goffman, la teoría del encuadre se traslada a los estudios de los medios de comunicación, cabe aclarar que los periodistas interpretan la realidad para luego difundirla a la audiencia. Gregory Bateson destacó que en la recepción de los mensajes las personas toman aspectos de la realidad y descartan otros, es necesario remitir a un marco para comprender un mensaje; este autor destaca distintos niveles de comunicación: denotativo o referencial, metalingüístico y metacomunicativo, este último remite a (contexto y cultura). Goffman, sigue avanzando para entender cómo se organizan los acontecimientos tanto en la mente como en la sociedad, así, la definición de una situación es elaborada, “con principios organizativos que gobiernan los acontecimientos”, y nuestra implicancia en ellos. Para definir situaciones las personas se hacen la pregunta: “¿qué sucede aquí?”, que es respondida con un frame que da sentido a los acontecimientos. Los frames explican la definición de la situación. Marco y esquema son solidarios entre sí, siempre que un individuo enmarca una situación lo hace utilizando esquemas mentales. Goffman también destaca que los marcos no son definitivos y son suceptibles de ser revisados conforme cambia la realidad. Frame es marco y esquema, producto de la interacción, y por ende dinámico. Con Goffman el interés comienza a trasladarse desde el marco de la experiencia individual al marco colectivo y aquí se instalan en el estudio de los medios de comunicación. Los medios se constituyen en procesos de encuadre del discurso social, e impulsan a la creación de marcos sociales. En relación a la movilización, las personas deben definir colectivamente una situación intentando generar una nueva interpretación de la realidad como aceptable. Así, con los marcos, se intenta integrar a nuevos miembros a los movimientos. En este sentido, es fundamental para los movimientos acceder a la agenda política y la opinión pública. Por ello los medios de comunicación, son un factor importante tanto en el nacimiento como en el desarrollo de los movimientos, en tanto, facilitan la difusión de sus demandas, generando la posibilidad de sumar nuevos integrantes. Además los frames son recursos utilizados por los medios desde una posición dominante para organizar la realidad de una sociedad. Para que un problema sea un motor de protesta, tiene que instalarse en el discurso público. Los marcos de acción colectiva son pensados (en) y (para) la acción, los frames de los medios están ligados al pluralismo en tanto instancia informativa. El frame en los medios de comunicación, persigue y enlaza con la objetividad informativa y periodística, pocas veces lograda. El uso de los marcos en los medios de comunicación , son el soporte de las distintas significaciones que adquieren los hechos. Los medios transforman los acontecimientos en informaciones que pasan por varios filtros hasta llegar a las audiencias donde puede observarse el impacto de los medios sobre los contenidos. El encuadre genera diversas formas de ver la realidad, los encuadres de las noticias llevan a instalar temas, seleccionarlos o callarlos.
Con los elementos de títulos, antitítulos, subtítulos, fotos, citas, estadísticas, gráficos, etc, constitutivos de las noticias, se destacan ideas y se esconden otras, se constituye en un proceso de selección, énfasis y exclusión, es decir, el framing es la selección de la información. Frames y marcos son estructuras para conocer la realidad, lo que define una situación son los frames, el mundo debe ser ordenado para ser comprendido, en los medios la realidad está formada de piezas inconexas que el periodista deber ordenar para presentarlas inteligiblemente y otorgarle un significado. Tanto desde los movimientos sociales como desde la comunicación, los frames establecen significados dominantes y hegemónicos. ///
2- Teniendo en cuenta la lectura del texto: “El análisis de los marcos: Una metodología para el estudio de los movimientos sociales” de Antonio Rivas, cuyo resumen encontrará a continuación, responda:
1- En el caso de las organizaciones feministas, (teniendo en cuenta los procesos de alineamiento de marcos), explique cómo se desarrolla la amplificación de marcos, (relativa a los valores y las creencias).
2- En el caso de los inquilinos organizados, (teniendo en cuenta los procesos de alineamiento de marcos), explique cómo se desarrolla la amplificación de marcos en dicha organización.
Resumen “El análisis de los marcos: Una metodología para el estudio de los movimientos sociales” – Antonio Rivas-
En el ámbito de las Ciencias Sociales son muchos los autores que intentan aplicar la teoría de los marcos al estudio del discurso público y de los movimientos sociales. En esta vía, a partir de la incorporación del “marco de injusticia”, (Gamson, Fireman. Rytina), inspirados en la obra de Goffman, definieron los marcos como: “orientaciones mentales que organizan la percepción y la interpretación. Este enfoque fue dejado de lado para estimar otro abocado a los procesos colectivos y organizativos. Distintos autores fueron trazando nuevos horizontes, incluso críticos a través de este punto de partida. Este texto persigue el objetivo de mostrar la relevancia de la teoría de los marcos en el estudio del discurso de la acción colectiva. El concepto de enmarcamiento, introducido por Gregory Batenson, da cuenta de lo que era el fenómeno de la comunicación. Para entender un marco comunicativo hay que remitir a un metamensaje (lo que sucede), el marco de interpretación aplicado a ese acto. Hay tres niveles de comunicación para este autor: denotativo o (referencial), metalingüístico (hablar sobre el lenguaje) y metacomunicativo (la comunicación en tanto relación entre sus participantes). Los marcos definen las intenciones de comunicación. En la interacción el significado es un producto colectivo. También reaparece en la teoría de los marcos los aportes de otros autores, que usan términos como los de (guion y esquema). El primero, similar al de marco (salvo que aquel apunta a tratar con secuencias de acontecimientos). De la mano de la obra de Goffman, “marcos” es lo pertinente para el estudio de la organización de la experiencia. La pregunta subyacente para Goffman es “¿qué sucede aquí?”. En la identificación de un acontecimiento se necesita remitir a uno o varios marcos de interpretación, a los que se denominarán “primarios”: (no están relacionados con una previa interpretación), y sirven para localizar y clasificar acontecimientos. Hay dos clases de marcos primarios: “los naturales y sociales”. Los primeros son vistos como no ordenados, no guiados, puramente físicos.En los segundos, a través de ellos se distinguen acontecimientos que incorporan, la voluntad y la finalidad. Por otro lado, la experiencia puede ser reorganizada y reenmarcada, según distintos intereses. La teoría de los marcos tuvo mucha utilidad en el análisis del discurso. Recorriendo a los diferentes autores, los marcos se instalan como estructuras de expectativas. Para William A Gamson, los marcos son “formas de entender que implican la necesidad y el deseo de actuar”, para él, los marcos de acción colectiva se componen de (injusticia, agencia, identidad). Con el concepto de resonancia entre marcos, intenta dar cuenta de la relación entre un discurso en relación a un debate público. En el desarrollo de los marcos, los grupos usan diferentes estrategias de recursos (cultural, personal e integrada) con las cuales se combinan los diferentes conocimientos, provenientes de lo popular, la experiencia y el discurso de los medios. Si un marco existe y está a disposición, es debido a la existencia de un grupo patrocinador. Acerca de David Snow y colaboradores: éstos autores definen “el alineamiento de marcos”, como el nexo entre el individuo y las organizaciones de los movimientos sociales. Los valores, intereses y creencias del individuo, deben ser congruentes con las actividades, metas e ideologías de las organizaciones. El alineamiento de marcos es necesario para la participación de actores en un movimiento social. Hay cuatro procesos de alineación de marcos: “Puente entre marcos”: nexo entre dos o varios marcos en relación a un problema, que si bien son congruentes se encuentran estructuralmente desvinculados. El proceso de amplificación de marcos: resalta un marco interpretativo haciendo énfasis en un problema en particular, aquí se distinguen dos tipos de ampliación de marcos: el de “valores”: (los actores poseen valores organizados por jerarquías, la ampliación de valores consiste en resaltar un valor específico acorde a las actividades de la organización); el segundo tipo de ampliación es el “creencias”: una creencia puede ser expresada con slogans. El tercer proceso de alineación de marcos es “la extensión de marcos”: cuando las actividades, metas e ideologías de los movimientos no encuentran una relación con los valores, creencias y los intereses de los actores. Si es así, un movimiento tiene que ampliar las fronteras de ese marco primario para englobar intereses que pueden ser secundarios para sus objetivos, pero necesarios para adherentes potenciales. El cuarto proceso de alineamiento, es la transformación de marcos: consiste en la creación de nuevos valores, intereses y creencias de los actores del movimiento social. En síntesis, el concepto de alineamiento, usado por los autores, remite a la necesidad de establecer un vínculo entre los marcos interpretativos usados por los líderes de los movimientos y la gente que está afuera del mismo. El alineamiento supone que entre los marcos (construídos por líderes y los marcos usados por un grupo, hay congruencia ideológica, pero por alguna razón se encuentran desvinculados.).
Bienvenidos, este es el espacio de trabajo para los alumnos del Taller "Teoría e Historia de los Movimientos Sociales y la Acción Colectiva. Enmarcados mediáticos de la protesta social en la Argentina. Del antikirchnerismo al antimacrismo" Esperamos su participación y que el blog entre en movimiento es decir sea movilizador y movilizado.
sábado, 18 de agosto de 2018
viernes, 8 de junio de 2018
Trabajo Práctico Unidad 2
Sobre los temas propuestos para las monografías.
De acuerdo a la teoría del enmarcado interpretativo conteste lo siguiente:
1) ¿cuáles serían las fuentes de dónde extraer el corpus para determinar los marcos de diagnóstico, de pronóstico y de motivación a la movilización?
2) proponga tentativamente procesos de alineamiento de marco externos e internos en el movimiento o caso seleccionado para la monografía
3) proponga tentativamente los tres tipos de efectos de resonancia que pretenden los movimientos seleccionados.
De acuerdo a la teoría del enmarcado interpretativo conteste lo siguiente:
1) ¿cuáles serían las fuentes de dónde extraer el corpus para determinar los marcos de diagnóstico, de pronóstico y de motivación a la movilización?
2) proponga tentativamente procesos de alineamiento de marco externos e internos en el movimiento o caso seleccionado para la monografía
3) proponga tentativamente los tres tipos de efectos de resonancia que pretenden los movimientos seleccionados.
Texto de Apoyo Unidad 2 Teoría del Enmarcado Interpretativo
Comunicación y movimientos
sociales, los aportes de la teoría del enmarcado interpretativo. Por Marcelo Gómez
El recorte del tema deln Taller nos sitúa
en la intersección de los fenómenos de movilización social con los procesos de
comunicación en la arena pública. La inscripción de los movimientos sociales en
las distintas corrientes que dominan la reflexión sobre los impactos de los
medios masivos de comunicación nos lleva a realizar un breve recorrido teórico.
En
los años ‘70 M. McCombs y D. Shaw proponen la señera noción de “agenda” como un
instrumento mediante el cual se logra identificar y comparar las opiniones
vehiculadas por los medios con las opiniones de los ciudadanos (Maigret, 2005).
Las agendas se ven entonces estableciendo las prioridades a la hora de
presentar la información por parte de los medios, frente a los intereses y
preferencias de los ciudadanos. El desarrollo posterior de esta noción tuvo un
punto culminante en la reconocida corriente teórica de la Agenda
Setting ,
impulsada por B. Cohen, que plantea que la selección de temas por parte de los
medios determina, de una parte, la evaluación que el público hace sobre cuáles
son los asuntos más importantes y, de otra, la posición que asume sobre esos
asuntos.
Una
inflexión de esta teoría aparece en las investigaciones de E. Noelle-Neumann
sobre la llamada “Espiral del Silencio”: más que imponer temas y opiniones, los
medios operan fundamentalmente limitando la variedad de opiniones haciendo que el
ciudadano que tiene una posición opuesta a la que los medios promueven como
mayoritaria, se sumerja en “espiral del silencio” por temor a ser excluido o
sentirse aislado. Apelando a la “ilusión de unanimidad” los medios nos dicen lo
que no se debe pensar.
La
inscripción de los movimientos sociales y las protestas en estas teorías tienden
a otorgar un papel determinante a los medios de comunicación comulgando con una
visión pasiva de las “masas” como dóciles e irracionales al mismo tiempo. Los
movimientos sociales desafiantes serían subestimados y recluidos a posiciones
subordinadas dentro de las agendas y estereotipados en torno al desorden y la
violencia. El imperativo de “lo noticiable”, es decir la necesidad de
satisfacer el objetivo de atraer el interés y la atención del público, tiende a operar como deslizamiento del foco
desde el actor y los motivos del reclamo hacia las acciones de protesta y la
alteración del orden público que afecta intereses de terceros con quienes se
busca generar una inmediata identificación de las audiencias.
Cobb
y Elder abandonan los supuestos de las teorías de Cohen y Noelle-Neumann y
comienzan a prestar atención a las agendas ciudadanas que se sostienen más allá
o se superponen a la mediática. Así aparece una nueva corriente teórica conocida
como Agenda Building que se focaliza
en las formas de construcción de las agendas de los medios. S. Moscovici demuestra
la capacidad con la que cuentan muchas minorías de expresarse y de fortalecerse
hasta convertirse en mayorías sobreponiéndose exitosamente a la “espiral de
silencio”. A través de la movilización contestataria las audiencias toman
conciencia de problemas o definen posiciones en conflictos. Los movimientos
sociales son entendidos como “agencias de significación” o usinas cognitivas a
través de las cuales el conjunto asume problemas. Ingresan a la esfera pública
donde ya están instalados los mass media y el Estado, desarrollando
una “política de la significación”
(Stuart Hall, 1982) para cohesionar movilizados, ganar apoyos y simpatías,
desmovilizar y neutralizar oponentes, y luchar por condiciones que favorezcan
el trabajo de producción de sentido.
Pero
la construcción de agendas de los medios no se limita solo a las interacciones
con otras agendas. Stuart Hall (2000) analiza las formas internas de
construcción de las noticias y señala la tendencia puramente pragmática de los
periodistas a consultar permanentemente las mismas fuentes a las que Hall
denomina “Definidores Primarios” y que tendencialmente coincide con las
autoridades y los grupos dominantes.
Dentro
de la problemática de la construcción de agendas, no pueden obviarse los
intereses articulados a los propios medios de comunicación masiva, donde las
principales fuentes de financiamiento, su articulación con otras actividades
económicas, procesos de concentración y cartelización empresarial, juegan un
papel fundamental a la hora de definir filtros en la selección de asuntos noticiables
y, sobre todo, de imprimir sesgos en el
tratamiento noticioso buscando generar aceptación o rechazo conforme a estos
intereses. Demás está decir el peso político y económico específico que tienen
algunas empresas (y empresarios) concentradoras cuasi monopólicas de medios
masivos (Mastrini y Becerra, 2007).
Otro
aporte significativo a la construcción de agendas es el que proviene del
análisis crítico del discurso. Teun van Dijk (1997) considera que mediante las
rutinas periodísticas se fabrican esquemas desde los cuales se cubren sucesos
sociales a fin de captar la atención del público. Un ejemplo de ello es
construir un esquema denominado “Traumatismo”, para leer desde allí sucesos
como una protesta social.
En
líneas generales los estudios de los movimientos sociales en estos registros
teóricos apuntan a captar las formas de sortear los filtros de las agendas
mediáticas. Una manera es intentar forzar la atención pública de los
“definidores primarios” y, a través de la repercusión política, poder entrar en
la agenda de los medios. Otra posible forma es adoptar formatos de protesta que
sean asimilables a los esquemas o claves de relato mediático utilizados por los
periodistas. La clave “dramática”, la “estetización” de la protesta son
recursos repetidos para lograr abrir las agendas de los medios.
La
problemática teórica ha ido oscilando desde la preocupación excluyente de lo
que hacen los medios con los movimientos a la indagación de lo que hacen los
movimientos con los medios. Este giro es completado con la irrupción de la
teoría del enmarcado interpretativo basada en el concepto de framing
(Goffman, 1974) en la que medios y movimientos sociales comparten el hecho de
ser productores o fuentes de procesos cognitivos, proporcionadores de marcos de
percepción y comprensión de acontecimientos y situaciones sociales. La acción
colectiva es portadora de potentes claves decodificadoras de conflictos,
injusticias o necesidades insatisfechas y aspiraciones frustradas. Una de las
funciones elementales de cualquier intento enmarcador es la de atribución (Hunt
y ot., 2006). Medios y movimientos disputan sobre la atribución de rasgos e
identidades a los protagonistas de cualquier acontecimiento. Las formas de
autopresentación, el manejo del self
colectivo, del nosotros y de los otros, antagonistas y público, junto con las
interpelaciones y definiciones que asignan sentido a la acción colectiva, son
elementos fundamentales de la lucha en la que entran los movimientos a través
de complejas relaciones de competencia, articulación y a veces de conflicto con
los medios de comunicación.
El
análisis de los procesos enmarcadores nos suministra potentes herramientas
conceptuales y metodológicas para una comprensión más precisa y profunda de
muchos de los fenómenos precitados. Veamos algunos de los aportes de la teoría
de los marcos interpretativos.
a)
Desde la visión teórica de la teoría del enmarcado interpretativo, la
“mediatización” significa que el medio no vende solo espectáculo para atraer
audiencias sino vende visión o esquemas de elaboración de sentido acerca del
espectáculo que vende. Un factor causal importante de las claves
“mediatizadoras” es el recurso a los “guiños” a la cultura (Martín Barbero,
2000), a los sistemas de creencias ya instalados y a las experiencias
compartidas por las audiencias. Solo teniendo en cuenta lo que se denomina
“fidelidad narrativa” (Snow y Benford, 2006; Amparán, 2006) a la cultura y los
sistemas de significados arraigados en una época se puede atraer la atención
masiva del público al tiempo que estimular la activación de determinados
esquemas de percepción y valoración. Pero los estudios de enmarcado demuestran
que los movimientos también procuran de manera sistemática conectarse con las
tradiciones, fondos culturales, símbolos y creencias arraigadas, y lograr así
“resonancia” para sus demandas y aceptación de nuevos marcos de interpretación
sobre determinados asuntos públicos.
b)
En general los estudios de la relación mass
media / movimientos parten del planteo básico de una suerte de trueque de
visibilidad/repercusión a cambio de espectacularidad y atención pública. Está
suficientemente establecido que los medios llevan a cabo operaciones de
moldeamiento de los actores y las acciones, asignándoles atributos de manera
simplificada, y muchas veces estigmatizante. El análisis de los procesos
enmarcadores permite develar la lógica que subyace a estos fenómenos,
esclareciendo los modos de operar de la estigmatización. Los estudios
latinoamericanos en general (León, Burch y Tamayo, 2005; Escobar, Álvarez y
Dagnino, 2001; Reguillo, 2005) confirman que la eficacia persuasiva de los
enmarcados mediáticos aumenta cuando la distancia social de la experiencia
cotidiana del público respecto de los temas es muy amplia, y cuando el
conocimiento directo de las audiencias sobre el evento o tema abordado es muy
bajo. En estos casos el medio produce su
efecto de veracidad cuando es capaz de estimular al público a utilizar un marco
interpretativo ya disponible y arraigado en las audiencias para interpretar los
eventos o temas que son presentados (Mc Leod y Datenber, 1999). Los medios
ofrecen la posibilidad de interpretar “lo que pasa” en un fenómeno del que el
público no tiene una vivencia directa o conocimientos propios, utilizando
metáforas específicas como detonante para
aplicar marcos interpretativos con los que el público suele interpretar
otros fenómenos o situaciones más cercanas a su experiencia o a su conocimiento
directo. Se dan entonces las condiciones óptimas para la simplificación, la homogeneización
esquemática, la generalización indiscriminada y el estereotipo al que recurren
los medios como estrategia persuasiva.
La
forma estándar de enmarcamiento mediático de las acciones de movimientos
contestatarios y protestas, es la de poner en primer plano las acciones
espectaculares y eventualmente sus impactos deletéreos, opacando u omitiendo
las realizaciones sociales, culturales, organizativas que hacen posible esas
acciones. Melucci (1994) había advertido
que los medios desnaturalizan los procesos identitarios mediante el expediente
de la simplificación y la unilateralidad de la imagen de la acción. En el
lenguaje audiovisual, los movimientos son
la protesta callejera. Los acontecimientos de la lucha, los disturbios, la
represión, desplazan los motivos, las demandas, y los valores e identidades de
los participantes. Los medios brindan repercusión a costa de ocultar, dejar
sumergidas las raíces identitarias y su producción cultural. La lógica de la
cobertura mediática tiende de forma general a resaltar las capacidades de
acción y a menoscabar identidades, valores y logros de autoorganización y
mejora de los grupos movilizados.
c)
Por ello el análisis de los enmarcados muestra que es tan esencial a los
movimientos: -producir sus propias usinas de capital simbólico, así como
distribuir entre sus miembros capital cultural y educativo, que le permita
sostener condiciones de autonomía de sus prácticas significantes y de
elaboración discursiva, conquistar más apoyos, más participación activa, formar
cuadros y militantes, aumentar la eficacia de sus enmarcamientos internos,
etc.;
-
penetrar en las agendas mediáticas como combatir o contrapesar el enmarcado
mediático del que son objeto. Algunos de los recursos que se valen para ello
son: el volcado en la acción misma, en los repertorios de protesta, de la carga simbólica y cultural
de la que son portadores intentando reducir los márgenes de libertad de
reenmarcado o manipulación mediática; el descarte o la moderación en el uso de
formas de acción violentas o abusivas para terceros tratando de no facilitar la
estigmatización; el aprovechamiento de las TICs y de otros recursos para
construir canales propios y más controlados de comunicación no convencional.
Así,
las tendencias a la sorpresa, la estetización y a la dramatización de las
protestas, la imposición del canon de la “resistencia pacífica” y del uso
intensivo de la Web ,
intentan sortear los escollos y las trampas de la mediatización, además de
aumentar la espectacularidad de las acciones. Sin embargo, el poder de
resignificación que ostentan las industrias periodísticas y de la comunicación
de masas puede hacer que las imágenes sean “editadas” en clave de disturbio, y
que los mensajes y la información puesta a circular por la Web sean retomados por los
grandes medios para recircularlos bajo nuevos marcos de interpretación.
La teoría del enmarcado interpretativo aplicada
a los movimientos sociales tiene un vasto campo de trabajo: los procesos de
enmarcado interno (entre movimientos y sus bases de apoyo, de reclutamiento,
participantes activos y cuadros dirigentes o referentes) y de enmarcado externo
con sus correspondientes procesos de lucha y contraenmarcado (entre movimientos
y audiencias, grupos antagonistas, medios de comunicación, gobiernos y
políticos, etc.).
Los procesos de enmarcado y
contraenmarcado tienen por referentes empíricos los discursos y enunciaciones
de los movimientos y el de otros agentes y prácticas significantes en torno a
ellos. En este sentido, la metodología general de la investigación se basa en
el relevamiento, registro y análisis crítico del discurso público (Faireclough,
1992) de los movimientos, medios y otros agentes de significación involucrados,
utilizando las herramientas y el instrumental técnico asociado a la teoría de
los marcos interpretativos, que se desarrolla en el punto siguiente.
El universo empírico con que trabaja la teoría del enmarcado viene
definido como el conjunto de producción simbólica de los movimientos plasmado
en discursos públicos, consignas y material de difusión, publicaciones,
intervenciones en los medios de comunicación, prácticas educativas, formativas
y expresivas por las cuales se operan los procesos de alineamiento de marcos
interpretativos internos y externos en torno a estos significantes-claves, y
las disputas con otros agentes enmarcadores (medios de comunicación, gobierno,
actores políticos).
Los enmarcados dentro de los movimientos se
relevan a partir del registro documental, de observación y entrevistas sobre todo
el material de difusión escrita, oral, visual, sea por medios convencionales o
no convencionales, redes sociales, pancartas, cartelería, slogans o consignas,
cánticos, etc. Los documentos, declaraciones públicas, solicitadas,
declaraciones de líderes o referentes, y todo otro mensaje destinado a la arena
pública.
El marco de variables de análisis para los
procesos de enmarcado es el siguiente.
Para los procesos enmarcadores de atribución de
sentidos, se procurará establecer cuáles son los marcos puestos en juego de
acuerdo a la clasificación canónica: -“marcos diagnósticos”, mediante los
cuales se atribuyen causalidades, responsabilidades y se realizan imputaciones
y explicaciones acerca de la situación que lleva al reclamo; - “marcos de
pronóstico” que señalan las consecuencias futuras del statu quo y el acierto de las soluciones de cambio propuestas; y
los “marcos de motivación” que buscan alentar el compromiso, la participación, el apoyo y el
consenso acerca de los reclamos y las acciones del movimiento, mostrando que es
posible vencer a los oponentes y lograr los cambios por los que luchan.
Para el análisis de las estrategias de los
movimientos que buscan penetrar en las agendas y puntos de vista de
participantes, bases potenciales de apoyo y públicos más vastos, gobiernos y
antagonistas, se proponen las variables asociadas al proceso de “alineamiento
de marcos interpretativos”, que responden
al grado de tensión o distancia entre los marcos que propone el movimiento y
los marcos vigentes entre los destinatarios:
-conexión o puente, cuando la distancia es mínima y los reclamos están
enmarcados en sentidos ampliamente
compartidos por los destinatarios y solo se necesitan agilizar canales de
difusión y visibilización; -amplificación, cuando es necesario modificar las
prioridades o darle más importancia a determinados elementos del marco
establecido entre los destinatarios, alterando de manera parcial los esquemas
de valoración y percepción de los mismos; -extensión, cuando el enmarcado del
movimiento comienza a incorporar puntos de vista o marcos de los propios
destinatarios aunque no sean importantes o no tengan mucha relación con los
reclamos o propuestas sostenidas por el movimiento; y -transformación, cuando
los marcos propuestos son radicalmente opuestos a los sostenidos por los
destinatarios y obliga a un verdadero proceso de mutación simbólica,
desnaturalización y deslegitimación de situaciones consideradas positivamente
hasta ese momento. En la literatura especializada este tipo de transformación de enmarcados interpretativos se conoce como “liberación cognitiva” o “cognición caliente” (McAdam, McCarthy y Zald, 1999).
Finalmente las
variables que permiten analizar el efecto de los procesos de alineamiento de
marcos que se conoce como “resonancia”. Un
enmarcado interpretativo puesto en circulación por los movimientos se convierte
en resonante cuando moviliza consenso y/o cuando obliga a los oponentes a dar
nuevas respuestas enmarcadoras para neutralizarlos. En este sentido, las
variables analíticas con las que se analiza la resonancia y la receptividad de
los enmarcados propuestos por los movimientos son: -la conmensurabilidad con la
experiencia cotidiana o inmediata de los destinatarios; -la fiabilidad empírica
y argumental que alcanzan ante los destinatarios; y -la fidelidad narrativa a
marcas identitarias o tradiciones presentes en la cultura de la época. Los
guiños a los fondos culturales y a las representaciones sociales más
profundamente arraigadas son dimensiones importantes a indagar.
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