lunes, 14 de noviembre de 2016

Texto de apoyo y TP Unidad IV.

Las teorías que prescinden o reducen el valor explicativo del concepto de clase social son dominantes en el pensamiento social contemporáneo.  Vamos a hacer un somero repaso de los principales objetores del concepto de clase y su relación con los procesos de movilización social.

El primer gran teórico en afirmar que “el marxismo carece de una teoría de la acción” y que la sociología del conflicto derivada del marxismo tiene una marcada deficiencia para entender la movilización social (MS) es Alain Touraine, uno de los más tempranos desarrolladores (principios de los 70) de la teoría de la sociedad posindustrial (hoy convertida en el sentido común como sociedad del conocimiento y los servicios, etc.).  En mi libro van a ver que esta objeción de Touraine al marxismo es injusta y prescinde de la rica tradición de pensamiento atado a la acción cuyos principales exponentes son Lenin, Mao, Stalin, Luxemburg, Gramsci, Labriola y Korsch, por nombrar solo algunos. Es el marxismo académico y el estructuralismo los que quizás más evidentemente encajan con las críticas de Touraine.  Touraine es el primero en teorizar la especificidad de la categoría “movimiento social”: a diferencia de las luchas por decisiones tìpicamente protagonizadas por partidos y sindicatos, los MS pugnan por “cambiar la orientación cultural”  y la “historicidad”. No se preocupan tanto de recursos y poder de los que dependen las decisiones, sino de los procesos de subjetivación y de los valores y orientaciones culturales y por tanto se dirigen a la autonomía y la identidad al cuestionar prácticas y normas del statu quo.

En el esquema de Touraine, mientras la categoría clase alude a “posición”, MS alude a “acción” y “reflexión”.  La “nueva sociedad” abre un espacio a los conflictos el el control de la historicidad y la subjetividad sobre la base de 4 fenómenos: 1) el conflicto se generaliza y no deja ámbitos que se sustraigan a él (la subjetividad y la cultura se dirimen en todo: ni la ciencia, no la técnica, ni la vida privada. “Todo lo personal es político” era el slogan feminista). 2) Los protagonistas no se articulan por intereses sino por identidades y luchan por autonomía, identidad y libertad. 3) Los que entran en conflicto son los que no encajan en el gran orden integrado de las corporaciones económicas y poder tecnocrático estatal. 4) La crítica al orden no proviene de las clases ni apunta a un centro de lo social, un núcleo decisivo, sino es un crítica difuminada que corroe todos los ámbitos de la vida social.

Aunque estas ideas fueron forjadas al calor de la declinación de las izquierdas tradicionales y el socialismo y el sindicalismo en Europa, sin dudas todavía hoy suscitan controversias.

Otros objetores más recientes como Furbank  trabajan con la idea de que no hay “objetividad” posible en el concepto de clase. El análisis histórico muestra que el uso que hacen los actores sociales de los modos de enclasar, desclasar o reenclasar, son siempre interesados y pragmáticos. La gente clasifica a otros según su conveniencia y no según verdades o elementos objetivos. Por eso hoy un obrero que gana bien puede considerarse de clase media y querer conocer Miami por poner un ejemplo banal o un gerente de una multinacional puede presentarse como un esforzado empleado capaz y el dueño de una gran empresa puede pasar como un talento ejemplo de perseverancia comparable a cualquier persona que “empiece desde abajo”. Incluso como en el caso de Macri o Trump se pueden presentar como esforzados defensores de los imperios económicos que heredaron y hasta honestamente preocupados por el destino de sus pueblos. Es interesante observar que la autoatribución de clases superiores no los deslegitiman sino los colocan en el lugar del “desinterés” y la “filantropía”: trabajan por los otros porque no necesitaron trabajar para sí mismos. En los focus groups de sondeos electorales surge con fuerza un razonamiento que no por sorprendente es menos difundido: “con qué necesidad va a meterse en este quilombo si ya está hecho, por lo menos se que no viene a currar como los demás”. Por supuesto esta idea típica de clases medias ansiosas por sacarse de encima el intervencionismo estatal puede ser reemplazada por otras en otras circunstancias (el niño rico, el vago, el hijo inútil de Franco, el que hizo la plata currando con la patria contratista, etc.). Es decir, la atribución de clase funciona siempre en un régimen discursivo que no tiene en cuenta ninguna objetividad de base y siempre está presta a acomodarse a la propia conveniencia. Para ver una crítica a este punto de vista “pragmático” de clase ver mi texto en pags. 122-125.

Otros como Pakulski plantean dos grandes evoluciones de la sociedad del capitalismo avanzado: multiplicación de las fuentes de diferencias (etnia, sexo, edad, cultura, religión, educación, etc.) y mayor nivel de movilidad o menos barreras o límites entre grupos sociales. Así, se desdibuja la sociedad de clases y los grupos importantes desde el punto de vista explicativo pueden cada vez más no ser clases.

Finalmente vemos las teorías posmarxistas y posestrcuturalistas como la de Laclau: la clase objetiva no determina nada en la vida social. La “negatividad” social nunca es una fuerza estructural que anida en un nivel de la objetividad social, sino que es una construcción de sentido.  El salario no significa directamente “explotación” si no es como una construcción dadora de sentido tal como "la injusticia, el robo, el abuso, etc."  Ni siquiera el “hambre” tiene valor social objetivo ya que puede ser significada como “escasez natural”  “maldición de los dioses”, “castigo divino”, etc. y no acarrear consecuencia histórica alguna. Es decir, la lucha de clases es también un régimen de discurso del antagonismo (negación identitaria) junto a otros (raza, sexo, etc.).  Los extraordinarios aportes de Laclau sobre los que Uds. tienen que reparar son básicamente la lógica de la equivalencia y la lógica de la diferencia. Por la primera, el antagonismo frente al poder que excluye múltiples grupos, articulan el pueblo haciendo posible la acción contestaría. Por la segunda, el poder intenta brindar respuestas diferenciales para disgregar e impedir la constitución del pueblo. Todo proceso de movilización incluye ambas lógicas. El valor de Laclau es que los procesos de movilización siempre están asociados a la constitución de lo popular, del pueblo, de la plebs, lo plebeyo, y su negación por la elite, la oligarquía, el antipueblo, etc.  Estos procesos son siempre discursivos y operan por condensación de significantes vacíos. La sensibilidad de Laclau a estas retóricas que son la sustancia misma constitutiva del antagonismo hace que su contribución conceptual sea muy productiva. En todos los movimientos o casos de movilización que Uds. van a tomar es necesario prestar atención a los procedimientos de negación identitaria y antagonismo,  las lógicas equivalenciales, y la articulación con lo popular.

TRABAJO PRACTICO
Elija una consigna

1) Según su lectura de Touraine, tomando en cuenta los procesos de movilización social en nuestro país de las últimas décadas, se puede hablar de “pugnas por la historicidad y la subjetividad”. ¿Cómo caracterizar las luchas por la orientación cultural? ¿Las luchas sociales siguen siendo predominantemente clasistas?

2) Tomando el texto de Laclau: proponga ejemplos contemporáneos en nuestro país de constitución retórica del antagonsimo y la negación identitaria bajo la lógica de la equivalencia.

domingo, 2 de octubre de 2016

TP 6 Textos de Offe, Tarrow, McAdama,McCarthy y Zald, Amparan

ELIJA UNA CONSIGNA POR BLOQUE

TEXTO OFFE: Elija una de estas consignas. 1) Si uno intentara trazar un paralelo entre el Estado de Bienestar Keynesiano (EBK) y el peronismo en la Argentina ¿resultan aplicables los análisis de Offe respecto de la “desmercantilización del interés de clase” y la “progresiva ciudadanización” de la clase obrera?
2) ¿Coincide el marco valorativo de los NMS con los nuestros? escasez-interés-distribución VS identidad-alienación-autonomía.
3) Enumere los tipos de logros que analiza Offe (actitudinales, institucionales, etc.) e intente ejemplificar con logros de Piqueteros, Fabricas Recuperadas y Asambleas.
4) Offe detalla dos tipos de respuestas estratégicas del Estado a los Movimientos: vaciamiento y cooptación. Analice según esto el caso argentino.


AMPARAN
Elija una.
a) Busque un ejemplo por cada uno de estos procesos de alineamiento de marcos: puente, ampliación, extensión y transformación.
b) Seleccione un Mov. Social y piense qué marcos de diagnóstico, pronóstico, y motivación construyeron.
c) La eficacia de los marcos, su resonancia política y cultural, depende de tres cosas: credibilidad empírica, conmensurabilidad con la experiencia de los convocados y fidelidad narrativa o cultural. Seleccione un caso de mov. Social contemporáneo exitoso y caracterice cómo han logrado cada una de estas tres cosas.

d) En su tema de monografía cómo podrían analizarse los discursos, slógans y consignas de los movimientos desde el punto de vista de la teoría de los marcos.


McADAM, McCarthy y Zald



Lea atentamente el extracto del libro de EDWARD P. THOMPSON : TRADICIÓN, REVUELTA Y CONCIENCIA DE CLASE. Cap:  EL DELITO DE ANONIMATO. 
Responda analizando el texto propuesto  desde  “La teoría de movilización de recursos y ”la teoría del enmarcado interpretativo”. (Mac Adam, Mc Carthy y Zald).
1-               Cómo aplicaría Ud. las tres dimensiones (oportunidades políticas, estructuras de movilización y procesos enmarcadores), para analizar el conflicto que presenta el texto de Thompson.
2-               Tal cómo entendía Tarrow el papel de “la violencia y la disrupción”, explique cómo funcionan las mismas en el relato que Thompson describe.

EDWARD P. THOMPSON. TRADICIÓN, REVUELTA Y CONCIENCIA DE CLASE.
Cap. EL DELITO DE ANONIMATO.

“Te diré mi nombre, pero no me lo permite mi simpleza.”
Minero de carbón de Newcastle (1765)

Todavía nos hemos aproximado muy poco a los autores de cartas de protesta social y rebelión del siglo XVIII. Pero cuando aparece un rastro, cosa ya muy rara, no parece ser el de un perturbado; es simplemente el de un miembro de una comunidad trabajadora que padecía de agravios comunes [...] EI 16 de julio de 1795, un caballero de Uley, Gloucestershire, encontró la siguiente nota en su jardín:
“Acuérdate de los pobres en desgracia,  por culpa de los precios altos de tus provisiones, si no las consecuencias serán fatales para muchos en todas las parroquias de alrededor. Cómo crees que puede un hombre mantener a Ia familia con eI cuarto de harina a un cheIín?  Y aquí hay un hombre de esta parroquia que dice que los pobres no estuvieron mejor nunca como están ahora. Un golpe fatal le caiga a él y a su casa y toda su propiedad,  ya somos 500 conjurados a ser leales hasta eI fin y tenemos 510.000 balas de cañón preparadas y podemos tener pólvora con decirlo,  y todo lo que hace falta para el propósito de que no haya Rey,  sino Constitución;  abajo,  abajo,  abajo,  oh vosotros fatales copetes y sombreros altivos que siempre seréis tumbados por nosotros!!!!.”
Otro cabaIlero recibió una nota similar el mismo día y otra nota más se encontró en otra casa pocos días después, los tres caballeros se entrevistaron con el magistrado y acordaron mantener las cartas en secreto mientras se llevaban a cabo pesquisas. EI reverendo Baker entendía el juego de amenazas y contraamenazas perfectamente bien. Vivía en un distrito en eI cual más de una casa de pañeros había sido totalmente quemada, y su propia casa tenía una campana de alarma que, en dias tranquilos, podia ser oída por 6.000 personas. AI lIegar a este punto se distribuyeron en Uley alimentos subvencionados entre los pobres. Pero el descontento corresponsal no estaba satisfecho aún y poco tiempo después dejó otro comunicado cerca del taller donde «distribuimos las provisiones». En él se alegaba que el pan subvencionado de los señores a 1 chelín las 5 1/2 libras, no podía compararse con el pan que proporcionaba un panadero de la parroquia a 13 peniques las 6 libras de pan «blanco como la nieve». Tampoco quedaba muy bien parado si se comparaba con Cambridge, donde los pobres reciben un busbel de trigo por 10 chelines. Los señores hicieron caso omiso de este ejemplo de ingratitud y continuaron como antes, terminando su subvención eI 3 de septiembre: «teníamos grandes motivos para imaginar que todos estaban contentos con lo que se había hecho hasta el quince de septiembre en que se encontró la siguiente nota ... »

“La miseria de la gente industriosa por la carestía de las provisiones está pidiendo una junta inmediata, por tanto, se desea una reunión eI próximo Lunes por la mañana 21 a las nueve de la mañana en “Hampton Coman” para deliberar qué pasos tomar para una alteración inmediata. Sed tan amables de darlo a conocer a más. Con ello no os retraséis o si no moriremos todos de hambre inmediatamente.”
Si la composición anónima deI ser oscuro no iba acompañada de actos de incendio premeditado, disparos o revuelta, entonces hasta una fecha tan tardía como 1795 el gobierno estaba dispuesto a dejarlas pasar. En 1800, cuando se hizo manifiesta la existencia de una cultura popular, painita y subterránea, el mismo Portland cambió de posición. 

Lea atentamente el extracto del libro de EDWARD P. THOMPSON : TRADICIÓN, REVUELTA Y CONCIENCIA DE CLASE. Cap:  EL DELITO DE ANONIMATO. 
Responda analizando el texto propuesto  desde  “La teoría de movilización de recursos y ”la teoría del enmarcado interpretativo”. (Mac Adam, Mc Carthy y Zald).
1-               Cómo aplicaría Ud. las tres dimensiones (oportunidades políticas, estructuras de movilización y procesos enmarcadores), para analizar el conflicto que presenta el texto de Thompson.
2-               Tal cómo entendía Tarrow el papel de “la violencia y la disrupción”, explique cómo funcionan las mismas en el relato que Thompson describe.

 

martes, 20 de septiembre de 2016

Texto de apoyo Unidad 3. parte B

TEXTO DE APOYO TEXTOS DE OFFE, TARROW, MacADAM Y AMPARAN

Todos estos textos  contribuciones  influyentes para el estudio de los movimientos sociales en los países de capitalismo avanzado y brindan las herramientas más básicas para comprender los procesos de movilización. Ergo, todos suministran elementos para ser aprovechados en las monografías finales.
En el caso de Offe tratando de explicar la especificidad de los “nuevos movimientos sociales” (NMS: feminismo, ecologismo, pacifismo, contracultura) de cara a la crisis del estado de bienestar keynesiano (EBK) y al sistema político basado en el dispositivo electoral y los partidos políticos electoralistas. Offe es el primero en conceptualizar de modo categórico procesos como la “mercantilización de la política” entendida como conquista del voto, y sus relaciones con la “politización de la economía” exigida por la colusión entre el EBK y los grandes monopolios privados. De manera diagonal los NMS buscan meter una cuña entre ambos procesos en tanto “politización de la sociedad civil” que se hace a expensas del estado y los partidos políticos y se opone a las consecuencias de la mercantilización y del imperio de los monopolios. Así los NMS introducen una ruptura respecto de un principio fundamental de la política democrática desde la Rev. Francesa: la separación de lo público y lo privado. La politización de la vida privada es un leit motive de todos estos movimientos. “Lo personal es político” proclamaban las feministas. Las formas de vivir, sentir, etc. son objeto de las acciones y discursos de los NMS que no se preocupan de los conflictos de primer orden relativos a la distribución, la seguridad, el crecimiento, sino de los conflictos de 2do. Orden que los hacen posibles: contaminación, carrera armamentista, alienación, consumismo que transfieren los costos a la población civil. Otro punto importante señalado por Offe es el de los resultados o rendimientos (exitos substancia, procesal o político) de este tipo de lucha no convencional que ensayan los movimientos y los mecanismos de neutralización que se ensayan desde el poder político (vaciamiento y cooptación).
El texto de McAdam, McCarthy y Zald resume los tres conceptos centrales de cualquier análisis de movimientos sociales: estructuras de movilización, oportunidades políticas y procesos enmarcadores. Qué tipo de recursos y plataformas sociales son el soporte inicial de la movilización, qué coyunturas o eventos políticos o de otro tipo aprovechan para maximizar sus  chances y qué significados y cómo intentan insertarlos en el juego social y político para movilizar el consenso y lograr las transformaciones. Los conceptos de superación del "error inicial de atribución" y de "ventanas de oportunidad" son muy importantes.
"El poder en movimiento" es un texto clásico de la sociología contemporánea de los movimientos sociales. Muy influído por los trabajos históricos de Tilly, Tarrow intenta una sistematización del enfoque de la movilización de recursos. Comienza rescatando los aportes del marxismo: Marx por lo insoslayable del conflicto estructural; Lenin por el papel de la organización y su combate a las concepciones espontaneístas; y Gramsci por la necesidad de un marco de significados y sentidos que aglutinen, permitan pesuadir audiencias y sumarlas a la lucha. Según el planteo de Tarrow los movimientos sociales son formaciones colectivas no convencionales que pretenden llevar adelante luchas mediante la movilización de recursos externos preexistentes y mediante la movilización del consenso de sectores amplios de la población hacia determinadas demandas de transformación.
Este patrón de movilización social y cognitivo da lugar a lo que se llama repertorio modular de la acción colectiva en la modernidad (petición pública, general, indirecta, interpelando sectores sociales o estados y no personas, boicots, petitorios, mitines, barricadas) que se diferencia claramente del repertorio convencional premoderno (motines de granos, la petición privada, revueltas campesinas, religiosas, etc.).
Uno de los aportes más importantes es el Cap. 6 sobre los elementos analíticos de la acción colectiva desafiante. Estos se pueden ordenar por pares que entran en relaciones contradictorias entre sí lo que le da al análisis un interesante dinamismo.
El primer elemento es el desafío: toda acción no convencional de carácter contencioso tiene la pretensión de desafiar a poderes superiores. Estas acciones ponen en cuestión de maneras más o menos indirectas dicho poder.
Para inquietar al poder se usan dosis no de violencia directa sino de amenaza o insinuación de violencia que podría generalizarse. Este tipo de violencia gestual es un arte de manejo difícil que busca no dejar pretextos para la represión y que busca sobre todo preservar la llegada del mensaje de los movilizados a otros sectores sociales más amplios.
Pero para ello deben arriesgar otro elemento importante de los movimientos: la solidaridad. Si los desafíos son muy manifiestos, los públicos que deben ser conquistados (“movilizar el consenso”) para fortalecer la lucha pueden retraerse o colocarse en contra de los movilizados. Sin solidaridades masivas los movimientos tienden a ser derrotados. La meta fundamental  de los movimientos sociales es conseguir la movilización del consenso. Para ello la administración homoeopática de la violencia y los gestos de amenaza y generalización en la movilización, debe producir un efecto fundamental para el éxito: la incertidumbre. Las formas esquivas, indirectas de administración del desafío y la violencia constituyen “formas disruptivas” mediante las cuales las elites quedan maniatadas: todo lo que hagan es peor para ellas; si reprimen es peor y si negocian también es peor. Los efectos disruptivos son perseguidos a través de unas tácticas de innovación en los repertorios, se toma un repertorio ya lo suficientemente aceptado como para que no sea aislable y reprimible y se le hacen modificaciones de las que se espera aumente su potencial desafiante y surjan los "efectos de incertidumbre".  Todo movimiento social debe enfrentar los dilemas de la acción colectiva: si quiere generar incertidumbre, amenazar con ampliar apoyos, con radicalizar sus capacidades de perturbación del orden público, suscitar amplia solidaridad y aislar a los oponentes, extender en el tiempo y el espacio la confrontación, etc. debe sacrificar en medidas exactas el recurso a los repertorios convencionales de lucha, evitar elevar los niveles de desafío que pongan en riesgo los niveles de solidaridad y cohesión alcanzados, innovar e introducir elementos disruptivos sin generar deserciones ni desconfianza, etc. Mahatma Gandhi y Martin Luther King han sido los maestros precursores de este tipo de lucha que tiñe hoy día al conjunto de los movimientos sociales. Otro autor, Cohen, ha denominado “principio del radicalismo autolimitante” a este tipo de posturas estratégicas que incluso pueden verse también en las luchas del zapatismo mexicano.
La incerteza acerca si el apoyo que la sociedad brinda al movimiento es alta o baja, de si las elites son capaces o no de reprimir y si reprimen la violencia y la movilización serán mayores, y si no reprimen y negocian el movimiento crecerá, etc. es el alimento político que hace crecer los movimientos. Esto es importante, porque ningún movimiento social busca una victoria mediante un acontecimiento decisivo de rendición de sus oponentes, sino una lucha de desgaste donde el éxito en alcanzar las reivindicaciones “cae de maduro” en algún momento por la movilización del consenso.
Otro patrón específico de la dinámica de lucha mediante la acción colectiva disruptiva es evitar la polarización del conflicto y el aislamiento. Un conflicto muy agudo que no permita movilizar consensos más amplios tiende a hacer valer los mayores recursos de poder de los dominantes. Si se pierde la potencial solidaridad de conjuntos sociales amplios con los movilizados, estos llevarán las de perder. La radicalización y la violencia suelen conllevar estos riesgos: aislamiento  y predecibilidad que impide alcanzar el efecto de incertidumbre.
Finalmente, es necesario entender esta dinámica para caracterizar los ciclos de protesta: los movimientos suelen activarse y desactivarse cíclicamente y masivamente. El fenómeno de superposición de movilización/desmovilización de grupos que no tienen mucho que ver entre sí (ciclo ascendente/ descendente) obedece a que las movilizaciones de unos grupos pueden generar oportunidades favorables para otros grupos. La multiplicidad de movilizaciones tiene un típico efecto de incertidumbre. Pero al mismo tiempo que las movilizaciones se multiplican y repiten, agotando su arsenal innovador, se van convencionalizando y con ello va reduciéndose su potencial disruptivo, por lo que sus efectos son decrecientes. Cuando ello ocurre en algún momento comienza a desincentivarse la solidaridad o la capacidad de movilizar y el ciclo se revierte. En definitiva como en tantas otras cosas también el éxito de los movimientos que lleva a convencionalizar el repertorio de acción y generalizar la solidaridad, explica a la postre su ocaso.
Por último, pero no menos importante, el texto de Amparán ofrece una versión sucinta de uno de los desarrollos más sofisticados de la teoría de la acción colectiva como “movilización del consenso”: la teoría de los marcos interpretativos.
El Marco es el conjunto de creencias y significados orientados a la acción y alude al papel de elementos culturales e ideológicos en los fenómenos de transformación de la acción colectiva a movimiento social. Es decir, a qué elementos de los sistemas cognitivos y culturales apelan los movilizados para conquistar el consenso de audiencias y públicos masivos y movilizarlo. El análisis de procesos de enmarcado entonces apunta a la lucha en torno a la definición de problemas, soluciones y acciones estratégicas que proponen los movimientos con el cual buscan “persuadir” o moldear las formas de percepción social sobre determinados asuntos.
Las funciones de los enmarcados que proponen los MS son: a) puntualizan, señalan, ordenan, captan, descifran; b) atribuyen, imputan, acentúan, direccionan, conciben salidas o metas; c) articulan, unifican acciones y experiencias. Es decir condensan y simplifican “el mundo que está ahí”.
Los movilizados pugnan por el “Alineamiento de Marcos” con los grupos, o audiencias que les interesan conquistar. El alineamiento son los esfuerzos de acercar, sintonizar o poner en correspondencia y congruencia ideas, valores, creencias, intereses, definiciones de situación de los MS y sus impulsores con los de un grupo o conjunto de individuos “potenciales” militantes, simpatizantes o apoyos.
Hay 4 procesos de alineamiento de acuerdo a la distancia inicial entre los marcos de los movilizados y los marcos de los destinatarios.
a)      Puente: enlaces o conexiones entre dos marcos altamente congruentes pero hasta ese momento separados. Apela a un inmediato compartir de injusticias o agravios. Sensibilización y reacción inmediata que permite métodos de difusión masivos y con elevado anonimato: redes, correo, firmas, listas. Ej.: una catástrofe ecológica en un barrio obrero permite linkear demandas sociales con ambientales. Una serie de ataques sexuales puede unir marcos de género con marcos de seguridad. El pacifismo antinuclear de la década del 60 y 70 fue incorporando temas ambientales, etc.
b)      Amplificación: resaltar o sobrecargar importancia de valores o creencias ya instaladas. Alterar jerarquías o prioridades de públicos destinatarios: - de valores (olvidados, o reprimidos), persiguiendo la concientización; - de creencias claves interpeladas mediante slogans: de gravedad, de causalidad, de estereotipos de adversarios, de posibilidad de cambio, de necesidad y conveniencia de la movilización de protesta. Persiguen “optimismo” y “esquematización” o “sencillez” de comprensión. Ej.: la preponderancia del tema de violaciones a los DDHH en la transición democrática, luego del Nunca Más. Los movimientos de DDHH buscaron amplificar sobre la base de valores preexistentes y de la dramatización del reclamo, para que la agenda de la transición los tuviera en cuenta y no prosperara la impunidad.
c)      Extensión: cuando hay desacople o distancia entre los movimientos y los públicos destinatarios, nuevos públicos a los que se quiere sumar, etc. se apela a ideas, intereses, motivos secundarios para el movimiento pero importantes para los potenciales adherentes. Introduce temas “gancho”. Luego de la conquista de los derechos civiles, M. L. King intentó incorporar demandas económicas y sociales de igualdad salarial y acceso a la vivienda.
d)     Transformación: cambio o resignificación, innovación cognitiva, relectura y reinterpretación de la realidad. Sobre todo superar el paso de “lo aceptado como normal” al “rechazo por injusticia”. Atribuciones causales, culpables, enemigos. Los significados que intenta trasmitir el Movimiento están alejados de los que sostienen los destinatarios, esto implica que las operaciones simbólicas son complejas y buscan mutar los sistemas de creencias sociales. Generalmente es sostenido por los iniciadores del movimiento y por minorías activas. Ej. el movimiento por la igualdad racial en EEUU en la década del 50 intentó trastocar creencias muy arraigadas, lo mismo ocurrió con el movimiento abolicionista (antiesclavista) en sus inicios, el movimiento obrero, incluso nuestras Madres de Plaza de Mayo hasta el Nunca Más.
Todas estas operaciones de alineamiento se hacen en torno a tres tipos de contenidos de los marcos.
a)Diagnóstico: define problema, injusticia, agravio;
b) Pronóstico: anticipa consecuencias favorables de la intervención;
c) Motivación: alicientes, esperanzas y satisfacciones, aliento a la acción, la protesta, la organización y la lucha.  Este último es muy importante y parte del principio de la insuficiencia de la justificación intelectual como única motivación para la acción, que incluso puede entorpecer si se aleja de los esquemas cognitivos del público.
A su vez, la eficacia de los Marcos se mide por la “resonancia” que alude a la receptividad y apropiación de los destinatarios. Depende de tres factores.
a) Credibilidad empírica (evidencia y argumentación accesible);
b) Conmensurabilidad de la experiencia (depende a su vez del grado de afectación o lejanía con los problemas definidos);
c) Fidelidad narrativa a una herencia cultural compartida. En este punto se ve la importancia gramsciana del sentido común, tradiciones, folclore, creencias y sentir populares.

En mi texto (Artículo Gómez Enmarcamientos clasistas de la protesta) Uds. pueden ver un repaso histórico de las formas de enmarcar la protesta social desde la década del ’90 hasta el conflicto con el campo. Aquí lo que se ve es el contrapunto entre los enmarcamientos propuestos por los medios de comunicación y los que van ensayando los movimientos de bases populares. “Estallidos sociales”/”puebladas”; “piqueteros”/”desocupados”; “clientelismo”/”organización”; e incluso “piqueteros”/”cartoneros”, etc. van desfilando en una dialectica que muchas veces hace concesiones simbólicas y préstamos: el caso de los piqueteros es típico ya que es una identidad atribuida por los medios de comunicación que es retomada e intenta ser resignificada por los medios. Es importante el eje fundamental de todos los enmarcamientos que procuran establecer los medios masivos: la privación de agencia de las clases populares, especialmente de capacidad de agencia política. Las clases populares son investidas de legitimidad en tanto sujetos de necesidad, y en algunos casos de derecho, pero nunca como sujetos de voluntad política. Siempre tienen que aparecer como manipulados, engañados, sojuzgados, cautivos, etc. Siempre tiene que crearse el espacio simbólico para que alguien los ilustre, los libere, los redima, etc.