martes, 27 de noviembre de 2012

LINKS A MATERIAL SOBRE MOVILIZACIÓN CLASES MEDIAS


 Acá van algunos trabajos míos para los que les interesa el tema 8N, movilización clases medias, etc.


Gómez, Marcelo (2008): -“La soja de la discordia. Los sentidos y estrategias en la movilización de la pequeño burguesía.” en Revista  Lavboratorio/n line. www.lavboratorio/fsoc.uba.ar   Nº22, pp.22-35


Gómez, Marcelo (2008) “Una caracterización de la predisposición a la acción colectiva y la participación pos 2001 en la Argentina. Resultados de una encuesta.” en CD Rom Los movimientos sociales en América Latina. Pasado, presente y perspectivas. vol. 1 pp.640-655


 
Gomez, M. (2009): “Los medios de comunicación y los enmarcamientos clasistas de la protesta social. El caso argentino” en Revista Comunicación y Ciudadanía, Nº2/Julio 2009, Colombia, pp. 18-41.

Gómez Comunicación y Ciudadanía

lunes, 15 de octubre de 2012

Los textos de Offe y  Tarrow son dos de las contribuciones más influyentes para el estudio de los movimientos sociales en los países de capitalismo avanzado. En el caso de Offe tratando de explicar la especificidad de los “nuevos movimientos sociales” (NMS: feminismo, ecologismo, pacifismo, contraculturales) de cara a la crisis del estado de bienestar keynesiano (EBK) y al sistema político basado en el dispositivo electoral y los partidos políticos electoralistas. Offe es el primero en conceptualizar de modo categórico procesos como la “mercantilización de la política” entendida como conquista del voto, y sus relaciones con la “politización de la economía” exigida por la colusión entre el EBK y los grandes monopolios privados. De manera diagonal los NMS buscan meter una cuña entre ambos procesos en tanto “politización de la sociedad civil” que se hace a expensas del estado y los partidos políticos y se opone a las consecuencias de la mercantilización y del imperio de los monopolios. 

Así los NMS introducen una ruptura respecto de un principio fundamental de la política democrática desde la Rev. Francesa: la separación de lo público y lo privado. La politización de la vida privada es un leit motive de todos estos movimientos. “Lo personal es político” proclamaban las feministas. Las formas de vivir, sentir, etc. son objeto de las acciones y discursos de los NMS que no se preocupan de los conflictos de primer orden relativos a la distribución, la seguridad, el crecimiento, sino de los conflictos de 2do. orden que los hacen posibles: contaminación, carrera armamentista, alienación, consumismo que transfieren los costos a la población civil. Otro punto importante señalado por Offe es el de los resultados o rendimientos (exitos substancia, procesal o político) de este tipo de lucha no convencional que ensayan los movimientos y los mecanismos de neutralización que se ensayan desde el poder político (vaciamiento y cooptación).

"El poder en movimiento" es un texto clásico de la sociología contemporánea de los movimientos sociales. Muy influído por los trabajos históricos de Tilly, Tarrow intenta una sistematización del enfoque de la movilización de recursos. Comienza rescatando los aportes del marxismo: Marx por lo insoslayable del conflicto estructural; Lenin por el papel de la organización y su combate a las concepciones espontaneístas; y Gramsci por la necesidad de un marco de significados y sentidos que aglutinen, permitan pesuadir audiencias y sumarlas a la lucha. Según el planteo de Tarrow los movimientos sociales son formaciones colectivas no convencionales que pretenden llevar adelante luchas mediante la movilización de recursos externos preexistentes y mediante la movilización del consenso de sectores amplios de la población hacia determinadas demandas de transformación.
Este patrón de movilización social y cognitivo da lugar a lo que se llama repertorio modular "moderno" de la acción colectiva (petición pública, general, indirecta, interpelando sectores sociales o estados y no personas, boicots, petitorios, mitines, barricadas) que se diferencia claramente del repertorio convencional "tradicional" heredado del medioevo (motines de granos, la petición privada, revueltas campesinas, religiosas, etc.).

Uno de los aportes más importantes es el Cap. 6 sobre los elementos analíticos de la acción colectiva desafiante. Estos se pueden ordenar por pares que entran en relaciones contradictorias entre sí lo que le da al análisis un interesante dinamismo.

El primer elemento es el desafío: toda acción no convencional de carácter contencioso tiene la pretensión de desafiar a los poderes superiores. Estas acciones ponen en cuestión de maneras más o menos indirectas dicho poder.

Para inquietar al poder se usan dósis no de violencia directa sino de amenaza o insinuación de violencia que podría generalizarse. Este tipo de violencia gestual es un arte de manejo dificil que busca no dejar pretextos para la represión y que busca sobre todo preservar la llegada del mensaje de los movilizados a otros sectores sociales más amplios.

Pero para ello deben arriesgar otro elemento importante de los movimientos: la solidaridad. Si los desafíos son muy manifiestos, los públicos que deben ser conquistados (“movilizar el consenso”) para fortalecer la lucha pueden retraerse o colocarse en contra de los movilizados. Sin solidaridades masivas los movimientos tienden a ser derrotados. El leit motive de los movimientos sociales es conseguir la movilización del consenso. Para ello la administración homoeopática de la violencia y los gestos de amenaza y generalización en la movilización, debe producir un efecto fundamental para el éxito: la incertidumbre. Las formas esquivas, indirectas de administración del desafío y la violencia constituyen “formas disruptivas” mediante las cuales las elites quedan maniatadas: todo lo que hagan es peor; si reprimen es peor y si negocian también es peor. Los efectos disruptivos son perseguidos a través de unas tácticas de innovación en los repertorios, se toma un repertorio ya lo suficientemente aceptado como para que no sea aislable y reprimible y se le hacen modificaciones de las que se espera aumente su potencial desafiante y surjan los efectos de incertidumbre.

La incerteza acerca de si el apoyo que la sociedad brinda al movimiento es alta o baja, de si las elites son capaces o no de reprimir y si reprimen la violencia y la movilización serán mayores, y si no reprimen y negocian el movimiento crecerá, etc. es el alimento político que hace crecer los movimientos. Esto es importante, porque ningún movimiento social busca una victoria mediante un acontecimiento decisivo de rendición de sus oponentes, sino una lucha de desgaste donde el éxito en alcanzar las reivindicaciones “cae de maduro” en algún momento por la movilización del consenso.

Otro patrón específico de la dinámica de lucha mediante la acción colectiva disruptiva es evitar la polarización del conflicto y el aislamiento. Un conflicto muy agudo que no permita movilizar consensos más amplios tiende a hacer valer los mayores recursos de poder de los dominantes. Si se pierde la potencial solidaridad de conjuntos sociales amplios con los movilizados, estos llevarán las de perder.

Finalmente, es necesario entender esta dinámica para caracterizar los ciclos de protesta: los movimientos suelen activarse y desactivarse cíclicamente y masivamente. El fenómeno de superposición de movilización/desmovilización de grupos que no tienen mucho que ver entre sí (ciclo ascendente/ descendente) obedece a que las movilizaciones de unos grupos pueden generar oportunidades favorables para otros grupos. La multiplicidad de movilizaciones tiene un típico efecto de indertidumbre. Pero al mismo tiempo que las movilizaciones se multiplican y repiten, agotando su arsenal innovador, se van convencionalizando y con ello va reduciéndose su potencial disruptivo, por lo que sus efectos son decrecientes. Cuando ello ocurre en algún momento comienza a desincentivarse la solidaridad o la capacidad de movilizar y el ciclo se revierte. En definitiva como en tantas otras cosas también el éxito de los movimientos que lleva a convencionalizar el repertorio de acción y generalizar la solidaridad, explica a la postre su ocaso.

El texto de Amparán ofrece una versión sucinta de uno de los desarrollos más sofisticados de la teoría de la acción colectiva como “movilización del consenso”: la teoría de los marcos interpretativos.
El Marco es el conjunto de creencias y significados orientados a la acción y alude al papel de elementos culturales e ideológicos en los fenómenos de transformación de la acción colectiva a movimiento social. Es decir, a qué elementos de los sistemas cognitivos y culturales apelan los movilizados para conquistar el consenso de audiencias y públicos masivos y movilizarlo. El análisis de procesos de enmarcado entonces apunta a la lucha en torno a la definición de problemas, soluciones y acciones estratégicas que proponen los movimientos con el cual buscan “persuadir” o moldear las formas de percepción social sobre determinados asuntos.
Las funciones de los enmarcados que proponen los MS son: a) puntualizan, señalan, ordenan, captan, descifran; b) atribuyen, imputan, acentúan, direccionan, conciben salidas o metas; c) articulan, unifican acciones y experiencias. Es decir condensan y simplifican “el mundo que está ahí”.
Los movilizados pugnan por el “Alineamiento de Marcos” con los grupos, o audiencias que les interesan conquistar. El alineamiento son los esfuerzos de acercar, sintonizar o poner en correspondencia y congruencia ideas, valores, creencias, intereses, definiciones de situación de los MS y sus impulsores con los de un grupo o conjunto de individuos “potenciales” militantes, simpatizantes o apoyos.
Hay 4 procesos de alineamiento de acuerdo a la distancia inicial entre los marcos de los movilizados y los marcos de los destinatarios.

a)      Puente: enlaces o conexiones entre dos marcos altamente congruentes pero hasta ese momento separados. Apela a un inmediato compartir de injusticias o agravios. Sensibilización y reacción inmediata que permite métodos de difusión masivos y con elevado anonimato: redes, correo, firmas, listas.
b)      Amplificación: resaltar o sobrecargar importancia de valores o creencias ya instaladas. Alterar jerarquías o prioridades de públicos destinatarios: - de valores (olvidados, o reprimidos). Persigue la concientización; - de creencias claves interpeladas mediante slogans: de gravedad, de causalidad, de estereotipos de adversarios, de posibilidad de cambio, de necesidad y conveniencia de la movilización de protesta. Persiguen “optimismo” y “esquematización” o “sencillez” de comprensión.
c)      Extensión: cuando hay desacople o distancia entre los movimientos y los públicos destinatarios, nuevos públicos a los que se quiere sumar, etc. se apela a ideas, intereses, motivos secundarios para el movimiento pero importantes para los potenciales adherentes. Introduce temas “gancho”.
d)      Transformación: cambio o resignificación, innovación cognitiva, relectura y reinterpretación de la realidad. Sobre todo superar el paso de “lo aceptado como normal” al “rechazo por injusticia”. Atribuciones causales, culpables, enemigos.

Todas estas operaciones de alineamiento se hacen en torno a tres tipos de contenidos de los marcos.

a)Diagnóstico: define problema, injusticia, agravio; b) Pronóstico: anticipa consecuencias favorables de la intervención; c) Motivación: alicientes, esperanzas y satisfacciones, aliento a la AC.  Este último es muy importante y parte del principio de la insuficiencia de la justificación intelectual como única motivación para la acción, que incluso puede entorpecer si se aleja de los esquemas cognitivos del público.

A su vez, la eficacia de los Marcos se mide por la “resonancia” que alude a la receptividad y apropiación de los destinatarios. Depende de tres factores.
a) Credibilidad empírica (evidencia y argumentación accesible); b) Conmensurabilidad de la experiencia (depende a su vez del grado de afectación o lejanía con los problemas definidos); c) Fidelidad narrativa a una herencia cultural compartida. En este punto se ve la importancia gramsciana del sentido común, tradiciones, folclore, creencias y sentir populares.

En el texto mio optativo "Los medios de comunicación y los enmarcamientos clasistas de la protesta social", Uds. pueden ver un repaso histórico de las formas de enmarcar la acción colectiva desde la década del ’90 hasta el conflicto con el campo. Aquí lo que se ve es el contrapunto entre los enmarcamientos propuestos por los medios de comunicación y los que van ensayando los movimientos de bases populares. “Estallidos sociales”/”puebladas”; “piqueteros”/”desocupados”; “clientelismo”/”organización”; e incluso “piqueteros”/”cartoneros”, etc. van desfilando en una dialectica que muchas veces hace concesiones simbólicas y préstamos: el caso de los piqueteros es típico ya que es una identidad atribuida por los medios de comunicación que es retomada e intenta ser resignificada por los medios. Es importante el eje fundamental de todos los enmarcamientos que procuran establecer los medios masivos: la privación de agencia de las clases populares, especialmente de capacidad de agencia política. Las clases populares son investidas de legitimidad en tanto sujetos de necesidad, y en algunos casos de derecho, pero nunca como sujetos de voluntad política. Siempre tienen que aparecer como manipulados, engañados, sojuzgados, cautivos, etc. Siempre tiene que crearse el espacio simbólico para que alguien los ilustre, los libere, los redima, etc.

TP 4 B (COLGAR ANTES DEL 29/11/12)
Offe
TEXTO OFFE: Elija una de estas consignas.

1) Si uno intentara trazar un paralelo entre el Estado de Bienestar Keynesiano (EBK) y el peronismo en la Argentina ¿resultan aplicables los análisis de Offe respecto de la “desmercantilización del interés de clase” y la “progresiva ciudadanización” de la clase obrera?
2) Coincide en los señalamientos de Offe respecto de la convergencia de las respuestas neoconservadoras con las de los Nuevos Mov. Sociales (NMS) en lo referido al rechazo a la intervención estatal. ¿En qué medida la reivindicación típicamente neoconservadora de “iniciativa”, “emprendedorismo”, “empowerment” coincide con la reivindicación de la “autonomía” por parte de los NMS.?
3) ¿Cómo cree Ud. que se dieron los modos internos de actuación (segmentación horizontal y vertical) en los mov. sociales de nuestra última etapa (desocupados, asambleas, etc.)?
4) ¿Coincide el marco valorativo de los NMS con los nuestros? escasez-interés-distribución VS identidad-alienación-autonomía.
5) ¿Existe una nueva clase media en la Argentina derivada de los cambios económicos y sociales de los ’90? ¿Si existiese que relación tendría con los procesos de movilización social?
6) Enumere los tipos de logros que analiza Offe (actitudinales, institucionales, etc.) e intente ejemplificar con logros de Piqueteros, Fabricas Recuperadas y Asambleas.
7) Offe detalla dos tipos de respuestas estratégicas del Estado a los Movimientos: vaciamiento y cooptación. Analice según esto el caso argentino.

TARROW

Elija una de estas tres.

a) ¿Cómo piensa Ud. que ha evolucionado la relación entre desafío, solidaridad e incertidumbre en el movimiento piquetero desde el 2001 hasta hoy?
b) ¿Cómo analizaría el elemento disruptivo y el papel de la violencia en las acciones de los sectores agrarios en el conflicto por las retenciones móviles del 2008?
c) ¿Cómo analizar el "escrache" a los políticos y funcionarios que se generalizó durante el año 2002 según el esquema de Tarrow?

AMPARAN Y GOMEZ
Elija una.

a) Busque un ejemplo por cada uno de estos procesos de alineamiento de marcos: puente, ampliación, extensión y transformación.

b) Seleccione un mov. Social y piense qué marcos de diagnóstico, pronóstico, y motivación construyeron.

c) La eficacia de los marcos, su resonancia política y cultural, depende de tres cosas: credibilidad empírica, conmensurabilidad con la experiencia de los convocados y fidelidad narrativa o cultural. Seleccione un caso de mov. Social contemporáneo exitoso y caracterice cómo han logrado cada una de estas tres cosas.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Devoluciòn TP Unidad 3A


DEVOLUCION TP 3

Sobre Olin Wright

Lucrecia, de manera algo confusa, plantea que las capas medias ante la crisis del 2001 se articularon más a través de capacidades organizativas gestadas a nivel comunitario y territorial que a nivel de los lugares de trabajo y de las organizaciones gremiales. También es claro que sus formas de conciencia tienden a desdibujarse como clase media y a fusionarse con el pueblo. Regina dice con sagacidad que las asambleas, las formas de economía autogestiva, muestran una traducción de capacidades estructurales a capacidades organizativas en la crisis. También Agustín explica con solvencia la cuestión de las capacidades organizativas que expresaron las asambleas, sus intentos de acercamiento a las luchas de las clases populares, y también la animadversión a la organización política que las limita.

Patricia enfatiza que las clases medias en parte estuvieron asociadas con ciertos privilegios o ventajas, durante las políticas neoliberales. Pero no aclara demasiado qué sectores fueron los beneficiados y cuáles los perjudicados.

Regina, hace un excelente señalamiento de la importancia para amplios sectores de clases medias excedentarias (con capacidad de ahorro y gasto superfluo) del dolar barato y accesible y de tasas de interés financieras altamente positivas en dolares que convalidaba estilos de vida largamente deseados por emulación de los países centrales, y también por acceso a parte de la renta financiera. Respecto de su última pregunta, cabe preguntarse si la cuestión de la reforma constitucional afecta por motivos políticos a las clases medias (¿la reelección posible?) o por los cambios en los contenidos neoliberales y privatistas en los que se sienten amparados.

Jessica pone el ejemplo de capacidades estructurales y organizativas condicionadas por el habitat urbano, con ejemplos de barrios sindicales en Córdoba.

Anaclara afirma que se desarrolla una clase de servicios en las firmas trasnacionales con nuevos estilos de vida. Sin embargo, un rasgo que es la independencia relativa a través de la delegación de autoridad de las casas matrices me parece que está ausente.

María Noel utiliza con tino el enfoque de Wright para señalar el lugar central de mediación de la lucha de clases que puede modificar el significado reproductivo o no reproductivo del estado democrático burgués y su impacto sobre la estructura de clases para analizar el impacto de las políticas de terciarizaciòn y desindustrialización. En el mismo sentido Anaclara expresa algunas dudas y propone ejemplos algo genéricos sobre el modo de determinación “transformación”. Puede ayudar la idea de Wright de que las luchas de clases siempre tienen por objeto y consecuencia poner estructuras en contradicción: es a través de la lucha de clases que los límites estructurales tanto económicos como políticos tienden a correrse o disolverse. La lucha de clases no tiene límite de compatibilidad funcional y por tanto se comporta como un exceso que tiende a desbordar las estructuras. Así por ejemplo típico en la argentina contemporánea, la fortaleza de las organizaciones de desocupados derivó a la larga en la necesidad de programas sociales universales que necesitan ser financiados y a un tipo de cambio competitivo que preserve empleo y no renta financiera. Así las retenciones a las exportaciones y la administración flotada de tipo de cambio son también consecuencias de las luchas de clases que transformó modos de acumulación económica e intervención estatal que a su vez condicionan también la lucha de clases.

Es algo confuso el planteo de Carlos que intenta relacionar la lucha de clases con la dictadura y la derrota de las organizaciones armadas revolucionarias en la argentina. No llego a ver a dónde estarían las mediaciones o las transformaciones que la lucha de clases operaría sobre el estado y la economía. Una hipótesis ya casi universalmente aceptada es que las políticas neoliberales y represivas trataron de modificar la base económica del país para desindustrializar y despotenciar estructuralmente a la clase obrera industrial que fungía de base de apoyo principal del peronismo entendido como la principal amenaza seria a las clases dominantes. Hay que aclarar también que las opciones guerrilleras se quedaron sin apoyo de masas luego de la asunción de Cámpora primero y de Perón después, mucho más cuando este último salió a enfrentarlas. Por tanto, la dictadura no supuso como elemento importante la "derrota" de esas opciones que ya no eran tales. 




Muy bien el planteo de Matías referido a O. Wright y las capacidades de clase de las clases medias en el 2001. Efectivamente, las capacidades estructurales de estas clases puntualmente podríamos asociarlas a su capacidad de acumulación y disponibilidad de recursos económicos, entre los que los ahorros líquidos en moneda extranjera son importantes como salvaguarda ante la crisis y como expectativa rentística de favorecerse con una devaluación. Ampliando el enfoque de Wright y tomando de Bourdieu también podría agregarse el capital simbólico y educativo movilizado por estos sectores en la crisis. Discrepo en cambio con la mención a las posibles solidaridades barriales: para las clases medias el capital social no suele pasar por la vecindad sino por redes de contactos de posiciones más elevadas. El vecindario de clase media está carcomido por su individualismo y ánimo de distinción. Las bases de la solidaridad en aquellas luchas no pasaron por identidades barriales o vecinales salvo excepcionalmente sino en intereses materiales compartidos (ahorristas confiscados, desempleo de profesionales, deterioro del nivel de vida) y en un capital simbólico que la homogeneizaba (los DDHH, el estado de derecho, el antiautoritarismo, la democracia no subordinada a los intereses corporativos, el rechazo a la corrupción política, la moralidad pública, etc.). Sin dudas la capacidad de acumulación económica de cualquier sector es una capacidad estructural que facilita la realización de sus intereses.

Sobre Goldthorpe y Gouldner

Es interesante el aporte de Carlos en cuanto que no cree que las clases de servicios que tanto desarrollo tienen en los países de capitalismos avanzados, tengan aquí el mismo peso. Según su postura siguen el mismo tipo de orientaciones que las clases medias tradicionales y suelen alinearse con las clases dominantes. Coincido en tanto que las clases de servicios en los capitalismos dependientes están mucho más sujetas a los mandatos de las casas matrices y sobre todo también están expuestas a la flexibilidad laboral lo que las disciplina aún más quitándole toda autonomía y atando su destino al de las empresas corporativas para las que suelen trabajar. Además un trabajo de Jorrat de 1995 mostraba que en el AMBA las clases de servicios tenían una presencia mucho menor que en ciudades equivalentes como Madrid o Chicago.



Sobre la nueva clase es excelente el ejemplo brindado por Matías en las designaciónes de Galluscio y Kicillof en la YPF reestatizada: uno representante de la intelligentsia técnica y otro de los intelectuales, académicos y políticos. Sin dudas parte del consenso a este tipo de medidas depende de cómo sean vistos por los diversos segmentos de las clases medias y la colocación de referentes ayuda también en este trabajo. La elección de Galluscio proveniente del sector privado internacional “tranquiliza” o seduce también a los segmentos de clases medias que pueden sentirse amenazadas por medidas de este tipo.